| Servicio Informativo de AEBI.- |
Artículos Breves. Mes de Enero
2006
Indice:
- Diez mandamientos para el medio ambiente. Una visión cristiana del
hombre y la naturaleza
- El médico de familia reclama mayor protagonismo en la parte final
de la vida
- El paciente mayor debe conocer en todo momento el pronóstico de su
enfermedad
- La intimidad, clave al regular la voluntad previa
- AP debe dar a conocer las voluntades previas a los mayores
- Prevenir la infección por VIH entre los grupos de riesgo, una
prioridad en AP
- Tribuna: Acerca del tratamiento ambulatorio involuntario de los enfermos
mentales. Onésimo González Álvarez
- Holanda establece una comisión y un protocolo para la eutanasia
infantil
- Día mundial del sida. FCO. JAVIER ROMERO.
- Hablar con los labios de un cadáver. La mujer que recibió un
transplante parcial de cara ya "come, bebe y habla claramente".
- Dos personas mueren por día en Argentina por no recibir un
transplante de órganos.
- Las leyes de donante presunto, poco efectivas en Iberoamérica
- El Colegio de Médicos distribuye un modelo de objeción de
conciencia sobre la píldora del día después.
- "Hay que empezar a plantearse una nueva Etica Sanitaria"
- La escala filogenética condiciona la ética en la
experimentación animal
- ¿La vanidad del científico?
- El 'caso Hwang' debilita el sistema de publicación
- Hace falta mayor compromiso e intervencionismo de la bioética
- Miguel Casares: "Hay que implantar en los hospitales la cultura de la
atención global al enfermo"
- Expertos elaboran una guía ética sobre pandemia de gripe
Descargar Breves de Enero 2006 en formato PDF. Pulsar
aquí.
1.- Diez mandamientos para el medio ambiente. Una visión cristiana
del hombre y la naturaleza
ROMA, sábado, 19 de noviembre de 2005 (ZENIT.org).- La humanidad
está llamada a ejercer una administración responsable de la
creación. Este ha sido el llamamiento del padre Paolo Scarafoni L.C. al
abrir el congreso sobre el tema "Ética y Medio Ambiente", en
la Universidad Europea de Roma el 7 de noviembre.
En su intervención, el padre Scarafoni, rector de la universidad,
explicó que esta visión cristiana de la administración se
basa en la idea de la persona humana como una criatura libre e inteligente,
llamada a ayudar al desarrollo del mundo creado.
Esto no debe confundirse con una visión triunfalista de la
condición humana y sus acciones, que forma parte de una visión
científica e idealista de la naturaleza humana, afirmaba el sacerdote.
Más bien, la ética católica se basa en el mandamiento del
amor, que es consciente de los errores humanos pero también
confía en que las personas pueden hacer el bien con la ayuda de la
gracia de Dios.
El cardenal Renato Martino, presidente del Pontificio Consejo Justicia y Paz,
relató al congreso algunas de las actividades de la Iglesia en el
área del medio ambiente en los últimos años. Estas van
desde la participación en los encuentros organizados por Naciones Unidas
hasta la publicación de una serie de documentos.
El cardenal observó que su propia implicación con las cuestiones
ecológicas comenzó cuando encabezó la delegación de
la Santa Sede a la Conferencia sobre Población y Desarrollo de Naciones
Unidas en 1994. La cuestión planteada entonces fue cómo tratar
con la visión del mundo maltusiana que advierte que el crecimiento de la
población es más rápido que el suministro de alimentos con
resultados desastrosos.
Ecología humana
La respuesta de la Iglesia al pesimismo maltusiano, explicaba el cardenal
Martino, se basa en la confianza en la capacidad de la humanidad para superar
problemas. Esta acción, no obstante, debe orientarse de una forma
ética, afirmó. Así, los problemas ecológicos deben
considerarse como problemas éticos. Las acciones de las personas en el
mundo creado no deberían considerarse como un mero ejercicio de su
capacidad técnica para tratar con estos temas, insistió el
cardenal.
El cardenal Martino citó el concepto de Juan Pablo II de una
"ecología humana" como una forma de orientar la acción.
Los problemas ecológicos son, en su origen, un problema
antropológico. Cómo nos relacionamos con la naturaleza depende de
cómo nos relacionamos con nosotros mismos, y con Dios. Cuando negamos a
Dios un papel en nuestra vida, tendemos a ponernos a nosotros mismos en su
lugar y perdemos de vista nuestra responsabilidad de cuidar el mundo creado.
El obispo Giampaolo Crepaldi, secretario del Pontificio Consejo Justicia y Paz,
insistió en la importancia de colocar la visión de la naturaleza
dentro del contexto de la relación entre Dios y la persona humana.
En su discurso al congreso, monseñor Crepaldi observó que el
Compendio de la Doctrina Social de la Iglesia traza un camino intermedio entre
los errores de ver la naturaleza en términos absolutos o reducirla a un
mero instrumento. La naturaleza ha sido puesta en manos de la humanidad, pero
debería usarse de modo responsable y prudente.
La persona humana es indiscutiblemente superior al resto del mundo creado, en
virtud de poseer un alma inmortal, afirmaba monseñor Crepaldi. Con todo,
el hombre no tiene un dominio absoluto sobre la creación. Sus acciones
deberían guiarse por una combinación de conservación y
desarrollo, y las personas deberían entender que los bienes creados de
este mundo están destinados al uso de todos.
Uso responsable
Monseñor Crepaldi hizo un resumen de los principales puntos de la
enseñanza de la Iglesia sobre temas ecológicos, basándose
en cómo se presenta la doctrina en el Compendio de Doctrina Social. Los
10 principios guía, o mandamientos, son los siguientes:
1) La Biblia presenta los principios morales fundamentales de cómo
afrontar la cuestión ecológica. La persona humana, hecha a imagen
de Dios, es superior al resto de las criaturas terrenales que, a su vez, deben
usarse responsablemente. La encarnación de Cristo y sus
enseñanzas testimonian el valor de la naturaleza: Nada de lo que existe
en el mundo está fuera del plan divino de creación y
redención.
2) La enseñanza social de la Iglesia recuerda dos puntos fundamentales.
No debemos reducir la naturaleza a un mero instrumento a manipular y explotar.
Ni debemos hacer de la naturaleza un valor absoluto, o ponerla por encima de la
dignidad de la persona humana.
3) La cuestión del medio ambiente abraza a todo el planeta, puesto que
es un bien colectivo. Nuestra responsabilidad hacia la ecología se
extiende a las futuras generaciones.
4) Es necesario confirmar la primacía de la ética y de los
derechos del hombre sobre la tecnología, para preservar la dignidad
humana. El punto central de referencia para toda aplicación
científica o técnica debe ser el respeto por la persona humana,
que, a su vez, debe trata a los demás seres creados con respeto.
5) La naturaleza no debe considerarse como una realidad divina en sí
misma; por lo tanto no debe apartar de la acción humana. Es, más
bien, un regalo ofrecido por nuestro Creador a la comunidad humana, confiado a
su inteligencia humana y a su responsabilidad moral. De ahí se sigue que
no sea ilícito el modificar el ecosistema, siempre y cuando esto se haga
dentro del contexto del respeto por su orden y belleza, y tomando en
consideración la utilidad de cada criatura.
6) Las cuestiones ecológicos ponen de relieve la necesidad de alcanzar
una mayor armonía entre las medidas destinadas a fomentar el desarrollo
económico y las dirigidas a preservar la ecología, y entre las
políticas nacionales y las internacionales. El desarrollo
económico, además, necesita tener en consideración la
integridad y el ritmo de la naturaleza, puesto que los recursos naturales son
limitados. Y toda actividad económica que utilice los recursos naturales
debería incluir también los costes de salvaguardar el medio
ambiente en los cálculos de los costes totales de su actividad.
7) La preocupación por el medio ambiente significa que debemos trabajar
activamente por el desarrollo integral de las regiones más pobres. Los
bienes de este mundo han sido creados por Dios para ser utilizado sabiamente
por todos. Estos bienes se deben compartir, de una forma justa y caritativa. El
principio del destino universal de los bienes ofrece una orientación
fundamental para tratar con la compleja relación entre ecología y
pobreza.
8) La colaboración, por medio de acuerdos mundiales, respaldados por el
derecho internacional, es necesaria para proteger el medio ambiente. Es
necesario poner en práctica la responsabilidad por el medio ambiente de
forma adecuada a nivel jurídico. Estas leyes y acuerdos deberían
guiarse por las exigencias del bien común.
9) Los estilos de vida deberían orientarse según los principios
de sobriedad, templanza y autodisciplina, tanto a nivel personal como social.
