{\rtf1\ansi\ansicpg1252\uc1 \deff0\deflang1033\deflangfe1033{\fonttbl{\f0\froman\fcharset0\fprq2{\*\panose 02020603050405020304}Times New Roman;}{\f28\froman\fcharset0\fprq2{\*\panose 02020603050405020304}CG Times;} {\f329\froman\fcharset238\fprq2 Times New Roman CE;}{\f330\froman\fcharset204\fprq2 Times New Roman Cyr;}{\f332\froman\fcharset161\fprq2 Times New Roman Greek;}{\f333\froman\fcharset162\fprq2 Times New Roman Tur;} {\f334\froman\fcharset177\fprq2 Times New Roman (Hebrew);}{\f335\froman\fcharset178\fprq2 Times New Roman (Arabic);}{\f336\froman\fcharset186\fprq2 Times New Roman Baltic;}{\f553\froman\fcharset238\fprq2 CG Times CE;} {\f557\froman\fcharset162\fprq2 CG Times Tur;}}{\colortbl;\red0\green0\blue0;\red0\green0\blue255;\red0\green255\blue255;\red0\green255\blue0;\red255\green0\blue255;\red255\green0\blue0;\red255\green255\blue0;\red255\green255\blue255;\red0\green0\blue128; \red0\green128\blue128;\red0\green128\blue0;\red128\green0\blue128;\red128\green0\blue0;\red128\green128\blue0;\red128\green128\blue128;\red192\green192\blue192;}{\stylesheet{\ql \li0\ri0\widctlpar\aspalpha\aspnum\faauto\adjustright\rin0\lin0\itap0 \fs24\lang3082\langfe3082\cgrid\langnp3082\langfenp3082 \snext0 Normal;}{\s7\qr \li0\ri0\sl360\slmult1\keepn\widctlpar\aspalpha\aspnum\faauto\adjustright\rin0\lin0\itap0 \f28\fs24\lang3082\langfe3082\cgrid\langnp3082\langfenp3082 \sbasedon0 \snext0 heading 7;}{\*\cs10 \additive Default Paragraph Font;}{\s15\qj \li0\ri4\widctlpar\aspalpha\aspnum\faauto\adjustright\rin4\lin0\itap0 \f28\fs24\lang3082\langfe3082\cgrid\langnp3082\langfenp3082 \sbasedon0 \snext15 Body Text 2;}{ \s16\ql \li0\ri0\sb100\sa100\widctlpar\aspalpha\aspnum\faauto\adjustright\rin0\lin0\itap0 \fs24\lang3082\langfe3082\cgrid\langnp3082\langfenp3082 \sbasedon0 \snext16 Normal (Web);}}{\info{\title C\'e9lulas Madre De Tejidos Adultos} {\author DR.JOSE JARA RASCON}{\operator Stephen Hunter Jones}{\creatim\yr2003\mo10\dy18\hr20\min41}{\revtim\yr2003\mo10\dy18\hr20\min41}{\version2}{\edmins2}{\nofpages10}{\nofwords5269}{\nofchars30035}{\*\company JOSE JARA RASCON}{\nofcharsws36885} {\vern8247}}\paperw11906\paperh16838\margl1701\margr1701\margt1417\margb1417 \deftab708\widowctrl\ftnbj\aenddoc\hyphhotz425\noxlattoyen\expshrtn\noultrlspc\dntblnsbdb\nospaceforul\formshade\horzdoc\dgmargin\dghspace180\dgvspace180\dghorigin1701 \dgvorigin1417\dghshow1\dgvshow1\jexpand\viewkind1\viewscale75\pgbrdrhead\pgbrdrfoot\splytwnine\ftnlytwnine\htmautsp\nolnhtadjtbl\useltbaln\alntblind\lytcalctblwd\lyttblrtgr\lnbrkrule \fet0\sectd \linex0\headery708\footery708\colsx708\endnhere\sectlinegrid360\sectdefaultcl {\*\pnseclvl1\pnucrm\pnstart1\pnindent720\pnhang{\pntxta .}}{\*\pnseclvl2\pnucltr\pnstart1\pnindent720\pnhang{\pntxta .}}{\*\pnseclvl3\pndec\pnstart1\pnindent720\pnhang {\pntxta .}}{\*\pnseclvl4\pnlcltr\pnstart1\pnindent720\pnhang{\pntxta )}}{\*\pnseclvl5\pndec\pnstart1\pnindent720\pnhang{\pntxtb (}{\pntxta )}}{\*\pnseclvl6\pnlcltr\pnstart1\pnindent720\pnhang{\pntxtb (}{\pntxta )}}{\*\pnseclvl7 \pnlcrm\pnstart1\pnindent720\pnhang{\pntxtb (}{\pntxta )}}{\*\pnseclvl8\pnlcltr\pnstart1\pnindent720\pnhang{\pntxtb (}{\pntxta )}}{\*\pnseclvl9\pnlcrm\pnstart1\pnindent720\pnhang{\pntxtb (}{\pntxta )}}\pard\plain \qj \li0\ri0\widctlpar\aspalpha\aspnum\faauto\adjustright\rin0\lin0\itap0 \fs24\lang3082\langfe3082\cgrid\langnp3082\langfenp3082 {\b\f28 C\'e9lulas Madre De Tejidos Adultos. Una Opci\'f3n Terap\'e9utica Real. \par }\pard\plain \s7\ql \li0\ri0\keepn\widctlpar\aspalpha\aspnum\faauto\outlinelevel6\adjustright\rin0\lin0\itap0 \f28\fs24\lang3082\langfe3082\cgrid\langnp3082\langfenp3082 {Justo Aznar Lucea \par }\pard\plain \qj \li0\ri0\widctlpar\aspalpha\aspnum\faauto\adjustright\rin0\lin0\itap0 \fs24\lang3082\langfe3082\cgrid\langnp3082\langfenp3082 {\b\f28 \tab }{\f28 \par }\pard \qj \fi360\li0\ri0\widctlpar\aspalpha\aspnum\faauto\adjustright\rin0\lin0\itap0 {\f28 Con motivo de la pol\'e9mica social suscitada alrededor de la experimentaci\'f3n con c\'e9lulas madre embrionarias y a su posible aplicaci\'f3n cl\'ed nica en el tratamiento de diversas enfermedades degenerativas y metab\'f3licas, as\'ed como a la oferta de varias Comunidades Aut\'f3nomas de nuestro pa\'ed s, de autorizar en su territorio jurisdiccional la apertura de laboratorios en los que se puedan desarrollar l\'edneas de investigaci\'f3n que utilicen c\'e9lulas madre embrionarias humanas, parece conveniente abundar en el debate sobre en qu\'e9 medida estas c\'e9lulas pueden realmente servir para el desarrollo de nuevos m\'e9todos terap\'e9uticos de cara a la medicina regenerativa y reparadora, o si este fin se puede conseguir con parecida o mayor facilidad utilizando c\'e9 lulas madre de tejidos adultos, que como se sabe tienen adem\'e1s la caracter\'edstica positiva a\'f1adida de que su uso no entra\'f1a las dificultades \'e9ticas que tiene la experimentaci\'f3n con c\'e9lulas madre embrionaria s. Por ello, desde un punto de vista biom\'e9dico, es fundamental conocer hasta qu\'e9 punto las c\'e9lulas madre de tejidos adultos pueden cumplir los fines biom\'e9 dicos que la medicina regenerativa y reparadora requiere. Con esta finalidad, nos ha parecido de inter\'e9s realizar un an\'e1lisis sobre algunas de las m\'e1s recientes aportaciones en este campo, especialmente de lo publicado en los dos \'faltimos a\'f1 os. Como se comenta en una reciente editorial del New England Journal of Medicine (346;1576,2002), los avances cient\'edficos en el campo de las c\'e9lulas madre son tan constantes que \'93pr\'e1cticamente cada semana la