Introducción
Empleamos en esta web el buen cine como medio para relatar un recorrido
cultural que apunta a lo esencial. El razonamiento se procura que parta de la
evidencia de una realidad y que hay un desarrollo del tema basado honestidad
intelectual y ética. Y de ahí surgen nuevos caminos y nuevas
soluciones ante la situación planteada.
Como es difícil abatir el muro creado en la sociedad occidental ante los
ultrajes a la dignidad humana, es el buen cine un medio más para remover
la conciencia personal, dado que a él se puede confiar la memoria
histórica de esas realidades profundas, necesarias y tantas veces
olvidadas y calladas.
Cuando el cine es este vehículo, la pantalla es una gran ventana abierta
al mundo, capaz de acercar, -gracias en parte al extraordinario poder de la
imagen, lenguaje universal que sabe llegar al corazón y que no puede
dejar indiferentes- a la verdad, a la belleza, al bien
haciendo
reflexionar al espectador, a través del entretenimiento, sobre temas
fundamentales del mundo contemporáneo.
Paradójicamente el buen cine también es negocio. En el 2006
(empresa MovieGuide) publicó un informe a partir de 2.700
películas de gran recaudación del periodo 1996-2005 que demuestra
que cuanto más sexo, desnudos y groserías, menor es la
recaudación. Por ello, es bueno insistir en aprovechar el buen cine.
Tal como señala el profesor Guerra(1) el destino de la inteligencia
puede ser formulado de muchas maneras. El mal no devela la verdad, porque el
mal es una realidad deficiente y violenta que destruye y contamina la mirada.
El bien, lentamente asimilado, es el que convoca a la inteligencia a su
destino, y cuando esta lo encuentra, entonces se goza en él y lo
reconoce como algo bello. Pues la verdad esta ahí, en las cosas, en las
personas, pero su inmediatez no significa que sea un tema de fácil
conquista. Al contrario, la verdad, es un bonum arduum, es un bien arduo, que
siempre requiere de algo más que una perspicaz inteligencia para poder
develarse ante nosotros en su integridad. Y más aún cuando lo que
se intenta es no sólo desvelar la verdad sino vivirla. También
dirá Rodrigo Guerra -en la misma conferencia- que siempre la persona
humana posee una tensión estructural que no puede ser cumplida por la
propia naturaleza de la que brota; nunca desaparece el desequilibrio entre lo
que se anhela y lo que se puede.
Los buenos directores de cine -Chaplin, Capra, Bergman
- con sus obras
espolean las conciencias; el arte se convierte en un deber orientado a la
plenitud personal y social. Señala el director de cine Iñaki
Arteta "Pienso que los que nos dedicamos al arte debemos intentar oponer
el lenguaje humano a la ideología, recuperar la capacidad de
imaginación y recordar al hombre en su origen, su verdadera
situación, su destino como humano. Aunque todo a nuestro alrededor
parezca destinado a propiciar el conformismo y el olvido, siempre existe un
espacio para el compromiso con lo incómodo, con lo que hace vibrar
nuestro detector de la verdad"(2). Así es través de una
trama, de buenos modelos -incluso virtuales- a la persona se le oferta
desplegar lo mejor de su ser.
La película, esta vez, trata sobre una adolescente embarazada, tema
crucial y rodeado actualmente de una peligrosa legislación.
(1) Guerra R. A propósito de la conferencia sobre SEPARATIO. BASES
NOÉTICAS PARA UNA METAFÍSICA NO RACIONALISTA UNIVERSIDAD
PANAMERICANA, MÉXICO 2006.
(2) Arteta I en Nuestro Tiempo, núm.646, 31, 2008
Metodología
Se propone una película, se realiza una sinopsis sobre ella y se
plantean algunas cuestiones bioéticas con respecto al temas
bioéticos que aparecen en el film. Si alguien desea añadir
algún comentario o buscar nuevas explicaciones puede dirigirse al
correo: gtomas@pdi.ucam.edu
En todo caso, lo fundamental es contar con el cine como instrumento de la
bioética.
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Película
a Debate: Juno
Ficha Técnica
Dirección: Jason Reitman.
País: USA.
Año: 2007.
Duración: 91 min.
Género: Comedia dramática.
Interpretación: Ellen Page (Juno), Michael Cera (Bleeker), Jennifer
Garner (Vanessa Loring), Jason Bateman (Mark Loring), Allison Janney (Bren),
J.K. Simmons (Mac), Olivia Thirlby (Leah), Eileen Pedde (Gerta Rauss), Rainn
Wilson (Rollo), Daniel Clark (Steve Rendazo), Aman Johal (Vijay).
Guión: Diablo Cody.
Producción: Lianne Halfon, John Malkovich, Mason Novick y Russell
Smith.
Música: Mateo Messina.
Fotografía: Eric Steelberg.
Montaje: Dana E. Glauberman.
Diseño de producción: Steve Saklad.
Vestuario: Monique Prudhomme.
Estreno en USA: 5 Diciembre 2007.
Estreno en España: 1 Febrero 2008.