Las personas necesitan escaparse de la mentalidad consumista y promover
métodos de producción que respeten el orden creado, así
como la satisfacción de las necesidades de todos. Una mayor conciencia
de la interdependencia entre todos los habitantes de la tierra ayudaría
a este cambio de estilo de vida.
10) Se debe dar una respuesta espiritual a las cuestiones medioambientales,
inspirada por la convicción de que la creación es un don que Dios
ha puesto en manos de la humanidad, para ser usado de modo responsable y con
cuidado cariñoso. La orientación fundamental de las personas
hacia el mundo creado debería ser de gratitud y agradecimiento. El
mundo, de hecho, conduce a las personas hacia el misterio de Dios que lo ha
creado y lo sigue sosteniendo. Si se olvida a Dios, la naturaleza se
vacía de su significado más profundo y queda empobrecida.
Si se vuelve a descubrir el papel de la naturaleza como algo creado, la
humanidad puede establecer con ella una relación que tenga en cuenta sus
dimensiones simbólicas y místicas. Esto abriría a la
humanidad un camino hacia Dios, creador de cielos y tierra.
2.- El médico de familia reclama mayor protagonismo en la parte
final de la vida
Diario Médico, 23/11/2005 Redacción
El papel del médico de familia al final de la vida es esencial. Asisten
en todas las facetas al enfermo en su casa y prestan apoyo no sólo al
paciente sino también a su familia. Éste es uno de los temas
presentes. Este es uno de los temas centrales del XXV Congreso de Semfyc, que
se celebra en Santiago de Compostela desde hoy hasta el próximo
sábado.
"El médico de atención primaria es el que tiene un mayor
conocimiento integral del paciente y esta circunstancia le permite un adecuado
abordaje desde el punto de vista paliativo", señala Alberto Alonso,
coordinador de Cuidados Paliativos de Semfyc.
A lo largo de su vida profesional, el médico de familia tendrá
que afrontar la atención al paciente terminal en su domicilio al menos
entre cien y dos cientas ocasiones. Con el progresivo envejecimiento de la
población, es posible que esta cifra aumente en los próximos
años. Por este motivo, existe un Programa de Atención
Domiciliaria en los centros de salud que incluye una parte dedicada al paciente
inmovilizado y otra al paciente terminal. Esta última se centra en las
personas que padecen una enfermedad que previsiblemente le ocasionará la
muerte en los próximos seis meses. En este sentido, Lorenzo Pascual
López, médico de familia en el Centro de Salud de Manises, en
Valencia, plantea que "el envejecimiento de la población y la alta
prevalencia de enfermedades crónicas con pronóstico de vida
limitado generan un elevado número de personas con diferentes problemas
físicos, emocionales y sociofamiliares a los que no se les está
dando una adecuada atención en la actualidad. Los equipos de
atención primaria deben tener un protagonismo mayor a la hora de
atenderlos a ellos y sus familias".
En este sentido, Alonso señala que "es necesario lograr una
adecuada capacitación de los profesionales para afrontar con
éxito los numerosos problemas que presentan estos pacientes. El retraso
en la concienciación y formación de los médicos de familia
en la atención a enfermos terminales parece provenir de la inadecuada
visión sobre los fines de la medicina. El objetivo de la medicina no
sólo es curar, sino también cuidar de nuestros pacientes y
asegurarles una muerte digna cuando ésta sea inevitable".
3.- El paciente mayor debe conocer en todo momento el pronóstico de
su enfermedad
DM, 24/11/2005 Mª Carmen Rodríguez
Un 10 por ciento de los pacientes mayores de 65 años no pueden
desarrollar las actividades básicas de la vida diaria. Dada la
limitación funcional de estos enfermos, es el domicilio donde el
médico o cuidador debe prestar la atención sanitaria, por lo que
es de suma importancia que el equipo de atención médica se
implique en el cuidado de los pacientes y de las familias a través de un
adecuado control de síntomas y el apoyo emocional, pero sobre todo
información.
Según ha señalado Lorenzo Pascual, médico de familia del
Centro de Salud de Manises, en Valencia, "el paciente debe conocer en todo
momento el pronóstico de su enfermedad". Y el médico a su
vez debe emplear el diálogo para establecer las voluntades anticipadas
de sus pacientes.
A pesar de que hasta ahora los cuidados paliativos se han centrado en la
atención a pacientes oncológicos, estos tratamientos no son
exclusivos de este tipo de enfermos. El envejecimiento de la población
ha ocasionado un incremento progresivo del número de pacientes con
enfermedades con pronóstico de vida limitado, como la insuficiencia
cardiaca, la demencia o la EPOC, cuyos síntomas físicos y
emocionales no se diferencian mucho de los de pacientes con cáncer, lo
que puede estar generando una inequidad, como ha explicado Pascual.
Además de una buena comunicación el equipo médico debe
monitorizar a los pacientes, es decir, llevar a cabo un control exhaustivo de
cada uno de los síntomas que presenta a través de escalas
analógicas De esta forma podrá dotar a su paciente de una
atención continuada. Se trata de medidas sencillas que se incluyen
dentro de un programa de atención domiciliaria que, según Alberto
Alonso, del Equipo Sanitario de Atención Domiciliaria del Área 3
de Madrid, permiten una disminución del número de ingresos y una
mejora calidad de vida.
4.- La intimidad, clave al regular la voluntad previa
DM, 25/11/2005 Marta Esteban
Las normas sobre testamento vital (TV) constituyen la consolidación
jurídica del derecho a la autonomía y al consentimiento
informado. José Antonio Seoane, jurista y experto en bioética,
considera que las leyes autonómicas deben incluir derechos como la
confidencialidad y la protección de datos personales y corregir
contradicciones como las relativas a la edad y capacidad para otorgar este tipo
de documentos.
El XXV Congreso Nacional de Medicina Familiar y Comunitaria (Semfyc) aborda
cuestiones como las voluntades anticipadas desde la óptica del derecho y
de la bioética.
Según José Antonio Seoane, profesor titular de Filosofía
del Derecho de la Universidad de La Coruña, la normativa española
sobre instrucciones previas "representa un avance importante tanto para
los usuarios y los profesionales sanitarios como para la calidad del sistema de
salud". Es más, constituyen un ejemplo de la
"consolidación y del fortalecimiento del derecho al consentimiento
informado, que puede ejercerse con antelación en previsión de una
situación futura de incapacidad".
Sin embargo, ha aclarado que "existen numerosos retos para el legislador,
pues debe completar el desarrollo legislativo con nuevas disposiciones y
mejorar algunas ya existentes".
Seoane considera importante "regular con más precisión los
derechos de los otorgantes de los testamentos vitales, en particular el derecho
a la confidencialidad y el de protección de datos personales".
Además, deberían regularse "algunos aspectos registrales,
como las condiciones de acceso a los registros de instrucciones
previas".
Igualmente, apunta la necesidad de precisar "el concepto, las funciones y
las facultades del representante designado en las voluntades anticipadas. En
concreto, no se le debería conceder facultades de sustitución y
habría que diferenciarlo del representante legal". La
regulación autonómica de las voluntades anticipadas y sus
diferentes peculiaridades exige una "armonización de conceptos,
tales como la edad y la capacidad para otorgar las instrucciones previas, en
concreto las del menor maduro y el menor emancipado". Por tanto, se
debería "homogeneizar la legislación estatal y la
autonómica".
Unificar términos
Otro de los aspectos que merecen ser corregidos en las leyes es el de la
denominación, pues se crea "una confusión entre testamento
vital e instrucciones y voluntades previas".
La superación de estos defectos constituye un paso previo para
consolidar una regulación que representa un paso importante para el
paciente, "en la medida que consolida su autonomía y sus
derechos"; para el profesional sanitario, porque "le proporciona una
valiosa ayuda para la toma de decisiones sanitarias", y, por ultimo, para
los sistemas sanitarios, pues supone un "aumento de su calidad".
En cualquier caso, "las respuestas jurídicas, que hacen posible el
reconocimiento y la garantía de los derechos, son necesarias, pero
también insuficientes. Las normas son sólo puntos de partida; no
debe perderse de vista el papel de la interdisciplinariedad".
Por último, Seoane ha aclarado "que la proyección de las
normas deben garantizarse en la práctica asistencial mediante su
conocimiento, respeto y aplicación".
5.- AP debe dar a conocer las voluntades previas a los mayores
DM, 25/11/2005 M. Esteban
La experiencia clínica sobre el conocimiento de las voluntades
anticipadas será abordada por Inés Barrio, enfermera y
coordinadora del Nodo de Ética de la Red Temática de
Investigación en Cuidado a Mayores (Rimared) de la Fundación
Hospital Virgen de las Nieves, de Granada.