literatura cient\'ed fica o los medios de comunicaci\'f3n social, publican alguna experiencia mostrando que las c\'e9lulas madre de un tipo de tejido pueden transformarse en c\'e9lulas de otro tejido y adquirir propiedades funcionales de este \'faltimo\'94. Dado este c\'fa mulo de informaci\'f3n cient\'edfica, nos referiremos \'fanicamente a algunos de los avances que nos parecen m\'e1s significativos. \par A nuestro juicio, diversos descubrimientos han marcado el desarrollo sobre el conocimiento y utilizaci\'f3n de las c\'e9lulas madre de tejidos adultos. En 1992 se publicaron las primeras experiencias demostrando que las c\'e9 lulas madre de tejidos adultos se pod\'edan diferenciar en c\'e9lulas de su mismo tejido celular (Proc Natl Acad Sci 89; 8591, 1992; Science 255; 1717, 1992; Proc Nat Acad Sci 94; 14832, 1997) o de otro (Proc Natl Acad Sci 94; 4080, 1997), es decir, que mostraban m\'e1s plasticidad de lo que en principio se cre\'ed a, pudiendo incluso transformarse en c\'e9lulas multipotentes. Otro paso importante fue comprobar que existen tambi\'e9n c\'e9lulas madre en tejidos adultos en donde antes se cre\'eda que no exist\'edan (Cell 96; 1999 y Cell 97; 703, 1999). Tambi\'e9 n constituy\'f3 un hito significativo el hallazgo del grupo de Vescovi, que consigui\'f3 cultivar y transformar c\'e9lulas nerviosas de rata en c\'e9lulas sangu\'edneas (Science 283;534,1999).}{\f28\lang1034\langfe3082\langnp1034 \par Paralelamente a estas experiencias, otras muchas han confirmado en los a\'f1os siguientes la posibilidad de obtener c\'e9lulas de distintos tejidos a partir de c\'e9lulas madre del propio tejido o de otro diferente (J. Aznar, Simposio: Etica y Clonaci \'f3n. Realidades y Exageraciones. Edt. Fundaci\'f3n Valenciana de Estudios Avanzados. Enero 2002; pag. 51). Sin embargo, algunas de estas experiencias merecen ser comentadas. As\'ed, se ha comprobado la posibilidad de transformar, desdiferenci\'e1 ndolas, c\'e9lulas som\'e1ticas adultas a c\'e9lulas madre, que posteriormente puedan ser cultivadas para obtener c\'e9lulas de su propio tejido o de otro. En efecto, en el Congreso de la Sociedad Brit\'e1 nica de Fertilidad, celebrado el 23 de febrero de 2001, se comunic\'f3 por investigadores de la firma comercial PPL Therapeutics, participando tambi\'e9n el Instituto Roslin, que hab\'edan logrado transformar c\'e9lulas adultas de piel de vaca en c\'e9lu las madre multipotentes, y posteriormente obtenido de ellas c\'e9lulas de m\'fasculo card\'edaco. Seg\'fan sus autores, estas experiencias podr\'edan aplicarse para la creaci\'f3n de tejidos, y los primeros ensayos cl\'ednicos podr\'ed an iniciarse dentro de unos 4 a\'f1os. \par Tambi\'e9n existe la posibilidad de conseguir, a partir de c\'e9lulas som\'e1ticas adultas, sin desdiferenciarlas a c\'e9lulas madre, c\'e9lulas de otro tejido. Las experiencias en este terreno son muy escasas, pero el 27 de febrero de 2001, en la Reuni \'f3n de la Sociedad Americana de Investigaci\'f3n Ortop\'e9dica, celebrada en San Francisco, un equipo de la Universidad Duke, dirigido por Guilak y Erickson, present\'f3 resultados, demostrando la posibilidad de obtener condrocitos (c\'e9lulas de cart \'edlago) a partir de adipocitos humanos (grasa) obtenidos de restos de liposucci\'f3n. Adem\'e1s, tambi\'e9 n consiguieron cultivar los condrocitos sobre una matriz tridimensional, obteniendo una estructura similar al tejido cartilaginoso, lo que sin duda puede ser un paso de gigante para la consecuci\'f3n de cart\'edlagos. \'c9ste podr\'ed a ser el primer paso para la soluci\'f3n de lesiones articulares utilizando la propia grasa de los pacientes. \par Aunque las experiencias anteriormente referidas apoyan la posibilidad de que las c\'e9lulas madre obtenidas del tejido adulto puedan desarrollarse hacia c\'e9lulas de diferentes tejidos, la formaci\'f3n de tejidos u \'f3 rganos completos a partir de estas c\'e9lulas madre aparece como una posibilidad mucho m\'e1s remota. En general, se puede decir que cuando se cultivan c\'e9lulas madre se obtiene una masa celular amorfa del tipo de c\'e9 lulas cultivado. Para intentar crear estructuras similares a los tejidos, que ser\'eda el primer paso para la creaci\'f3n de \'f3rganos nuevos, parece necesario que las c\'e9lulas crezcan sobre una matriz externa, sobre la que las c\'e9lulas que se van generando puedan ordenarse, lo cual, como hemos comentado anteriormente, es lo que hizo el equipo de la Universidad Duke con los condrocitos humanos. En relaci\'f3 n con ello, Patrick Stayton, de la Universidad Washington en Seattle, ha cultivado sobre una matriz de laminina c\'e9 lulas madre, consiguiendo que se alineen a lo largo de estas fibras formando una estructura muy similar a la del miocardio (Lancet 356; 1500, 2000). \'c9ste podr\'eda ser el primer paso para la consecuci\'f3n de tejido card\'edaco, pero todo ello esta a \'fan muy distante de la posibilidad de conseguir \'f3rganos completos. \par Hasta aqu\'ed todas las experiencias comentadas se han realizado en el medio experimental, pero tambi\'e9n "in vivo" se han llevado a cabo numerosos e interesantes trabajos que avalan la posibilidad de utilizar las c\'e9 lulas madre adultas con finalidad terap\'e9utica. En este sentido, se ha conseguido reparar tejidos da\'f1ados por inclusi\'f3n en los mismos o en el torrente circulatorio del animal de experimentaci\'f3n o de un paciente de c\'e9lula s madre de ese mismo tejido, procedentes de otro sujeto. En efecto, en septiembre de 2001, en el Congreso de la Sociedad Americana de Ciencias Neurol\'f3gicas, celebrado