Sinopsis(3)
Juno es una
adolescente de Minnesota, aguda como un puñal y que vive de acuerdo con
sus propias reglas. Una tarde típicamente aburrida se transforma en algo
exactamente opuesto cuando Juno decide mantener relaciones sexuales con el
encantadoramente sencillo Bleeker. Enfrentándose a un embarazo
imprevisto, ella y su mejor amiga Leah urden un plan para encontrarle al
bebé la perfecta pareja de padres. Así, fijan su mirada en Mark y
Vanessa Loring, una acomodada pareja de las afueras que desea adoptar a su
primer hijo. Por suerte, Juno goza del apoyo de su padre y su madrastra. Pero a
medida que Juno se acerca más y más a la salida de cuentas, la
idílica vida de Mark y Vanessa comienza a dar señales de estar
agrietándose. Mientras va pasando el tiempo, los cambios físicos
de Juno reflejan su crecimiento personal. Con un intrépido intelecto muy
alejado de la habitual angustia adolescente, Juno resuelve sus problemas de
frente, exhibiendo una juvenil exhuberancia tan aguda como inesperada.
No estamos en la Rumanía pobre y gris de Ceauçescu, ni ante el
drama lleno de gravedad y dureza que mostraba Cristian Mungiu en "4 meses,
3 semanas, 2 días". Tampoco encontramos su puesta en escena
realista ni los sórdidos ambientes por los que discurrían
personajes llenos de dolor, miedo o miseria moral. Esto es América, y la
fórmula escogida por Jason Reitman se acerca más a la comedia,
aunque toque temas tan serios y peliagudos como el aborto, la maternidad, la
adopción o la fidelidad matrimonial. La premisa, por tanto, al acercarse
a esta película, debe ser distinta, por su falta de pretensiones
crítico-sociales y por su enfoque más intimista y
entrañable. El espectador se encontrará aquí mucho
más relajado, menos crispado por su entorno de libertad y bienestar, por
sus personajes sin recovecos y de mentalidad abierta, por la frescura y
desparpajo de unas interpretaciones muy americanas, por su resolución
complaciente y divertida.
Llama la atención su capacidad para dar sentido positivo a una
situación tan problemática y embarazosa como la contada en la
mencionada película de Mungiu. Es, en definitiva, el contraste entre la
distinta mirada que hace un director de la vieja Europa habituado a adentrarse
en profundidades existenciales -que ha padecido además la amargura
comunista- y la de otro de un país joven acostumbrado a mirar hacia
adelante y a resolver pragmáticamente las cosas de la mejor manera
posible. Historias semejantes para mentalidades divergentes desde el momento en
que en una se trata de sofocar un problema generando otro mayor en forma de
trauma, mientras que en la otra se afronta desde la voluntad de apostar por la
vida.
En el caso presente, Juno es el nombre de la adolescente embarazada, que en un
primer momento se plantea el aborto como solución a su contratiempo
vital, para después decidirse por la adopción como salida
más humana y menos traumatizante. Tras el embarazo, nacerá una
criatura que tendrá quien la quiera, pero habremos asistido
también a la gestación de una nueva Juno que ha recorrido su
particular camino de niña a mujer, entendido los vaivenes del amor y la
necesidad de sacrificio para revitalizar rutinas y egoísmos. Eso es lo
que aprende nuestra diosa romana de la maternidad desde el otoño hasta
la primavera -estaciones a modo de capítulos mitológicos que
jalonan una historia de "renacimientos"-, rodeada de un padre liberal
y de una madrastra de fuerte carácter pero comprensiva, de un matrimonio
adoptante que tiene sus propias obsesiones y problemas, de una
súper-amiga-confidente y de un tímido e inmaduro compañero
pero de buen corazón... Todos acompañarán a Juno y al
espectador durante una hora y media muy entretenida y divertida, con un
guión preciso que avanza a buen ritmo y con una frescura
insólita, con diálogos vivos y llenos de chispa que respiran
ingenio y mordacidad, a la vez que recogen toda la artificiosidad y
"normalización" adolescente.
No es una película perfecta, sin embargo, la cinta sabe vestir lo
increíble con aires de sinceridad y autenticidad, y además dejar
en el espectador un regusto de felicidad y "amor en tiempos de
dificultad" que se agradece.
La película, como la buena comedia, conserva su apariencia de ligereza y
superficialidad para llegar al espectador y calar hondamente con temas de
envergadura. Así, entre bromas y veras, sin moralismos, logra meter el
bisturí en una sociedad que necesita una nueva Juno que la haga madurar.
La divertida historia del nacimiento de una madre
(3) Algunos datos obtenidos de Rodríguez, J.
http://www.labutaca.net/films/58/juno3.php/
(13-V-2008)
Temas de Debate
- El aborto
- Las leyes que atentan contra la vida humana
Y una sugerencia
Como la película escogida pertenece al cine de autor e independiente,
sugerimos a continuación otras películas de índole
más comercial, sobre las cuales el espectador interesado puede
plantearse el mismo tipo de cuestiones que se han realizado sobre el film
fundamental.
Estas películas, además, se encuentran comentadas en el
capítulo XIX del libro "La vida humana a través del
cine" de Mª Consuelo y Gloria Mª Tomás y Garrido (EIUNSA;
2ª edición, 2005). Y son las siguientes:
- El oficio de armas -Amar la vida
- La vida como una enfermedad de transmisión sexual
- La leyenda del pianista en el océano
- Cosas que importan.
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