"El papel que debe desempeñar la atención primaria en los
testamentos vitales es el de hacer llegar a la población mayor la
existencia y la posibilidad de otorgar estos documentos para asegurar
qué atención quieren recibir en el futuro", ha explicado
Barrios.
"La estrategia informativa de las comunidades autónomas en la
divulgación de las voluntades anticipadas, a través de medios
como las páginas web, los programas de televisión o la prensa
escrita, no ha llegado fácilmente a las personas mayores, que son, al
fin y al cabo, quienes integran la mayoría de los pacientes atendidos en
los centros de atención primaria".
Este dato se demuestra, por ejemplo, en los documentos que se han inscrito en
el registro de voluntades de Andalucía. Según Barrios, "la
mayor parte de los que han registrado voluntades vitales anticipadas son
usuarios jóvenes con una media de edad que oscila entre 35 y 55
años".
En consecuencia, "como la mayor parte de los usuarios de los centros de
primaria son mayores de 65 años, el personal sanitario de
atención primaria debe potenciar de forma explícita la
información de las últimas voluntades a través de otros
medios divulgativos que sean más eficaces".
Estudio concluyente
Inés Barrio ha analizado las conclusiones del estudio realizado por
Rimared que muestran la actitud de los mayores ante temas como el testamento
vital o el final de la vida.
En efecto, el estudio revelaba, en cuanto al final de la vida, "un rechazo
de las personas mayores al sufrimiento físico y a la agonía
prolongada, la preferencia por la calidad de vida y por la autonomía, el
rechazo a ser cuidados lejos del hogar y de los seres queridos y el deseo de
vivir en un clima de confianza, humanidad, amor y respeto".
Además, el estudio también demostraba "el papel decisivo que
tiene la familia en las decisiones al final de la vida. Para unos, la familia
decido hegemónicamente y para otros deben expresarse preferencias y dar
pistas para que la toma de decisiones sea fácil".
Por último, las encuestas mostraban que "si bien la
población mayor no tiene un gran interés por hacer testamentos
vitales, sí se mostraba partidaria de nombrar representantes y personas
de confianza".
Las conclusiones del estudio demuestran que el "médico de primaria
tiene que abrir espacios de diálogo con los mayores, por lo que es
preciso iniciar estrategias educativas dirigidas tanto a usuarios como a los
profesionales para superar el miedo a tratar temas como el final de la
vida".
La experiencia de Rimared, según su coordinadora, es que "las
personas mayores que acuden al centro de salud quieren saber y desean expresar
sus miedos".
6.- Prevenir la infección por VIH entre los grupos de riesgo, una
prioridad en AP
DM, 30/11/2005 Mª Carmen Rodríguez
El seguimiento de los pacientes infectados por VIH desde atención
primaria es fundamental para prevenir la aparición de enfermedades
asociadas y efectos secundarios. Sin embargo, a la hora de tratar a estas
personas, los profesionales se encuentran con una barrera difícil de
traspasar: la falta de confianza del enfermo.
"La función del médico de familia no es tratar una
infección por VIH pero sí prevenirla". Éste es,
según Cristina Aguado Taberner, médico de familia y coordinadora
del grupo de trabajo de VIH de la Sociedad Española de Medicina Familiar
y Comunitaria (Semfyc), el papel fundamental que hoy tienen todos los
profesionales de atención primaria de nuestro país en el abordaje
de esta patología. "Tenemos un puesto privilegiado ya que somos el
primer nivel asistencial y por tanto la puerta de entrada de pacientes con
vulnerabilidad social y biológica, como son los adolescentes e
inmigrantes".
El diagnóstico y tratamiento precoz reduce significativamente las
posibilidades de desarrollar la enfermedad del sida. Para ello, el
médico de familia debe centrar la terpia en el abordaje de enfermedades
asociadas y efectos secundarios derivados de la infección como las
alteraciones del metabolismo de los lípidos, de la glucemia, de las
distribución de las grasa coporal y la hipercolesterolemia. "Aunque
la persona esté infectada, la disminución de la
replicación del virus en el organismo puede impedir el desarrollo de las
alteraciones de inmunidad y tumorales derivadas de esta patología",
como ha explicado Aguado, para quien un porcentaje alto de pacientes con
infecciones por VIH que llegan a la consulta ha contraído el virus por
vía sexual.
Falta de confianza
A pesar de que la infección por VIH no tienen una elevada incidencia en
nuestro país, Aguado recuerda que, "todavía hoy existe un
alto porcentaje de pacientes en situación de riesgo y, lo que es
más preocupante, un grupo de pacientes que aún desconoce que son
portadores del virus". Sin embargo, a la hora de tratar a estos pacientes
los profesionales detectan un problema que dificulta en gran medidad su
capacidad resolutiva: la falta de confianza. "No sé todavía
si los médicos de primaria somos capaces de transmitir a los enfermos
que la relación médico-paciente es totalmente confidencial. La
barrera de la intimidad es difícil de traspasar en estos casos, al
médico no se le concibe únicamente como un profesional sanitario,
sino como un miembro más del entorno comunitario del paciente, lo que
limita la comunicación.
Guía práctica
Con la finalidad de actualizar los conocimientos de los profesionales en este
campo, el grupo de trabajo de VIH presentará en el XXVI Congreso de
Semfyc, que tendrá lugar en Valencia, un guía práctica en
la que se revisarán de forma exhaustiva las cuestiones a las que se
enfrenta un médico de familia cuando se plantea la posibilidad de
atender a un paciente infectado o en situación de riesgo. El documento
resuelve además dudas relacionadas con la entrevista clínica, la
vacunación y la prevención de enfermedades asociadas.
7.- Tribuna: Acerca del tratamiento ambulatorio involuntario de los
enfermos mentales
Onésimo González Álvarez. Médico Psiquiatra
DM, 01/12/2005
El autor, al hilo de dos informaciones aparecidas en DM, muestra su desacuerdo
con la judicialización del tratamiento de los enfermos mentales y
señala que no tiene cabida en nuestro ordenamiento jurídico
civil. A su juicio, "la autoridad en el proceso terapéutico [de los
pacientes] es responsabilidad del personal sanitario".
No decae el prolongado debate a propósito del tratamiento ambulatorio
involuntario de los enfermos mentales, al que Diario Médico viene
prestando una atención que es de agradecer. En fecha reciente una
información de Europa Press de la que se hizo eco este periódico
reflejaba la opinión de la Sociedad Española de
Psiquiatría Legal. Según figuraba en el titular, dicha sociedad
considera beneficiosa la potestad del juez de obligar y ordenar el tratamiento.
Unos días antes, Aurora Elósegui, magistrada de un Juzgado de
Primera Instancia de San Sebastián, situaba en la autoridad del juez al
carácter terapéutico del control judicial. En uno y otro caso se
trata de posiciones favorables a la judicialización del tratamiento de
los enfermos mentales, que a mi entender, no cabe en nuestro ordenamiento
jurídico civil y desnaturaliza la función judicial hasta
pervertirla.
Tanto en el derogado artículo 211 del Código Civil como en el
vigente 763 de la Ley de Enjuiciamiento Civil, el juez interviene como garante
del derecho a la libertad del enfermo que se ha ingresado o que hay que
ingresar, derecho reconocido en el artículo 17 de la Constitución
y función judicial a que se refiere el artículo 117.4 del texto
constitucional. El sistema de internamiento es clínico o médico y
el juez autoriza o aprueba -o no- una medida fundamentada, indicada y ordenada
por los clínicos. Aquí el juez no ordena ingresos ni otras clases
de tratamientos ni da altas. Esta interpretación de la norma estaba ya
presente en informes de la Fiscalía General del Estado y del Gabinete
Técnico del Consejo General del Poder Judicial de 1984, y ha sido
reiterada y ratificada por la doctrina y la jurisprudencia.
La apelación a la autoridad del juez a que hace referencia la magistrada
Elósegui debe tener su expresión en el ámbito
jurisdiccional penal, donde el juez tiene la potestad para ordenar estudios y
tratamientos, tanto ambulatorios como en régimen de internamiento, bien
en la fase de instrucción o bien tras la sentencia en que se acuerde una
medida de seguridad privativa o no de libertad. En el ámbito civil la
autoridad del juez se orienta a la protección de los derechos del
paciente, como recuerda el Defensor del Pueblo Español en una reciente
recomendación (del 11 de noviembre) enviada al Ministerio de
Justicia.