en Nueva Orleans, se presentaron varias Comunicaciones relacionas con este tema. En \'e9l, Jeffrey Kocsis, de la Universidad de Yale, mostraba que en lesiones experimentales desmielinizantes de la m\'e9dula espinal, tras inyectar c\'e9lulas madre nerviosas cerca de la lesi\'f3n, las c\'e9lulas da\'f1adas se recubr\'ed an de nuevo de mielina, recuperando en parte su funci\'f3n. Igualmente, Jeffrey Rothstein, del Johns Hopkins de Baltimore, comunic\'f3 que las c\'e9lulas madre pueden emigrar a lo largo de la m\'e9dula espinal. Tambi\'e9 n, en el mismo Congreso, Barbara Tate, del Hospital Infantil de Boston, present\'f3 experiencias en las que inyectaba a ratas, a las que previamente se hab\'eda provocado un Alzheimer experimental, grupos de c\'e9 lulas madre en la parte opuesta a la del cerebro lesionado, comprobando que las c\'e9lulas madre inyectadas se desplazaban hasta la parte lesionada, deposit\'e1ndose sobre la placa de Alzheimer. Es decir, pudieron comprobar que las c\'e9 lulas madre de tejido adulto tienen la posibilidad de desplazarse selectivamente hacia la zona da\'f1ada y de depositarse en ella. \par M\'e1s recientemente se ha dado otro importante paso para tratar a pacientes con infarto, al comprobar que su tejido card\'edaco contiene c\'e9 lulas madre, que, adecuadamente estimuladas, pueden crecer y reparar el propio miocardio lesionado (N Engl J Med 344; 1750-7, 2001). \par }\pard\plain \s16\qj \fi360\li0\ri0\sb100\sa100\widctlpar\aspalpha\aspnum\faauto\adjustright\rin0\lin0\itap0 \fs24\lang3082\langfe3082\cgrid\langnp3082\langfenp3082 {\f28\lang1034\langfe3082\langnp1034 Pero no s\'f3lo con c\'e9lulas del mismo t ejido, sino tambi\'e9n con c\'e9lulas madre de otro tejido distinto, se han podido recuperar tejidos da\'f1ados. En los dos \'faltimos a\'f1os se han realizado numerosas experiencias en este sentido. As\'ed, Paul Sanberg present\'f3 en febrero de 2000, en la Reuni\'f3n Anual de la Asociaci\'f3n Americana para el Avance de las Ciencias, experiencias que demostraban que es posible regenerar tejido nervioso deteriorado por un ictus, cuando a los animales se les inyectaban c\'e9 lulas de cord\'f3n umbilical por v\'eda circulatoria. Tambi\'e9n se ha comunicado (Nature Med 6; 1282, 2000), que las c\'e9lulas madre de m\'e9dula \'f3sea se pueden trasplantar a fetos de oveja y all\'ed diferenciarse en una gran variedad de tejidos. En diciembre de 2000, se publicaron dos interesant\'edsimos trabajos en Science, que demostraban que c\'e9lulas madre de m\'e9dula \'f3sea implantadas en animales de experimentaci\'f3 n se pueden transformar en neuronas. En el primero de ellos (Science 290; 1775, 2000), el equipo de Helen Blau inyectaba c\'e9lulas de m\'e9dula \'f3sea marcadas en ratones adultos y varios meses despu\'e9s comprobaban que algunas de esas c\'e9 lulas marcadas pod\'edan generar prote\'ednas neuronales desarrolladas en el propio tejido nervioso central del animal transplantado. Al cabo de 1 a 6 meses de realizado el transplante de m\'e9dula segu\'edan detect\'e1ndose c\'e9 lulas marcadas en el animal. Tambi\'e9n, Eva Mezey y su equipo (Science 290; 1779, 2000), demostraban que cuando se inyectan, en las debidas condiciones experimentales, c\'e9lulas de m\'e9dula \'f3sea, \'e9 stas pueden emigrar al cerebro y diferenciarse en c\'e9lulas, que, como en el trabajo anterior, tambi\'e9n son capaces de generar prote\'ednas espec\'edficamente neuronales. Estos trabajos abren la posibilidad de que c\'e9lulas de m\'e9dula \'f3sea, f\'e1 ciles de obtener, puedan constituir una fuente alternativa de neuronas en pacientes con enfermedades neurodegenerativas o con lesiones del sistema nervioso central. Tambi\'e9n en diciembre de 2000, en la 42 Reuni\'f3n de la Sociedad Americana de Hematolog \'eda, celebrada en San Francisco, un equipo de biolog\'eda molecular del Instituto Nacional de la Salud de EEUU inform\'f3 que hab\'edan conseguido regenerar c\'e9lulas card\'edacas en el micocardio lesionado de ratones, transplant\'e1ndoles c\'e9 lulas madre de m\'e9dula \'f3sea. Igualmente, Michel Rathbone, de la Universidad Canadiense Mc Master, comunicaba en agosto de 2001 que hab\'edan conseguido regenerar, en el 100% de los casos, c\'e9lulas nerviosas de m\'e9dula espinal, transplantando c \'e9lulas madre intestinales en el tejido nervioso da\'f1ado de animales de experimentaci\'f3n. M\'e1s recientemente, en la LXXIII Reuni\'f3n anual de la Asociaci\'f3n Americana del Coraz\'f3 n, celebrada en Nueva Orleans, en noviembre de 2001, un equipo de cirug\'eda card\'edaca de la Universidad McGill de Montreal, dirigido por Ray Chan, comunic\'f3 que si c\'e9lulas madre de m\'e9dula \'f3sea de rata se inyectan directamente en el coraz\'f3 n de estos animales, se pueden convertir en c\'e9lulas de m\'fasculo card\'edaco; esto lo comprob\'f3 en 20 de los 22 animales utilizados. Es decir, en todas las experiencias anteriores se demuestra la posibilidad de utilizar c\'e9 lulas madre de tejidos adultos, que puedan ser inyectadas en distintos \'f3rganos, como coraz\'f3n, m\'fasculos, h\'edgado, pulm\'f3n o intestino, y transformarse in situ en c\'e9lulas de esos tejidos (Science 288; 1660,2000). \par Otro hito importante en este tipo de experimentaciones lo constituy\'f3 el trabajo de Reyes y col (Blood 98; 2615, 2001), quienes consiguen obtener, por primera vez, en humanos c\'e9lulas de coraz\'f3n, hueso, cart\'ed lago, grasa y endotelio, a partir de c\'e9lulas madre de m\'e9dula \'f3sea mesenquimales. Fue \'e9ste un paso transcendental en este tipo de investigaciones, al conseguir