La autoridad es del sanitario
La autoridad en el proceso terapéutico es responsabilidad del personal
sanitario -lo que también nos recuerda el Defensor del Pueblo-. Si hay
algo que defina la psicosis es la ausencia, el fracaso o los errores en la
internalización de las normas y valores de la cultura, la incapacidad de
conformarse a las reglas implícitas que rigen la convivencia entre
personas, carencia o defecto con los que han de bregar los sanitarios, que
deben contener y establecer límites, funciones que no deben delegar ni
transferir al juez civil.
En la recomendación del Defensor del Pueblo, aparte de las alusiones al
papel del juez, a la función de su autoridad y a la responsabilidad de
los sanitarios, se afirma expresamente la suficiencia de la normativa vigente
para abordar los tratamientos involuntarios de los enfermos mentales
(artículo 9 de la Ley de Autonomía del Paciente y artículo
6 del Convenio de Oviedo), no considerando necesaria una reforma. Este marco
legal ha sido considerado "el mas avanzado" por J.M. Bertolote,
responsable de Trastornos Mentales y Cerebrales de la OMS, reconociendo que
"otra cosa es su cumplimiento en la vida real". La distancia entre
norma avanzada y realidad miserable no se debe únicamente a escasez o
carencia de recursos -que habiendo pocos se despilfarran-, sino a fuertes
resistencias sociales, corporativas e institucionales.
La consideración del enfermo mental como incapaz, irresponsable y
peligroso, que fundaba nuestra legislación hasta entrados los ochenta,
está presente en normas administrativas de otros países y pervive
en la conciencia colectiva. La necesidad social y cultural de acotar el mal no
se aviene con las modificaciones legislativas producidas en España desde
la promulgación de la Constitución: los enfermos mentales son
ciudadanos como todos, con la atención integrada en el sistema sanitario
general. En caso de que tengan que ser reconocidos minusválidos o
declarados incapaces lo son por normas y procedimientos comunes con los
demás enfermos crónicos o deficientes motores, intelectuales o
sensoriales sin el más mínimo trato discriminatorio en la Ley de
Autonomía del Paciente.
Las resistencias señaladas tienen dos formas preferentes de
manifestarse: por una parte, los reiterados intentos de judicializar la
asistencia, como el que ahora criticamos, y por otra, la insistencia, la
verdadera compulsión creadora de servicios, centros y fundaciones
específicos, separados, distintos, sólo para enfermos
mentales.
8.- Holanda establece una comisión y un protocolo para la eutanasia
infantil
DM, 01/12/2005 Redacción
Como un complemento a la Ley de Eutanasia de 2001, el Ejecutivo holandés
ha establecido una comisión que regulará la práctica de la
eutanasia de recién nacidos con graves sufrimientos, así como los
abortos "terapéuticos" a partir de la 24 semana. La
comisión, que empezará a funcionar a mediados de 2006,
estará formada por tres médicos, un bioético y un jurista,
será elegida por los ministerios de Justicia y Sanidad y todos los casos
los remitirá luego a la Fiscalía General del Estado.
El impulsor de tal medida es Eduard Verhagen, pediatra de la Universidad de
Groningen y autor de un protocolo que ahora se ha tomado como referencia.
"Si debemos tomar esta terrible y difícil decisión, debemos
hacerlo con libertad y sin miedo a las denuncias", ha declarado.
"Estamos entrenados para salvar vidas, pero el sufrimiento de estos
niños sólo puede frenarse acabando con sus vidas. Se necesita
valentía para hacerlo".
"Los médicos tendrán ahora las manos más libres para
decidir sobre la vida de los niños", ha dicho Bert Dorenbos, del
grupo antieutanasia Scream for Life. "Es una pendiente resbaladiza".
Entre 1997 y 2004 se ha informado de la eutanasia de 22 niños con espina
bífida.
9.- Día mundial del sida
FCO. JAVIER ROMERO, Vicerector Universidad cardenal Herrera CEU.
Las Provincias, Valencia, 1 diciembre 2005.
El día primero de diciembre se celebra el día mundial del sida.
Las noticias más recientes relacionadas con esta pandemia resultan,
cuanto menos, preocupantes, si no dramáticas. Leía recientemente
en los medios escritos que ONUSIDA, una organización impregnada de todas
las cosas buenas y no tan buenas que tiene la ONU, hacía hincapié
en la importancia de insistir en el uso del preservativo como la mejor
solución para la prevención de la extensión de la
enfermedad. Si analizamos los datos que llevan a esta conclusión con
cierto detenimiento se nos plantean muchas cuestiones, algunas de ellas de muy
fácil respuesta. Cuando se decide iniciar la campaña para la
prevención del contagio entre usuarios de drogas por vía
parenteral (inyectada), se proponen los programas de intercambio de
jeringuillas. Los resultados muestran una reducción drástica de
los contagios en esta población; un éxito de campaña.
Cuando desde la costa oeste americana, especialmente San Francisco, se decide
atajar la extensión del contagio por relaciones homosexuales, la
propuesta del "safe sex" incluye en todas las campañas la
reducción de la promiscuidad, además del uso del preservativo. El
resultado es que el porcentaje de contagios por relaciones homosexuales
disminuyó espectacularmente.
El planteamiento de las campañas para la reducción de los nuevos
casos por contagio heterosexual se ha fundamentado en dos principios distintos:
uno mayoritario, el uso del preservativo, y otro, que ha sido utilizado en muy
pocas ocasiones, la educación. Este último principio fue el que
inspiró las campañas que se desarrollaron en Uganda, con
resultados de éxito aplastante en el incremento del número de
mujeres que acudían a los centros de salud para el control de su
embarazo, en el descenso del número total de nuevos casos anuales de
contagio por contacto heterosexual, y otro largo etcétera de marcadores
-una visita a los buscadores de Internet ilustrará al lector al
respecto-.
ONUSIDA se pronuncia de nuevo sobre la importancia del uso del preservativo, de
aumentar la accesibilidad al mismo, de enseñar su uso correcto, cosas
todas estas y otras relacionadas con el condón, que ya han sido hechas
en todas y cada una de las campañas anteriores. ¿Qué
plantean esta vez de novedoso los señores "expertos" de
ONUSIDA?, que hay que convencer a la Iglesia católica de que promocione
el uso del preservativo. Dicho de otra manera, después de décadas
de promoción indiscriminada de uso del preservativo, el porcentaje de
contagios heterosexuales y el porcentaje de mujeres contagiadas aumenta
permanentemente año tras año.
Podría pensarse que la idea detrás de la campaña no es
adecuada, pues no, resulta que esto es problema de la Iglesia católica
que no promueve el uso del preservativo entre sus fieles. ¿Será que
el número de fieles católicos en el mundo es muy elevado y que
todos ellos son muy disciplinados, razón por la cual no usan
preservativo y acaban contagiándose ellos y sobre todo ellas? Resulta
indignante que ONUSIDA recurra a argumentos tan burdos como que el éxito
en la campaña de Uganda, esto es la reducción de casos de sida,
en realidad no se debe a las acciones formativas emprendidas, sino a que los
enfermos que había se han muerto, razón esta por la que el
número de casos disminuye. En esta campaña de acoso y derribo a
todo lo que suponga promoción de valores y verdad científica,
esto es lo último y más rastrero que se puede decir. Este nuevo
atentado a la inteligencia de la mano de uno de sus responsables resulta
realmente escandaloso, aunque está enmarcado en la estrategia ya
conocida de oponerse por principio a todo aquello que no encaje en su agenda de
intolerancia laicista.
En este sentido y al respecto de los datos recientes de seropositivos en el
mundo, me alegró oír en televisión al Secretario de la
Conferencia Episcopal Española (CEE), reverendo Martínez Camino,
emplear un argumento publicado en The Lancet recientemente por más de
150 epidemiólogos, reivindicando el ya conocido ABC de la lucha contra
el sida. Esta propuesta, que ya tiene casi una década, fue suscrita de
nuevo recientemente a la vista de la progresión de las infecciones por
vía heterosexual y el incremento de mujeres infectadas. Este ABC recoge
las iniciales en inglés de Abstinencia, comportamiento
("Behaviour") y "Condom", como la secuencia ordenada de
estrategias más adecuadas para la prevención del sida. No se lo
ha inventado Martínez Camino ni la CEE, lo publican los
epidemiólogos más prestigiosos del mundo, en una de las revistas
más prestigiosas del mundo.
Lo lamentable fue tener que oír a una señora participante en
dicho programa decir que lo contrario decían miles de otros
epidemiólogos y que lo mejor que podía hacer la Iglesia era no
meterse a científica, porque de eso sí que no sabía nada.
La autoridad con que esta buena señora decía esto no eran sus
muchos doctorados en ciencias biomédicas, sino sus entrevistas con
algunos políticos partidarios de hacer desaparecer a la Iglesia y lo que
significa en nuestro país.