mantener en cultivo este tipo de c\'e9 lulas, y que posteriormente pudieran dar lugar a varios tipos de tejidos. \par }\pard\plain \qj \fi360\li0\ri0\widctlpar\aspalpha\aspnum\faauto\adjustright\rin0\lin0\itap0 \fs24\lang3082\langfe3082\cgrid\langnp3082\langfenp3082 {\f28\lang1034\langfe3082\langnp1034 \tab Con base en estos trabajos, sobre todo aqu\'e9 llos en los que se consigui\'f3 regenerar m\'fasculo cardiaco infartado, se iniciaron las primeras experiencias cl\'ednicas. As\'ed, en la LXXIII Reuni\'f3n anual de la Asociaci\'f3n Americana del Coraz\'f3 n celebrada en Nueva Orleans, en noviembre de 2001, un equipo del hospital Bichet de Par\'eds, dirigido por Philiphe Menache, present\'f3 la primera experiencia cl\'ednica de transplante aut\'f3logo de mioblastos (utilizando c\'e9lulas madre de m\'fa sculo estriado del propio paciente), realizado en un individuo de 72 a\'f1os con isquemia card\'edaca por una coronariopat\'eda. Los mioblastos se cultivaron en el laboratorio durante 2 semanas, transplant\'e1ndolos despu\'e9 s al paciente. Al mes se comprob\'f3 que la situaci\'f3n cl\'ednica del mismo hab\'eda mejorado objetivamente, seguramente por reposici\'f3n, a partir de los mioblastos transplantados de las c\'e9lulas card\'edacas da\'f1adas (Lancet 357; 279-80, 2001). Experiencias similares han sido realizadas por otros autores, en Holanda, Alemania, Italia, Argentina y Estados Unidos, entre otros pa\'edses. \par }\pard \qj \fi708\li0\ri0\widctlpar\aspalpha\aspnum\faauto\adjustright\rin0\lin0\itap0 {\f28\lang1034\langfe3082\langnp1034 En el a\'f1o 2002, han continuado con intensidad las investigaciones sobre c\'e9lulas madre. En este sentido, un primer hallazgo que merece la pena recoger es que, por primera vez, se demuestra que las c\'e9lulas card\'edacas lesionadas pueden regenerarse a s\'ed mismas. Hasta ahora se cre\'eda que esto s\'f3lamente pod\'edan hacerlo las c\'e9 lulas madre de m\'e9dula \'f3sea, h\'edgado o intestino, pero no los miocitos (N Engl J Med 346; 5, 2002). Tambi\'e9n, un equipo de la universidad Duke (EEUU) ha presentado en el Congreso de la Sociedad Ortop\'e9 dica de Estados Unidos (10-II-2002) experiencias en las que demuestran que han podido reprogramar c\'e9lulas de tejido graso de rodilla, y despu\'e9s diferenciarlas a cart\'edlago y hueso. Igualmente, en la reuni\'f3n anual de la Asociaci\'f3 n Americana para el Avance de la Ciencia (Boston, febrero 2002), un equipo de investigadores de la Universidad de Michigan ha comprobado en ratones que c\'e9lulas madre nerviosas (neuroblastos), inyectadas a ratones, a los que se les hab\'ed a producido una lesi\'f3n cerebral, eran capaces de desplazarse hasta la regi\'f3n nerviosa lesionada, generando all\'ed nuevas neuronas espec\'edficas del tejido lesionado. Tambi\'e9n se consigue, por primera vez, transformar \'93in vivo\'94 c\'e9 lulas madre humanas de sangre perif\'e9rica, en c\'e9lulas de h\'edgado, piel e intestino (N Engl J Med 346; 738, 2002). En este mismo sentido, c\'e9lulas madre de sangre perif\'e9rica, tr as aislarlas y cultivarlas, eran transplantadas a ratas, a las que se hab\'eda producido una lesi\'f3n cerebral, una semana antes, que les imped\'eda mover sus patas. Varias semanas despu\'e9 s del transplante, los animales recuperaron la posibilidad de mover sus extremidades (Exper Neurol 174; 11, 2002). As\'ed mismo se ha demostrado, por primera vez, que c\'e9 lulas madre nerviosas, aisladas de cerebros de ratas adultas, puedan diferenciarse a c\'e9lulas funcionalmente activas (Nature Neuros; DOI; 10.1038/nn844). Igualmente se ha conseguido, por primera vez, producir c\'e9lulas de p\'e1 ncreas productoras de insulina a partir de c\'e9lulas madre hep\'e1ticas (PNAS 2002; DOI; 1222106999). En el II Congreso Iberoamericano de Rehabilitaci\'f3n (Palma de Mallorca, julio 2002), el Dr. Nadal Guinart, del Albert Eistein College de Nueva York, present\'f3 experiencias en las que demostraba que, tras aislar c\'e9lulas madre del coraz\'f3n infartado de un animal y autotrasplant\'e1rselas, se consegu\'eda regenerar parte del coraz\'f3n lesionado. \par }\pard \qj \li0\ri0\widctlpar\aspalpha\aspnum\faauto\adjustright\rin0\lin0\itap0 {\f28\lang1034\langfe3082\langnp1034 \tab En esta misma l\'ednea de investigaci\'f3n, con}{\f28 motivo de pronunciar la IV Lecci\'f3n Conmemorativa \'93 Eduardo Ortiz de Land\'e1zuri\'94, estuvo el mes de mayo de 2002, en la Universidad de Navarra, la directora del Instituto de C\'e9lulas Madre de la Universidad de Minesota, Dra. Catherine Verfaill ie, una de las principales expertas mundiales en la investigaci\'f3n con c\'e9lulas madre adultas. All\'ed comunic\'f3 que hab\'edan comprobado que las c\'e9lulas madre mesenquimales de m\'e9dula \'f3 sea eran capaces de comportarse, en algunos aspectos, de forma similar a las c\'e9lulas madre embrionarias, pues pod\'edan proliferar casi indefinidamente en un medio de cultivo sin deteriorarse, cosa que hasta ahora no se hab\'eda conseguido con otras c \'e9lulas madre de tejidos adultos. Tambi\'e9n hab\'edan podido demostrar que las c\'e9lulas madre mesenquimales de m\'e9dula \'f3sea pod\'edan dar lugar a tipos de c\'e9lulas derivadas de las tres capas embrionarias. Es decir, pod\'edan dar lugar pr\'e1 cticamente a c\'e9lulas de todo tipo de tejidos, como ocurre con las c\'e9lulas madre embrionarias. Finalmente, comprobaron igualmente que pod\'edan generar no s\'f3lo c\'e9lulas de otros tejidos, sino c\'e9lulas con actividad funcional. Esto ya lo hab \'edan conseguido previamente, al conseguir c\'e9lulas hep\'e1ticas funcionalmente activas de c\'e9lulas madre de m\'e9dula \'f3sea. Aunque la versatilidad de las c\'e9lulas madre de m\'e9dula \'f3sea es ligeramente inferior a la de las c\'e9 lulas madre embrionarias, aqu\'e9llas tienen la ventaja de que no se diferencian a c\'e9lulas tumorales, como ocurre en ocasiones con las c\'e9lulas madre embrionarias, por un proceso cuyas bases moleculares por el momento no se conocen.\tab \par }\pard \qj \fi708\li0\ri0\widctlpar\aspalpha\aspnum\faauto\adjustright\rin0\lin0\itap0 {\f28 Sin duda, }{\f28\lang1034\langfe3082\langnp1034 las experiencias de Verfaillie y su equipo han abierto un amplio y positivo panorama para la utilizaci\'f3n de c \'e9lulas madre mesenquimales de m\'e9dula \'f3sea. Por ello, algunas }{\f28 de las \'faltimas experiencias con este tipo de c\'e9lulas y otras c\'e9 lulas madre de tejidos adultos se presentaron en un Simposio Internacional, que tuvo lugar en Valencia los d\'edas 13 y 14 de Octubre de 2002. En \'e9l se constatan las amplias posibilidades de utilizaci\'f3n de estas c\'e9lulas. En dicho S imposio el Prof. Vescovi mostraba que las c\'e9lulas madre del sistema nervioso central son precursoras multipontenciales, que crecen y se renuevan a s\'ed mismas en cultivo, en respuesta a varios est\'edmulos, dando lugar a c\'e9 lulas nerviosas y de otros tejidos funcionalmente activas, que adem\'e1s tienen la positiva caracter\'edstica de que no producen en ning\'fan caso c\'e9lulas tumorales. Tambi\'e9n el grupo de Scott, de la Universidad de Florida, sal\'ed a al paso de las objeciones que recientemente se hicieron a la plasticidad de las c\'e9lulas madre adultas, al afirmar que podr\'edan ser h\'edbridos resultantes de la fusi\'f3n de las c\'e9lulas madre inyectadas con c\'e9 lulas del propio tejido (Lancet 359; 1, 2002). En su trabajo, demuestran, con un elegante dise\'f1o experimental, que no existe evidencia de hibridaci\'f3n celular, lo que avala, si cabe m\'e1s, la plasticidad de las c\'e9 lulas madre adultas. Igualmente, el grupo de Prockop de la Universidad de Tulane mostraba que c\'e9lulas mesenquimales de m\'e9dula \'f3sea del propio paciente pueden ser recogidas, cultivadas, expandidas y despu\'e9s transplantadas al paciente en cuesti \'f3n. En este trabajo presentaban un m\'e9todo experimental en animales, para mejorar la supervivencia de las c\'e9lulas transplantadas. Tambi\'e9n Fukuda aislaba miocardiocitos funcionalmente activos, obtenidos a partir de c\'e9lulas mesenquimales de m \'e9dula \'f3sea. Estas experiencias eran ampliadas por Chiu, de la Universidad McGill de Montreal, quien comprobaba que las c\'e9lulas mesenquimales de m\'e9dula \'f3sea no s\'f3lamente son \'fatiles para la miog\'e9nesis en pacientes infartados, sino que tambi\'e9n pueden estimular la angiog\'e9nesis y, por tanto, contribuir a la revascularizaci\'f3n del tejido lesionado, con la salvedad de que, por proceder las c\'e9lulas del propio paciente, no puede darse rechazo inmunol \'f3gico. Adem\'e1s, Chiu confirmaba un reciente hallazgo, en el que se suger\'eda la inmunotolerancia de las c\'e9lulas mesenquimales de m\'e9dula \'f3sea. Con ello se abre la posibilidad de constituir bancos de tejidos de car\'e1 cter universal para la medicina reparadora y regenerativa. En el mismo Simposio, Gazit, de la Universidad de Hardassah de Jerusal\'e9n, comprobaba la transformaci\'f3n "in vivo" de c\'e9lulas mesenquimales de m\'e9dula \'f3sea en tejido \'f3 seo, lo que abrir\'eda una puerta para el tratamiento de diversas enfermedades \'f3seas, y en este mismo sentido, Pittenger, de la firma Osiris Therapetics de Baltimore, present\'f3 diversas experiencias para la reconstituci\'f3n del estroma \'f3 seo a partir de c\'e9lulas mesenquimales de la m\'e9dula \'f3sea y tambi\'e9n coment\'f3 varios ensayos cl\'ednicos, por ellos iniciados, para la regeneraci\'f3n de la estructura \'f3sea de la rodilla, confirmando, adem\'e1s, la falta de respuesta inmunol \'f3gica de las c\'e9lulas mesenquimales. Todas estas aportaciones avalan, si cabe m\'e1s, las inmensas posibilidades que se abren con la utilizaci\'f3n de c\'e9lulas mesenquimales de m\'e9dula \'f3sea de cara a la medicina regenerativa y reparadora.}{ \f28\lang1034\langfe3082\langnp1034 \par En los \'faltimos meses nuevas experiencias confirman las grandes posibilidades que las c\'e9lulas madre de tejidos adultos pueden ofrecer para el tratamiento de diversas enfermedades. En relaci\'f3 n con ello, un tipo de experiencias muy interesantes para comprobar en qu\'e9 medida las c\'e9lulas madre de tejidos adultos pueden emigrar a un \'f3rgano distinto, colonizar en \'e9l y despu\'e9s desarrollarse son las realizadas en transplantes de \'f3 rganos, en que el donante es de un sexo y el receptor de otro. Cuando el receptor es un var\'f3n y la donante una mujer, puede comprobarse si en el coraz\'f3n trasplantado, en este caso el de la mujer, existen c\'e9 lulas con el cromosona Y, lo que sin duda confirmar\'eda qu\'e9 c\'e9lulas del var\'f3n han emigrado y se han desarrollado en el coraz\'f3n de mujer trasplantado. En este sentido se ha publicado recientemente un art\'ed culo (N Engl J Med 346;5,2002), en el que 8 varones recibieron otros tantos corazones procedentes de mujeres. Al cabo de un tiempo, se}{\f28 pudo comprobar que monocitos, arteriolas coronarias y c\'e9 lulas endoteliales de los capilares de los corazones trasplantados ten\'edan el cromosoma Y. La proporci\'f3n de c\'e9lulas que conten\'edan dicho cromosoma oscilaba entre un 7 y un 10 % del total de c\'e9lulas del coraz\'f3 n trasplantado. Estos