Ya está bien de insistir en estrategias de campañas que han
fracasado durante décadas, ya está bien de atribuir este fracaso
a la intolerancia de la Iglesia Católica; ya está bien de
insultar la inteligencia de los pueblos en África que son los que
realmente padecen las consecuencias de esta epidemia; y por último, ya
está bien de querer desacreditar a la institución que más
enfermos de sida atiende en todo el mundo. Por amor de Dios, inventen otros
cuentos y sobre todo dejen hacer a quienes ya han demostrado que las
campañas basadas en la formación y en los principios morales
sí que sirven, como se ha demostrado en Uganda.
10.- Hablar con los labios de un cadáver. La mujer que
recibió un transplante parcial de cara ya "come, bebe y habla
claramente".
Los médicos desvelan sus dudas morales sobre la operación
ELPAIS.es - Sociedad - 02-12-2005.
La mujer, de 38 años, no fue atacada por dos perros. Tras sufrir hace
unos días el primer trasplante parcial de cara realizado en el mundo, su
familia ha hecho público hoy que trató de suicidarse con una
sobredosis de medicinas, cayó desmayada y el perro que tenía como
mascota la hirió (perdió la nariz y el mentón) al tratar
de reanimarla. El equipo francés de médicos tuvo dudas morales
antes de emprender la operación, pero se diluyeron cuando vieron lo
terriblemente desfigurada que estaba.
No se han hecho públicas las imágenes de la paciente ni su
identidad, pues según su familia quiere permanecer en el anonimato. Sin
embargo, su hija, de 17 años, ha explicado que el perro probablemente
salvó la vida pues logró reanimarla. A qué precio lo
descubrieron los médicos cuando la paciente llegó al hospital, el
domingo por la noche. Antes, se habían planteado muy en serio si la
operación "era moral", pero al ver el estado en que se
encontraba la mujer sus dudas se disiparon, y se dieron cuenta de que la
reconstrucción facial no se podía afrontar con una
operación de cirugía al uso.
Los expertos aseguran además que se trata de la mejor solución
para la víctima. Los psicólogos creen que asumirá mejor su
nueva imagen, no muy diferente a la original toda vez que el color y textura de
la piel de la donante es muy similar a la suya. Los médicos creen que le
resultará más fácil enfrentarse a la mirada de los
demás que si hubiera tenido que sobrevivir con el rostro desfigurado.
Esta "proeza" se ha llevado a cabo además respetando
escrupulosamente todos los protocolos médicos y éticos,
según ha asegurado hoy la directora de la Agencia de Biomedicina
francesa, Carine Canby.
El equipo responsable de la operación ha dado hoy una rueda de prensa,
en el curso de la cual ha asegurado que la paciente "va bien desde el
punto de vista médico, psicológico e inmunológico",
incluso mejor de lo esperado, según el jefe del servicio de trasplantes
del hospital universitario de Lyon, Jean-Michel Dubernard. Sin embargo, quedan
cuatro meses para que se sepa si la paciente recuperará la sensibilidad
del rostro.
Los médicos han desvelado que, cuando la mujer pudo ver su nueva cara
por primera vez, dijo: "Gracias". Ahora "come, bebe y habla
claramente", algo que no podría haber hecho si no se hubiera
llevado a cabo la operación. La piel, los tejidos subcutáneos, la
masa muscular, las venas y arterias del implante provenían de una mujer
en estado de muerte cerebral encefálica que se encontraba ingresada en
el mismo hospital; su familia dio permiso para el trasplante. Como la ley
francesa obliga a la restitución digna del cadáver a los
familiares, un equipo de especialistas llevó a cabo una
"restauración absolutamente destacable" de la cara de la
donante, según Canby.
11.- Dos personas mueren por día en Argentina por no recibir un
transplante de órganos.
Martín Murphy BBC Mundo, Buenos Aires
Apenas horas después de que una nueva ley convirtiera a todos los
argentinos en donantes de órganos, salvo que manifiesten su voluntad en
contrario, la polémica se hizo escuchar en las calles del país.
"Es una gran cosa", señaló a la BBC Luis, un vendedor
ambulante de Buenos Aires, "porque de esta manera mucha gente que
precisaba un órgano ahora lo tendrá".
Unas cuadras más adelante, Juan Carlos, vendedor de diarios, se
mostró indignado con la decisión del Congreso: "¿Por
qué deciden sobre mí? Nadie te puede obligar a ser donante".
La nueva ley, que fue impulsada desde el gobierno, establece que todos los
ciudadanos argentinos mayores de 18 años son potenciales donantes de
órganos y tejidos, a menos que expresen su negativa por escrito.
Responsabilidad
"(La ley) salvará muchas vidas. Hay 6.000 personas en lista de
espera (9.000 si se toman en cuentan los que precisan un transplante de
médula ósea) y mueren dos por día porque el órgano
no llega", señaló el ministro de Salud de Argentina,
Ginés González García, tras la votación de la ley
en el Senado.
(La ley) salvará muchas vidas. Hay 6.000 personas en lista de espera
Ginés González García, ministro de Salud de Argentina
Hasta ahora, una persona debía dejar constancia que era donante en su
documento de identidad, y cuando fallecía se le preguntaba a su familia
si estaba de acuerdo con la donación.
Ahora la responsabilidad será de cada ciudadano, que deberá
decidir si quiere ser o no ser donante.
Por eso, los defensores de la medida sostienen que la nueva ley no fuerza a las
personas a convertirse en donantes, sino que los obliga a informarse.
Quejas
Pero muchas personas se quejan del hecho de que un cambio de esta envergadura
no haya sido consultado a la ciudadanía.
Como señaló el diariero Juan Carlos: "Hace menos de un mes
los argentinos fuimos a las urnas para votar legisladores, ¿qué les
hubiera costado preguntarnos también si estábamos de acuerdo con
esta ley?".
Unos metros al costado, su mujer, que prefirió no dar su nombre,
contó a la BBC el caso de su sobrino que, luego de un accidente, estuvo
en coma durante nueve días antes de que volviera en sí.
Los opositores de la nueva ley creen que incentivará el tráfico
de órganos.
"Todos los días los del INCUCAI (Instituto Nacional Central
Único Coordinador de Ablación e Implante) venían a
preguntarnos si queríamos donar sus órganos. Hoy hace nueve
años que sigue vivo".
El INCUCAI asegura que existe una perfecta distinción entre el coma
cerebral y el estado vegetativo, y la muerte cerebral.
Otro riesgo sobre el cual advierten los opositores de la nueva ley es que
incentivará el tráfico de órganos.
La Iglesia Católica, cuya opinión tiene mucha influencia en
Argentina, también se opone a la nueva legislación, por
considerar, entre otros puntos, que viola la libertad de las personas.
A pesar de todos estos cuestionamientos, que de por sí pueden ser muy
válidos, hay una realidad que no se puede negar: en Argentina existen
unas 9.000 personas que esperan un donante de órgano para poder seguir
viviendo.
12.- Las leyes de donante presunto, poco efectivas en
Iberoamérica
DM, 05/12/2005 Jorge Sánchez Franco
Tras la aprobación de una ley de donante presunto en Argentina, el
director de la ONT, Rafael Matesanz, ha destacado que este tipo de normativas
no se entienden en los países iberoamericanos, por lo que se acaba
pidiendo permiso a los familiares en todos los casos.
"Las leyes de donante presunto no solucionan el problema de la escasez de
órganos, aunque pueden facilitar las cosas", ha dicho Rafael
Matesanz, director de la Organización Nacional de Trasplantes (ONT) y
presidente del Consejo Iberoamericano de Trasplantes, en relación con la
aprobación de una ley argentina que convierte en donantes de
órganos a todos los adultos, salvo que se nieguen.
La ley española también es de donante presunto. Aunque no es
obligatorio consultar a los familiares del donante cuando éste no ha
dejado constancia de sus preferencias, "la fuerza de la costumbre y la
jurisprudencia han hecho que se pida autorización a los familiares del
donante en todos los casos", explica Matesanz, quien cree que la norma
argentina seguirá un desarrollo similar.
"En Iberoamérica no se entiende la creación de registros,
exigencia clave para el correcto cumplimiento de una ley de estas
características", explica el director de la ONT. De hecho,
únicamente Uruguay tiene una ley parecida a la argentina, y la de
Perú, aprobada recientemente, no es de donante presunto. Otro caso
significativo es el de Brasil, donde el rechazo popular evitó que se
aprobara un ley de estas características.