interesant\'edsimos resultados muestran de forma fehaciente que c\'e9lulas del var\'f3n hab\'edan emigrado y colonizado en el coraz\'f3n de la mujer trasplantado al var\'f3n. Adem\'e1s, en este caso en el coraz\'f3n femenino, tambi \'e9n se pudieron identificar c\'e9lulas madre y c\'e9lulas indiferenciadas del var\'f3n receptor, por lo que, sin duda, podr\'edan cumplir en \'e9l sus funciones de c\'e9lulas regeneradoras. }{\f28\lang1034\langfe3082\langnp1034 \par }{\f28 Tambi\'e9n en nuestro pa\'eds se est\'e1n realizando experiencias, que avalan el papel de las c\'e9lulas madre para reparar tejidos da\'f1ados. En efecto, un equipo del hospital Ram\'f3 n y Cajal de Madrid, dirigido por Pedro Cuevas, ha publicado en Neurological Research (24; 634, 2002) unas muy interesantes experiencias, en las que, utilizando c\'e9lulas madre adultas procedentes de estroma de m\'e9dula \'f3 sea, han conseguido regenerar el nervio ci\'e1tico de ratas, que previamente se hab\'edan lesionado experimentalmente, consiguiendo que parte de los animales recuperaran la funcionalidad perdida, lo que confirma la potencial capacidad terap\'e9 utica de las c\'e9lulas madre obtenidas de tejidos adultos, en este caso, estroma de m\'e9dula \'f3sea. Como comenta el propio Dr. Cuevas, la posibilidad de usar c\'e9lulas madre adultas para terapias celulares regenerativas es superior al de las c\'e9 lulas madre embrionarias, sobre \'93las que quedan todav\'eda muchos aspectos por conocer, en relaci\'f3n a su posible utilidad cl\'ednica. Hasta ahora ning\'fan ensayo cl\'ednico ha demostrado la eficacia terap\'e9utica de las c\'e9 lulas madre embrionarias. Por el contrario, existen datos experimentales y cl\'ednicos, que demuestran la posibilidad de utilizar c\'e9lulas madre del propio individuo para reparar algunos \'f3rganos da\'f1 ados, como se ha constatado en el infarto agudo de miocardio, la enfermedad de Parkinson, infarto cerebral, regeneraci\'f3n \'f3sea y del cart\'edlago articular y en la regeneraci\'f3n de h\'edgado y p\'e1ncreas\'94.}{\f28\lang1034\langfe3082\langnp1034 \par }\pard\plain \s15\qj \fi708\li0\ri4\widctlpar\aspalpha\aspnum\faauto\adjustright\rin4\lin0\itap0 \f28\fs24\lang3082\langfe3082\cgrid\langnp3082\langfenp3082 {Como se sabe, una posible fuente de obtenci\'f3n de c\'e9lulas madre es el cord\'f3 n umbilical. Unas recientes experiencias parecen confirmarlo. En efecto, en el \'faltimo n\'famero de Stem Cell (comentado en DM 21-I-2003) se utiliza la gelatina de Wharton, una sustancia del propio cord\'f3n umbilical, para la obtenci\'f3n de c\'e9 lulas madre. Los autores, de la Universidad de Kansas, comprueban que estas c\'e9lulas, obtenidas de cordones umbilicales de cerdos, pueden cultivarse en el laboratorio durante m\'e1s de un a\'f1o, sin perder funcionalidad, y que despu\'e9 s pueden congelarse y ser utilizadas experimentalmente al cabo de un tiempo. Un hecho muy significativo es que estas c\'e9lulas no pierden la actividad de su telomerasa, un enzima necesario para mantener la longitud de los genes, que, si no act\'fa a, hace que \'e9stos se vayan acortando, lo que es un signo de envejecimiento. Los autores consiguen que estas c\'e9lulas madre de cord\'f3n umbilical se trasformen en c\'e9 lulas nerviosas, lo que sugiere que puedan ser aplicadas para el tratamiento de algunas enfermedades neurol\'f3gicas degenerativas, como el Parkinson, y tambi\'e9n para lesiones nerviosas traum\'e1ticas. \par }\pard \s15\qj \li0\ri4\widctlpar\aspalpha\aspnum\faauto\adjustright\rin4\lin0\itap0 {\tab Finalmente vamos a comentar una de las experiencias, a nuestro juicio, m\'e1s excitantes publicadas \'faltimamente (PNAS, USA, 10.1073/pnas. 0336479100) en relaci \'f3n con las c\'e9lulas madre de tejidos adultos. Son las realizadas por el equipo de la doctora Eva Mezey, de los Institutos Nacionales de la Salud en Bethesda, Estados Unidos. Como ya se ha comentado con anterioridad ( Provida Press n\'ba 112), estudios previos de la doctora Mezey y su grupo mostraron que las c\'e9lulas madre de la m\'e9dula \'f3sea pod\'edan ser inyectadas en el cerebro de un rat\'f3n y diferenciarse all\'ed en c\'e9lulas nerviosas. Apoy\'e1 ndose en estos resultados, los autores valoran ahora si en cerebros de mujeres, que hab\'edan sido trasplantadas con c\'e9lulas de m\'e9dula \'f3sea de var\'f3n, encontraban c\'e9lulas madre con el cromosoma Y, que, como se ha comentado, \'fa nicamente tienen los varones. Para comprobarlo, estudian 4 mujeres con leucemia linfoc\'edtica y una deficiencia gen\'e9tica de su sistema inmune, que hab\'edan sobrevivido entre 1 y 9 meses despu\'e9s del trasplante de m\'e9dula \'f3sea de un var\'f3 n. Tras su fallecimiento realizan una necropsia y estudian su tejido cerebral. En las 4 mujeres encontraron c\'e9lulas con el cromosoma Y en distintas partes de su cerebro. Algunas de las c\'e9lulas encontradas no eran neuronales, pero otras s\'ed . En la paciente mas joven (2 a\'f1os), que es la que sobrevivi\'f3 mas tiempo despu\'e9s del trasplante, 7 c\'e9lulas de su cerebro de cada 10.000, eran procedentes de c\'e9lulas madre sangu\'edneas del donante de m\'e9dula \'f3 sea. Los autores concluyen que las c\'e9lulas madre adultas de m\'e9dula \'f3sea pueden emigrar al cerebro y generar all\'ed neuronas, como previamente hab\'ed an demostrado de forma experimental en ratones. Como indican los autores, es probable que estas experiencias puedan servir para prevenir el desarrollo de lesiones nerviosas degenerativas o para reparar el tejido card\'ed aco lesionado tras un infarto de miocardio. \par }\pard\plain \qj \fi708\li0\ri0\widctlpar\aspalpha\aspnum\faauto\adjustright\rin0\lin0\itap0 \fs24\lang3082\langfe3082\cgrid\langnp3082\langfenp3082 {\f28\lang1034\langfe3082\langnp1034 Este gran bagaje de investigaciones, tanto experimentales como en vivo, en animales y humanos, ha dado pie a que se hayan podido continuar diversas experiencias cl\'ednicas. Sin duda, el campo m\'e1s pr ometedor en este terreno, como anteriormente se ha comentado, es el tratamiento del infarto de miocardio. En efecto, nuevos estudios experimentales hab\'edan sugerido que el transplante de c\'e9lulas madre de m\'e9dula \'f3sea pod\'ed a contribuir a la regeneraci\'f3n del miocardio infartado (Nature 410;701,2001) y a la formaci\'f3n de nuevos vasos en el miocardio isqu\'e9mico (Nat Med 7;430,2001; Circulation 103; 634,2001; Am Coll Cardiol 37;1726,2001). Igualmente, la infusi\'f3 n intravenosa o la inyecci\'f3n intramiocardica de c\'e9lulas madre de tejidos adultos hab\'eda mejorado la funci\'f3n cardiaca despu\'e9 s del infarto experimental (Circulation 103;98;2001; Proc Natl Acad Sci, USA, 98;10344,2001). Todo ello ha promovido llevar a cabo nuevas experiencias cl\'ednicas en relaci\'f3n con el infarto de miocardio. Como comunicamos en un servicio previo (Provida Press, n\'ba 112), este tipo de experiencias cl\'ednicas comenzaron en noviembre de 2001 por el grupo de Philipe Menach\'e9, en Paris, y despu\'e9s se llevaron a cabo en otros pa\'ed ses, como Holanda, Alemania, Italia, Argentina o Estados Unidos. Ahora, entre nosotros, se han realizado tambi\'e9n interesantes trabajos en esta misma direcci\'f3n. As\'ed, en Febrero de 2002, un equipo de la Universidad de Navarra comunicaba que hab\'ed a realizado un trasplante de c\'e9lulas madre musculares del propio paciente a su coraz\'f3n infartado. Al proyecto investigador de la cl\'ednica Universitaria de Navarra se han unido cinco hospitales espa\'f1oles m\'e1 s, para realizar un estudio cooperativo. En la Cl\'ednica de Navarra ya se ha aplicado esta t\'e9cnica a ocho pacientes y esperan incrementar el n\'famero a doce hasta finales del a\'f1 o 2002. En el Congreso Nacional de Enfermedades Cardiovasculares, celebrado los pasados d\'edas 18 al 21 de Octubre de 2002 en Madrid, se presentaron los primeros datos sobre estas experiencias. Seg\'fan los responsables del proyecto, \'93aunque a\'fa n es pronto para dar resultados de eficacia, s\'ed se puede hablar de datos positivos. Los pacientes han tolerado muy bien la intervenci\'f3n, no se ha registrado ning\'fan efecto adverso grave y no se han producido arritmias cardiacas, que s\'ed aparecieron en experiencias similares realizadas en otros pa\'edses\'94 (DM 18-X-2002). \par Tambi\'e9n otro grupo de la Universidad de Valladolid comunic\'f3 en el mismo Congreso experiencias similares, pero con la particularidad de que, en su caso, las c\'e9lulas madre se obtuvieron de m\'e9dula \'f3 sea y no requirieron su cultivo previo, como era necesario en el protocolo experimental de la Universidad de Navarra. Esta circunstancia metodol\'f3gica es muy importante, pues al no requerir ninguna manipulaci\'f3n previa, las c\'e9lulas madre de m\'e9 dula \'f3sea se pueden inyectar al paciente con rapidez tras un infarto, lo que amplia mucho las posibilidades reales de regeneraci\'f3n del tejido lesionado del coraz\'f3n infartado, ya que en los primeros momentos tras el accidente coronario agudo el propio tejido card\'edaco del coraz\'f3n lesionado produce sustancias estimulantes del crecimiento celular, que facilitan el desarrollo de las c\'e9 lulas madre trasplantadas. Al igual que este grupo de Valladolid, el grupo de Navarra tambi\'e9n ha iniciado experiencias de recuperaci\'f3n del infarto de miocardio utilizando c\'e9lulas madre de m\'e9dula \'f3sea. \par }\pard\plain \s15\qj \fi708\li0\ri4\widctlpar\aspalpha\aspnum\faauto\adjustright\rin4\lin0\itap0 \f28\fs24\lang3082\langfe3082\cgrid\langnp3082\langfenp3082 { En este mismo sentido, un reciente art\'ed culo publicado en Circulation (106; 3009, 2002) confirma esta posibilidad. En efecto, los autores estudian 20 pacientes con infarto de miocardio agudo, a los que se les practica una infusi\'f3n intracoronaria de c\'e9lulas madre de su m\'e9dula \'f3 sea o de su sangre perif\'e9rica, 4 \'f3 5 d\'edas despu\'e9s del evento miocardico agudo. Los pacientes mostraron una significativa mejor\'eda de la funci\'f3n card\'edaca, a los 4 meses de practicar la infusi\'f3n de c\'e9 lulas madre. Estos resultados confirman que la infusi\'f3n intracoronaria de c\'e9lulas madre, de sangre perif\'e9rica o de m\'e9dula \'f3sea del propio paciente, puede beneficiar objetivamente la funci\'f3n card\'edaca, despu\'e9 s de un infarto agudo de miocardio. Otro art\'edculo, recientemente aparecido en The Lancet (361; 45, 2003), demuestra tambi\'e9n que el tejido card\'edaco lesionado tras un infarto de miocardio se puede regenerar con c\'e9lulas madre de m\'e9dula \'f3 sea del propio paciente. En \'e9l, un equipo de la Universidad de Rostock (Alemania), dirigido por Gustav Steinhoff, ha transplantado a 6 pacientes, que hab\'edan sufrido un infarto de miocardio, c\'e9lulas madre de su propia m\'e9dula \'f3sea, en el bord e del tejido miocardico infartado. En 4 de los 6 pacientes se pudo constatar a los 3 a 9 meses de la infusi\'f3n de las c\'e9lulas madre una indudable mejor\'eda del flujo sangu\'edneo del coraz\'f3n infartado, y en 5 mejor\'eda de la circulaci\'f3 n en la zona infartada, lo que los autores atribuyen a que se ha estimulado la angiog\'e9nesis del tejido