"En todo el mundo sólo hay tres países donde se utiliza el
consentimiento presunto de manera efectiva: Singapur, Austria y
Hungría", expone Matesanz. En Portugal también existe una
ley de donante presunto, "aunque se cumple a medias". La normativa
aprobada por el Senado argentino convierte a todo ciudadano mayor de 18
años en donante de órganos a menos que manifieste lo
contrario.
La norma, defendida por el Ministerio de Salud y las organizaciones
coordinadoras de trasplantes, fue aprobada de forma unánime por los
senadores presentes en el recinto. "Es un hecho histórico", ha
declarado a la prensa el ministro de Salud, Ginés González
García, quien ha advertido de que en el país mueren dos personas
al día por la falta de órganos.
El presidente del Instituto Nacional Central Único Coordinador de
Ablaciones e Implantes (Incucai), Carlos Soratti, ha indicado que la
promulgación de la ley beneficiará a cerca de 9.000 pacientes
necesitados de un trasplante. "Estamos convencidos de que
representará un salto cualitativo muy grande para el país, pues
la normativa propone una modificación en la forma de establecer el
consentimiento sobre la donación de órganos, para que cada
argentino adopte la decisión en vida".
Por su parte, el director del Centro Único Coordinador de
Ablación e Implante de Buenos Aires (Cucaiba), Ricardo Ibar, ha aclarado
que la nueva ley no obliga a la donación de órganos, sino que
expone que "quien no esté de acuerdo deberá expresarlo,
aceptándose su voluntad". Según el Incucai, 5.692 personas
se encuentran en lista de espera para recibir un órgano, y más de
3.000 necesitan un trasplante de córnea.
En relación con la marcha de la recién creada Red Iberoamericana
de Donación y Trasplantes, Matesanz ha anunciado que la segunda
reunión del Consejo Iberoamericano de Trasplantes se celebrará en
Madrid en marzo de 2006. "Por ahora, estamos trabajando en la
elaboración de varias recomendaciones y en la potenciación de los
programas de formación y cooperación".
13.- El Colegio de Médicos distribuye un modelo de objeción
de conciencia sobre la píldora del día después.
05/12/2005 Europa Press. Zaragoza
El Colegio de Médicos de Zaragoza ha facilitado a todos sus colegiados
un modelo de objeción de conciencia que pueden entregar en sus lugares
de trabajo para no prescribir la píldora postcoital, también
llamada píldora del día después (pdd).
Asimismo se ha enviado una nota informativa que hace referencia a los
diferentes aspectos médicos y ético-legales relacionados con este
producto.
La vicepresidenta de la Comisión de Deontología del Colegio de
Médicos de Zaragoza, Dolores Serrat, ha explicado que esta misiva tiene
como objetivo informar sobre las obligaciones asistenciales del médico
en términos de indicación, información y consentimiento
informado de la píldora postcoital.
También pretende plantear las consecuencias desde el punto de vista
ético y legal de esta prescripción en términos de
responsabilidad profesional y de objeción de conciencia. En
relación con ésta última, Serrat ha comentado que debe
respetarse la libertad de prescripción del médico y el derecho a
cumplir con sus normas de conciencia.
Serrat ha recordado que hay sentencias que protegen ese derecho y citó
una del Tribunal Supremo de 1985, otra de la Sala de lo Contencioso del
Tribunal Superior de Justicia de Andalucía, que suspendió una
orden de la Consejería de Salud que obligaba a dispensar la
píldora postcoital en farmacias, y otra del Tribunal Superior de
Justicia de Baleares que reconoce que se puede exonerar el médico de
prescribir la píldora si éste ha declarado previamente la
objeción de conciencia.
Perspectiva ético-legal
Desde el Colegio de Médicos indican que uno de los aspectos que
está planteando dudas es la administración de la píldora a
menores de edad, tanto en relación a su capacidad para otorgar el
consentimiento como a su derecho a la confidencialidad frente a los padres.
En España se ha establecido legalmente la mayoría de edad
sanitaria a los 16 años. Por eso, las principales dudas se plantean en
la franja de edad de los 12 a los 16, en la que el facultativo debe hacer una
valoración de la madurez de la menor y actuar según su criterio,
por lo que "la carga recae sobre los profesionales sin que existan
criterios ni unánimes ni homologados, ni ser ésta una
cuestión fácil de determinar", ha precisado Serrat.
Por otra parte, ha señalado que, al tratarse de la prescripción
de un medicamento, antes de recetarlo se debe realizar la entrevista
clínica en la que el profesional valore la indicación, con
algunas preguntas que son obligatorias.
14.- "Hay que empezar a plantearse una nueva Etica Sanitaria"
DM, 12/12/2005 José R. Zárate
"Hay que abandonar los simplismos y empezar a considerar el proyecto de
una nueva Etica Sanitaria". Es la propuesta que hizo Gonzalo Herranz, de
la Universidad de Navarra, en la clausura del V Congreso Nacional de
Bioética, celebrado en la Facultad de Medicina de Málaga.
En su análisis de la compartimentación y alejamiento mutuo que
han experimentado la deontología médica y la bioética, el
profesor de la Universidad de Navarra citó como ejemplo "la
distancia, digamos cultural, que se da entre la praxis de los comités
asistenciales de bioética y las comisiones de ética de las
organizaciones profesionales de médicos y enfermeras; o el diferente
modo de entender los testamentos de vida que tienen los biéticos,
biojuristas o biofilósofos, y el de los deontólogos".
Frente a la deontología como conjunto de obligaciones de naturaleza
moral que se han dado los sanitarios para gobernar su práctica
profesional, no hace medio siglo surgió en Estados Unidos la
bioética, más abarcante, pragmática y consecuencialista,
cientifista y liberal, "con una vertiente práctica que le lleva a
participar en decisiones clínicas, en proyectos legislativos y en la
planificación económica".
Entre ambas disciplinas, según el profesor de Humanidades
Biomédicas, se ha ido abriendo una grieta cada vez mayor de
incomprensiones y desprecios; una separación en la que la
bioética se ha alzado con el favor y prestigio de crítica y
público. Pero "la bioética influye pero no actúa. No
tiene que vérselas directamente con los pacientes. Trata con argumentos
muy trabados de cómo podrían hacerse las cosas, pero no tiene
ningún interés en hacer lo que dice. Ahí está por
ejemplo lo utópico de los testamentos de vida o del consentimiento
informado en muchas situaciones clínicas".
Quizá sean los gajes de los tiempos postmodernos. "La
deontología habla sobre todo de deberes, cuando lo que le gusta a la
gente de hoy es que le hablen de libertades; disfruta de autoridad
institucional que, como toda autoridad, es hoy sospechosa, en especial por ser
resultado de la autorregulación profesional".
Pero el desprecio es mutuo. "Parece que hay incompatibilidad de
caracteres. La bioética se hace en bibliotecas y seminarios; la
deontología está en las salas y pasillos de hospitales y
ambulatorios". La bioética, añadió, ha perfilado un
modelo de hombre autónomo y biológico que ha descalificado la
idea de beneficencia como "paternalismo condenable".
A la vez, acusó a la deontología de haber mostrado una terca
resistencia al cambio, de exagerar la defensa corporativa y de olvidar su
fuerza moral y educativa.
Propuso por eso abandonar los simplismos y proyectar una nueva ética
médica, "no para sustituir a la deontología y
bioética sino para nutrirlas de aliento y de ideas, para
intercomunicarlas". Sería un ámbito de reflexión, de
análisis crítico, en el que juristas, teólogos y
filósofos colaboren con los profesionales sanitarios en los problemas de
la práctica más que en los asuntos, interesantes pero lejanos,
del tortuoso progreso científico.
Sin unas firmes convicciones éticas -alertó-, "se corre el
riesgo de ir a remolque del derecho y las sentencias, que se han tragado a los
comités asistenciales, dedicados obsesivamente a redactar formularios de
consentimiento informado".
15.- La escala filogenética condiciona la ética en la
experimentación animal
DM, 19/12/2005 Jose A.Plaza
Luis Muñoz, asesor en bienestar animal del Comité de
Bioética en la Universidad de Salamanca, ha explicado a diario
médico cómo la escala filogenética, definida por la
línea evolutiva, es un factor condicionante de la ética en la
experimentación con modelos animales. Por esta razón es menos
conflictivo investigar con ratones que con primates.
Luis Muñoz, asesor en bienestar animal en el Comité de
Bioética de la Universidad de Salamanca, ha explicado cómo la
secuenciación de nuevos genomas (ver DM del 9-XII-2005) no
desplazará al ratón como principal modelo en la
experimentación porque presenta una gran facilidad para la
investigación frente a animales menos estudiados y menor conflictividad
ética.