lesionado (formaci\'f3n de vasos sangu\'edneos nuevos). Hay que decir que en estos 6 pacientes, junto al transplante de c\'e9lulas madre sangu\'ed neas, se realiz\'f3 un by-pass. Tambi\'e9n en el mismo n\'famero de The Lancet (361;47,2003) se publica otro trabajo, realizado por un equipo de la Universidad de Hong-Kong, que transplanta c\'e9lulas madre de los propios pacientes, por medio de un cat \'e9ter, directamente al m\'fasculo card\'edaco lesionado de 8 pacientes, que hab\'edan sufrido un infarto agudo de miocardio. Los autores constatan que se obtienen mejor\'edas a corto plazo, aunque, seg\'fan ellos, habr\'e1 que valorar la evoluci\'f3 n a m\'e1s largo plazo, y tambi\'e9n comprobar qu\'e9 tipos de c\'e9lulas madre del paciente son m\'e1s adecuadas para ser utilizadas en estas pr\'e1cticas. \par Todas estas experiencias est\'e1n alumbrando la posibilidad, ya real, de utilizar c\'e9lulas madre de sangre perif\'e9rica o m\'e9dula \'f3sea para el tratamiento del infarto de miocardio agudo, aunque, como comenta The Lanc et, (361;11,2003) al hilo de los dos anteriores trabajos, s\'f3lamente se pueden sacar conclusiones preliminares de estos estudios, ya que el n\'famero de pacientes es demasiado peque\'f1 o para obtener datos definitivos. Sin embargo, las inyecciones intracard\'edacas de c\'e9lulas madre de m\'e9dula \'f3sea del propio paciente parece realizable y razonablemente segura. \par Finalmente vamos a detenernos en un tema que est\'e1 suscitando un inusitado inter\'e9s, y que, sobrepasando lo puramente cient\'edfico, est\'e1 siendo objeto de una viva pol\'e9mica en los medios de comunicaci\'f3 n social. Nos referimos a la posibilidad de utilizar c\'e9lulas madre embrionarias y de tejidos adultos para generar c\'e9lulas pancre\'e1ticas generadoras de insulina, y a su posible aplicaci\'f3n al tratamiento de pacientes diab\'e9ticos. En relaci\'f3 n con ello, en un reciente trabajo se indica que se pueden obtener c\'e9lulas pancre\'e1ticas formadoras de insulina a partir de c\'e9lulas hep\'e1ticas, y en otro se pone en duda la posibilidad de que las c\'e9lulas madre embrionarias puedan cultivarse e xperimentalmente y transformarse en c\'e9lulas pancre\'e1 ticas generadoras de insulina. En efecto, un equipo de la Universidad de Bath, en el Reino Unido, dirigido por Jonathan Slack, ha conseguido (Current Biologic 13; 105, 2003), utilizando animales transg\'e9nicos, convertir las c\'e9lulas de su h\'ed gado en c\'e9lulas pancre\'e1ticas productoras de insulina, a la vez que su funci\'f3n hep\'e1tica iba desapareciendo. Al cabo de un tiempo, pr\'e1cticamente todo el h\'edgado de estos animales se hab\'eda trasformado en p\'e1ncreas. Los autores opinan que esta transdiferenciaci\'f3n se puede conseguir incluso durante el per\'edodo embrionario, sugiriendo que estas experiencias pueden abrir un interesante camino para tratar las diabetes, aunque se requieren mucho m\'e1 s tiempo y trabajo para que estos hallazgos puedan constituir una real posibilidad terap\'e9 utica. En sentido contrario, ha causado un fuerte impacto el trabajo publicado recientemente en Science (299; 363, 2003), realizado por el equipo que dirige Douglas Melton, y firmado en primer lugar por Jayaraj Rajagopal, en el que se pone en duda que c \'e9lulas madre embrionarias puedan ser capaces de producir c\'e9lulas pancre\'e1ticas generadoras de insulina. En efecto, como anteriormente se ha comentado, diversos equipos de investigaci\'f3n hab\'edan comunicado que hab\'ed an logrado generar experimentalmente c\'e9lulas de p\'e1ncreas a partir de c\'e9lulas madre embrionarias. En nuestro pa\'eds, el grupo del doctor Bernat Soria comunic\'f3 recientemente que hab\'eda logrado producir este tipo de c\'e9 lulas y curar a ratones diab\'e9ticos. En efecto, en febrero de 2000 comunicaron que hab\'edan conseguido introducir un gen codificador de insulina en c\'e9lulas madre embrionarias de rat\'f3 n, que en cultivo eran capaces de producir insulina. Ante bajas concentraciones de glucosa estas c\'e9lulas aumentaban la producci\'f3n de insulina y cuando se implantaban en ratones con diabetes experimental desaparec\'edan los s\'edntomas cl\'ed nicos de la enfermedad. Sin embargo, con las experiencias del grupo de Melton se extiende una nube de dudas sobre todos los resultados anteriores en este campo. Rajagopal y Melton demuestran en su trabajo que las c\'e9lulas obtenidas a partir de las c\'e9 lulas madre embrionarias no producen insulina, sino que la absorben del medio experimental y que despu\'e9s poco a poco la van secretando. Ciertamente, para acelerar la transformaci\'f3n de las c\'e9lulas madre embrionarias a c\'e9lulas pancre\'e1 ticas, se a\'f1ade al medio de incubaci\'f3n insulina y, al parecer, es parte de esta insulina la absorbida por las c\'e9lulas madre embrionarias. Adem\'e1s, en las c\'e9lulas generadas no lograron detectar el ARN mensajero codificador de insulina. Esto indica que dichas c\'e9lulas no pueden ser productoras de insulina. \par }\pard \s15\qj \li0\ri4\widctlpar\aspalpha\aspnum\faauto\adjustright\rin4\lin0\itap0 {\tab Todos los anteriores resultados muestran, una vez m\'e1s, las objetivas posibilidades que las c\'e9lulas madre obtenidas de tejido s adultos tienen de cara a la medicina regenerativa y reparadora, a la vez que el \'faltimo trabajo de Science, de Rajagopal y Melton, arroja una sombra de razonable duda sobre las experiencias anteriores, que trataban de demostrar que de c\'e9 lulas madre embrionarias se pod\'edan conseguir c\'e9lulas pancre\'e1ticas productoras de insulina. \par }}