En los últimos años han aparecido nuevos modelos. Un claro
ejemplo de esta tendencia es el pez cebra, cuyo estudio "tiene ventajas
desde el punto de vista ético, porque presenta una menor sensibilidad y
siempre se tiende a utilizar especies menores en la escala
filogenética", que viene definida por la línea evolutiva.
Precisamente por ello, las investigaciones con primates son mucho más
reducidas, hasta el punto que el experto apunta que "en pocos años
la experimentación con este modelo desaparecerá
totalmente".
Pero esta afirmación no esconde una tendencia que Muñoz considera
en ocasiones inapropiada. "Un ratón también sufre. Desde un
punto de vista estricto y consecuente, un primate tiene igual sensibilidad que
un ratón, por mucho que sea más parecido al hombre. La
ética no debe diferenciar por especies".
Minimizar el dolor
La ley que rige la experimentación animal es de ámbito estatal y
de aplicación sólo en las instituciones públicas. Pero en
los últimos años "la sensibilidad social ha provocado que
organismos privados hayan incluido motu proprio comités de ética
en la experimentación animal".
Su función es asegurar que las condiciones del experimento minimizan el
posible dolor del animal. "El asesor en bienestar animal persigue la mayor
calidad en el experimento sin olvidar nunca la ética".
16.- ¿La vanidad del científico?
DM, 22/12/2005
El investigador surcoreano Woo Suk Hwang se encuentra en el centro de una agria
polémica tras reconocer que mintió en el procedimiento de
obtención de óvulos para sus investigaciones de clonación
humana. Ahora se encuentra en un cruce de declaraciones sobre la veracidad de
los hallazgos que publicó en Science el pasado mayo. El conflicto
está afectando a la credibilidad de los editores científicos.
Hwang de 53 años ha enterrado un brillante currículo, pasando de
tener un club internacional de fans a ser denostado, de héroe a
ángel caído de la ciencia. Pasaba días enteros en su
laboratorio y semanas sin ver a la familia, lo cual le ha llevado a decir al
desatarse la tormenta: "estoy tan concentrado en mi trabajo que a veces no
me he parado a pensar en las cuestiones éticas". Un buen tema para
un seminario de bioética.
¿Qué motivaciones laten en estas carreras por el triunfo
científico? , ¿dinero, afán de servicio, vanidad? No nos
corresponde juzgar intenciones, pero si podemos analizar los hechos. A mi me
parece que hay un exceso de ruedas de prensa declarando que tal o cual equipo
ha sido el primero o el pionero en un logro, cuando en la realidad se trata de
hallazgos provisionales que a veces generan expectativas sociales de las que
difícilmente se beneficiará la actual generación. El
exhibicionismo mediático nunca ha sido buen compañero de viaje
del científico serio y concienzudo.
Aprovecho para desear unas Felices Navidades a los amigos de este blog.
17.- El 'caso Hwang' debilita el sistema de publicación
DM, 23/12/2005 Sonia Moreno / María Poveda / Clara Simón
La polémica creada por el surcoreano Hwang está cuestionando el
sistema de comunicación científica basado en un proceso que
cierra los ojos con ingenuidad a debilidades tan humanas como la
ambición por el éxito.
El escándalo provocado por la dimisión de Hwang Woo Suk de su
cargo como profesor de la Universidad de Seúl ha puesto en entredicho a
la revista Science, uno de los bastiones de la comunidad científica, y,
por ende, al sistema de comunicación del que se sirven los
investigadores para construir el avance en las diferentes disciplinas. Por
importante que sea un hallazgo, éste no existe si no se da a conocer a
la comunidad científica y el medio utilizado con más frecuencia
es la publicación en revistas especializadas.
El sistema "tiene defectos, pero es el que mejor funciona",
justificaba Monica M. Bradford, directora ejecutiva de Science, cuando los
medios coreanos destaparon en noviembre las primeras irregularidades en torno a
los estudios de Hwang.
Existen varios filtros de seguridad: este año Science ha recibido unos
12.000 artículos que optaban a ser publicados, de los que alrededor del
80 por ciento se devuelven, por no parecer interesantes al comité
editor, constituido por una treintena de científicos de diversos
ámbitos. Los estudios restantes se remiten a tres referies o
árbitros con una indicación sobre el interés del trabajo
que marca la prioridad para ser publicado, aunque todo este proceso suele durar
un mes.
El problema de los pares
Los árbritros, de los que uno o dos pueden ser miembros del
comité editorial, analizan en profundidad los trabajos y determinan si
los experimentos que sustentan los resultados están bien hechos; en la
mayoría de los casos se devuelven por no considerarse relevantes o por
haber detectado fallos; también se puede plantear a los autores aspectos
que deben revisarse en el estudio y ofrecerles la oportunidad de repetir el
experimento y revisar los datos cuestionados, volver a enviarlo y, finalmente,
formar parte del 25 por ciento de los trabajos que aprueban en Science para su
publicación.
Una de las principales objeciones del sistema de pares atañe
precisamente a los árbitros, cuyos ámbitos de
investigación pueden entrar en conflicto con los trabajos que
evalúan. En este sentido, José Manuel García Verdugo,
catedrático del Instituto Cavanilles, de la Universidad de Valencia, y
autor publicado en Science, propone para solventar este choque de intereses
"la publicación, que puede ser on-line y de forma anónima,
de las preguntas que el trabajo suscita al árbitro, así como las
respuestas proporcionadas por los autores de la investigación". De
esta forma, se proporcionarían pistas sobre los flancos débiles
del trabajo y se evitaría que un interés particular (y poco
ético) por parte de los árbirtros influya en el retraso de la
publicación del artículo, como ya ha ocurrido.
Además de los problemas que plantea el filtro, la invención de
los datos científicos de un experimento es otra forma de fraude en
biomedicina. La falsificación es el fraude más frecuente (40 por
ciento de los casos), seguido de la invención (12 por ciento) y el
plagio (5 por ciento), según ha recogido Rosa Sancho, del Centro de
Información y Documentación (Cindoc), del CSIC, en un
artículo sobre el tema. Otras formas de engaño menores son la
autoría ficticia, la publicación duplicada o fragmentada, la
publicación inflada y presentación prematura de los resultados a
los medios de forma sensacionalista.
Medallas de plata
Y es que en ciencia no hay lugar para medallas de plata. El objetivo de ser el
primero en publicar un hallazgo prima sobre otros como asegurar la ausencia de
errores. La prisa tampoco es ajena a las revistas científicas;
ahí está la carrera protagonizada entre Science y Nature por
publicar el primero la secuenciación del Genoma Humano.
La segunda variable con la que alcanzar el éxito científico es la
cantidad de publicaciones. La presión por tener trabajos en imprenta es
tal, que se establecen estrategias como la publicación salami, que
consiste en dividir los resultados de una investigación en la mayor
cantidad posible de "unidades publicables" para tener más
impactos, tal como expone en un trabajo Juan Miguel Campanario, del Grupo de
Investigación en Aprendizaje de las Ciencias de la Universidad de
Alcalá de Henares (Madrid).
Otra técnica es enviar a distintas revistas los mismos experimentos con
pequeñas modificaciones. "El resultado neto es un incremento de la
cantidad de literatura científica que se traduce en la pérdida de
tiempo para localizar bibliografía relevante". El autor sugiere
apostar por la calidad y alude a prácticas como las adoptadas por la
Universidad de Harvard, donde sólo se admiten cinco publicaciones en los
currículos de aspirantes a profesor.
José Manuel García-Verdugo propone recurrir al factor h -medida
propuesta por el investigador de la Universidad de California Jorge Hirsch- que
consiste en evaluar la relevancia de un artículo atendiendo a las citas
que de él hacen otros autores. "A veces se publica algo que al cabo
de un año no se ha confirmado con nuevos trabajos, señal de que
algo se ha hecho mal. La ciencia se sustenta sobre los ladrillos de otros: si
encima del tuyo no colocan otro hay que sospechar", asegura el
catedrático de Valencia, para el que el tiempo termina por poner a todos
en su sitio.
18.- Hace falta mayor compromiso e intervencionismo de la
bioética
DM, 28/11/2005. Covadonga Díaz. Gijón
El coordinador de la cátedra Unesco de Bioética de la Universidad
de Brasilia, Volnei Garrafa, ha señalado que la bioética debe ser
más intervencionista y comprometerse con las poblaciones más
pobres para intentar mejorar su acceso a los medicamentos y a los sistemas
sanitarios.
Las desigualdades en el acceso a los sistemas sanitarios y a los medicamentos
se están acrecentando hasta alcanzar niveles dramáticos,
según Vonei Garrafa, coordinador de la cátedra Unesco de
Bioética de la Universidad de Brasilia y presidente de la Sociedad
Brasileña de Bioética. Por ello, ha reclamado el paso de una
bioética contemplativa a otra de tipo intervencionista para intentar
mejorar el acceso de las poblaciones más desfavorecidas a los sistemas
sanitarios.
Así lo ha señalado en el IV Congreso Mundial de Bioética,
organizado en Gijón por la Sociedad Internacional de Bioética
(SIBI). Garrafa ha explicado que desde hace algunos años se ha comenzado
a apostar por una propuesta de bioética de intervención. El
progreso tecnológico está acentuando las diferencias en el acceso
a los medicamentos, así como en la esperanza de vida, que en
países como Japón o Estados Unidos duplica la que se registra en
Burkina Fasso.
Los sistemas sanitarios resultan cada vez más caros e incluso en los
países desarrollados algunos grupos de población deben afrontar
crecientes dificultades en el acceso a ellos.
La bioética no puede permanecer ajena a esta situación y los
especialistas están comenzando a plantear la necesidad de dejar paso a
una bióetica intervencionista, "transformadora y comprometida con
la realidad de los países subdesarrollados. Durante sus 35 años
de vida la bioética ha sido una herramienta teórica y
metodológica: no se puede aceptar más esta
situación".
Garrafa ha aludido al creciente proceso de despolitización de los
conflictos morales: "La bioética termina sirviendo de modo neutral
para la lectura y la interpretación de los conflictos, por más
dramáticos que sean, y de este modo es apagada y anulada la gravedad de
las diferentes situaciones que acarrean profundas distorsiones
sociales".
Inversiones desiguales
En cuanto a las inversiones en investigación de medicamentos resultan
tremendamente desproporcionadas para distintas patologías. Así,
en el último año sólo se destinó a la
investigación de nuevas vías de actuación frente a la
malaria un dos por ciento de lo que se aplicó a la investigación
sobre el sida, cuando, según sus datos, falleció el mismo
número de pacientes por una y otra enfermedad.
Además ha aludido a la diferencia de esfuerzos para controlar
enfermedades crónico-degenerativas propias de países avanzandos
en comparación con los de otras como la malaria o la leishmaniasis,
propias de países subdesarrollados. Por ello, es necesario rescatar el
verdadero sentido de la equidad, "que no representa lo mismo que
igualdad".
Garrafa ha apostado por el reconocimiento de necesidades diferentes, "de
sujetos también distintos, para alcanzar objetivos iguales".
En este proceso algunos conceptos claves son los de liberación o
emancipación.
Por último, ha señalado que la acción efectiva y
organizada de los países del hemisferio sur en la construcción de
la reciente Declaración Universal de Bioética y Derechos Humanos
de la Unesco demuestra que "es posible actuar de modo intervencionista en
la construcción de instrumentos para facilitar el acceso de las personas
y los pueblos a los medicamentos".
19.- Miguel Casares: "Hay que implantar en los hospitales la cultura
de la atención global al enfermo"
DM, 28/11/2005 Nuria Siles
El presidente del Comité de Ética Asistencial (CEA) del hospital
de Getafe, Miguel Casares, afirma que "hay que implantar la cultura de
atención global al enfermo en los hospitales".
A su juicio, uno de los retos mayores a los que se enfrentan los CEA es
precisamente mejorar el tratamiento de los pacientes terminales al final de la
vida.
Casares, que ha participado en el curso La bioética clínica
aplicada a la práctica asistencial celebrado en el hospital de
Móstoles, considera que aunque "en ese momento las estrategias son
distintas -no van encaminadas a curar al enfermo, sino a proporcionarle una
muerte digna-, el médico no puede abandonarlo cuando ya no se le pueda
sanar". El facultativo habrá de conseguir mejorar la calidad de
vida, tratar el dolor, la disnea, etc.
Los hospitales terciarios se dedican tradicionalmente a curar a los pacientes.
Sin embargo, a ellos también llegan enfermos terminales y estos centros
no están preparados para atenderlos, por lo que "hay que mejorar el
trato que se les da".
En este ámbito los comités de ética asistencial tienen un
papel importante y deben diseñar estrategias para que se facilite la
implementación de voluntades anticipadas a los pacientes que ingresan en
los centros sanitarios. Se trata de un documento en el que pueden plasmarse los
tratamientos o criterios que han de seguir los médicos en el caso de que
el paciente sufra una enfermedad irreversible y ya no tenga autonomía
para expresar su voluntad. A su juicio, "es importante que el paciente
deje constancia de sus deseos".
No reanimación
Otra cuestión sobre la que también han de incidir los CEA es la
que se refiere a las órdenes de no reanimación, que "tampoco
están establecidas". Para él es importante diferenciar
aquellos casos en los que la reanimación está indicada de
aquellos otros en los que con ella lo único que se consigue es prolongar
la agonía del enfermo terminal.
Además, Casares ha señalado que "los CEA tienen que
participar en la política general de la institución. No
sólo han de responder a casos clínicos concretos, sino
diseñar estrategias para que se respeten valores y creencias de los
pacientes, mejorar la seguridad de las personas maltratadas o niños, o
el cuidado de las pertenencias de los enfermos".
Por último, otra de las carencias que existen actualmente en los centros
es la salvaguarda de la confidencialidad, un reto más de futuro de los
comités de ética asistencial.
20.- Expertos elaboran una guía ética sobre pandemia de
gripe
DM, 29/11/2005 Nuria Siles
Un grupo de expertos del Joint Centre for Bioethics de la Universidad de
Toronto ha preparado una guía ética de quince puntos en la que
recomiendan una serie de medidas que habría que adoptar para el caso de
que exista una pandemia de gripe.
Un grupo de trabajo del Joint Centre for Bioethics (JCB) de la Universidad de
Toronto ha elaborado una guía ética, que consta de quince puntos,
en la que recomiendan una serie de medidas para afrontar una pandemia de
gripe.
La guía se ha realizado tomando como base la experiencia y el estudio de
la crisis del Síndrome Respiratorio Agudo, cuyas siglas en inglés
son SARS, ocurrida en 2003.
Según el JCB, "ante la predicción de una pandemia de gripe
que amenaza con afectar a la salud de millones de personas en todo el mundo y
que podría hacer tambalear las economías y los sistemas de salud,
se requerirán algo más que nuevos medicamentos y un buen control
del contagio".
La clave, la ética
Peter Singer, director del JCB, que ha supervisado el estudio, afirma que
"mantener unos valores éticos comunes o compartidos por todos es lo
que puede mantenernos juntos durante una crisis intensa. Una lección muy
importante que aprendimos del brote de SARS es que la equidad es lo más
importante en tiempos de crisis y confusión. El momento para considerar
estas cuestiones de cara a la pandemia que nos amenaza es ahora".
El documento de los expertos ha señalado que la planificación
universal de la pandemia requiere de un componente ético.
La guía ofrece quince recomendaciones que distribuye en cuatro apartados
distintos: Trabajadores sanitarios, libertad y salud pública,
racionamiento de vacunas, antivirales y otros recursos y recomendaciones sobre
viajes .
Valores importantes
Según el JCB, existen una serie de valores que hay que tener en cuenta
ante un brote pandémico de gripe.
En primer lugar, se refiere a la libertad individual. Así explica que en
una crisis de salud pública las restricciones a la libertad individual
son necesarias para proteger a la población de un perjuicio o
daño grave.
Las restricciones han de ser necesarias, pertinentes y proporcionales.
Además, se han de aplicar las medidas que sean menos restrictivas y
hacerlo de manera equitativa.
Otro de los valores es la intimidad. Los individuos tienen derecho a la
privacidad en la asistencia sanitaria. Sin embargo, ante una crisis
podría ser necesario restringir ese derecho para proteger a la
población de un daño grave, es decir, primaría el
interés general.
El JCB alude a la obligación de prestar asistencia. Es una
cuestión inherente a todos los códigos de ética el deber
de los profesionales sanitarios de proporcionar a los enfermos atención
sanitaria y responder al sufrimiento.
Además, está la confianza, un componente esencial a todos los
niveles en la relación entre el médico y el paciente, el personal
y sus organizaciones, etc.
Por otro lado, los expertos han subrayado la importancia de la solidaridad.
Así explican que, después de la lección aprendida con el
SARS, una pandemia de gripe requerirá una nueva visión de la
solidaridad entre los Estados. Un caso así puede hacer cambiar las ideas
convencionales sobre seguridad, territorialidad y soberanía.
Es necesario que exista transparencia en la toma de decisiones y que se revisen
éstas a medida que salgan nuevas informaciones sobre la crisis. Estos
son algunos de los valores sobre los que incide la guía del Joint Centre
for Bioethics de la Universidad de Toronto.
Volver la índice de Artículos Breves
|
|
|