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Artículos Breves. Mes de Marzo
2006
Indice:
- Colaboración y corresponsabilidad. Laura González Molero
- La muerte de una anciana demente reabre en Bélgica el debate sobre
la eutanasia
- La cortina de humo del "bebé medicamento"
- Holanda: "Bebés medicamento", una decisión
más emocional que racional. Elisa García González
- ¿Qué tienen de malo los bancos privados de sangre del
cordón umbilical? Rafael Serrano
- Promotores y comités éticos reclaman un dictamen
único en ensayos con medicamentos. Cristina G. Real
- Más de 200 facultativos españoles se adhieren al 'Compromiso
del Médico de Familia' de la Camfic
- El suicidio asistido de la médico británica reaviva el
debate sobre la eutanasia
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1.- Colaboración y corresponsabilidad
Laura González Molero. Directora general de Serono España.
Vicepresidenta de Serono para España y Portugal
Diario Médico, 14/02/2006
Se oye cada vez más hablar de la insostenibilidad financiera del sistema
sanitario, fundamentalmente por el incremento del gasto farmacéutico.
Las medidas de control suelen recaer sobre la industria, algo que para la
autora supone una falta de reconocimiento de la labor investigadora y
generadora de riqueza de este sector.
Existe un acuerdo bastante amplio de que el sistema sanitario español es
uno de los mejores del mundo si tenemos en cuenta su universalidad, su
gratuidad e y la incorporación de las novedades terapéuticas.
Pero también hay un consenso generalizado de que nos estamos aproximando
a un peligroso punto de inflexión en el que el mantenimiento de las
prestaciones, al ritmo constante que crece la demanda, pone en riesgo la
sostenibilidad presupuestaria de la sanidad pública.
La aproximación a este punto de riesgo requiere que la política
sanitaria se centre en la mejora de la gestión de los recursos
disponibles abordando la problemática de manera global, algo que no se
ha hecho hasta ahora de forma moderna y eficiente. Basta repasar las medidas
adoptadas en relación con el control del gasto para concluir que se
trata, en su mayoría, de soluciones de urgencia que inciden en los
capítulos de más fácil control, como es el caso de la
partida farmacéutica.
Imputar a la industria la responsabilidad del control del gasto
farmacéutico representa una grave equivocación puesto que, con su
esfuerzo, las compañías farmacéuticas generan un valor
social añadido mediante su labor de I+D+i. Sobre ellas recae la
responsabilidad de buscar soluciones a nuevas patologías, mejorar el
coste-beneficio de las ya existentes, dar respuesta a resistencias
farmacológicas, mantenerse en permanente alerta para no bajar la guardia
en la innovación y ser capaces de plasmar ésta en realidades
concretas.
La industria farmacéutica investiga, desarrolla e innova. Su
contribución ha hecho posible que en el último siglo la calidad
de vida de las personas haya mejorado considerablemente. Por poner un ejemplo,
el descubrimiento y desarrollo de los antibióticos ha supuesto la
salvación de millones de vidas y convertir casi en síndromes
menores a enfermedades que hasta no hace mucho eran mortales, o los
fármacos contra la infertilidad humana, que en muy pocos años han
hecho posible que la esterilidad deje de ser un drama lorquiano para miles de
parejas de todo el mundo. Además del valor social, la industria
farmacéutica crea puestos de trabajo, sostiene la formación
continuada y contribuye a emprender campañas preventivas y de mejora de
los hábitos de los ciudadanos.
Sin embargo, y a pesar de su importante contribución a la calidad de
vida de los seres humanos, los prejuicios sociales y políticos contra el
sector son evidentes. Por el momento, los responsables de las
compañías parece que hemos fracasado al transmitir a la sociedad
que el coste de las especialidades farmacéuticas no es un capricho sino
el resultado de un esfuerzo que suele tener tras de sí años de
investigación y millones de euros de inversión.
Recuperar la inversión
Nadie duda del valor del medicamento y de la investigación, pero
sí se cuestiona en numerosos foros que la industria quiera
legítimamente recuperar la inversión que ha realizado y persiga
la consecución de beneficios, ya que sin éstos es imposible
sostener la I+D+i, que es el auténtico motor de esta industria. Se
olvida el gran riesgo que lleva implícito el enorme esfuerzo inversor en
este sector, y que existen numerosas líneas de investigación que
no concluyen con éxito.
Con todo esto no quiero decir que deba eximirse a la industria de la
participación en la búsqueda de soluciones para salvaguardar la
sostenibilidad del sistema, sino que ha llegado la hora de abordar la
problemática de una manera global que incluya la corresponsabilidad y la
colaboración de todos los agentes implicados en el sistema. Es el
momento de sentar las bases para el desarrollo y puesta en marcha de un pacto
global. Pero nacerá muerto si se asienta exclusivamente sobre las
premisas de la reducción del gasto farmacéutico a costa
exclusivamente del proveedor o de la imposición de un sistema de
copago.
Se trata de emprender un debate social para reformar la atención
sanitaria pública y, por ende, una de las bases del Estado del
Bienestar, un debate en el que la industria debe fundamentalmente comprometerse
a que su I+D+i se oriente a criterios objetivos vinculados a aportar verdadera
innovación, pero que también aborde otras cuestiones pendientes
desde hace años, como los cambios en el reembolso por los
fármacos.
El pacto debe abordar tanto los aspectos de reforma económica como los
laborales, incluir fórmulas que promuevan la motivación de los
profesionales, la garantía de una formación continuada de calidad
y que respeten su autonomía de decisión terapéutica.
Un sistema sanitario que sea capaz de motivar a sus profesionales tiene mucho
ganado en el camino hacia la sostenibilidad. Si además es capaz de
implicar y contar con otro importante estamento sanitario como son los
farmacéuticos, cuyo potencial no siempre es tenido en cuenta,
habrá avanzado aún más en la línea de garantizar la
viabilidad del sistema.
Los farmacéuticos pueden y deben jugar un importante papel en la
sostenibilidad del sistema. Son una herramienta fundamental para la
concienciación de la población en materias como el uso racional
de los medicamentos, las campañas de prevención y control de
enfermedades, el uso inadecuado de fármacos y un largo etcétera
de posibilidades ligadas a la información y formación sanitaria
de los usuarios.
Una población formada e informada en materia sanitaria es más
responsable y usa de una manera más adecuada los recursos disponibles,
pero también debe ser consciente de que su papel en el sistema no es
sólo el de mero consumidor, puesto que la sanidad no es gratis y no todo
es cuestión de subir los impuestos. Aunque políticamente la
cuestión es muy controvertida e impopular, probablemente ya es hora de
que las administraciones se planteen una reforma que contemple cambios en el
reembolso que los usuarios hacen por los medicamentos o su participación
en el coste de determinados servicios.
Puede que la adopción de medidas de este tipo tenga repercusiones
políticas negativas en el corto plazo, pero si se quiere mejorar la
gestión de los recursos sanitarios, que no olvidemos que son limitados,
habrá que empezar a perder el miedo para hacer comprender a la
opinión pública que los servicios sanitarios no son gratuitos y
que la salvación no está en el continuo control de la industria
puesto que ésta, si acaba asfixiada, quizás se vea abocada a
soluciones que perjudicarían no solo al tejido industrial, y por lo
tanto al empleo, sino también a las inversiones en investigación
que se realizan en nuestro país.
2.- La muerte de una anciana demente reabre en Bélgica el debate
sobre la eutanasia
Efe. Bélgica, 14/02/2006
El fallecimiento de una anciana de 87 años demente ha reabierto el
debate sobre la eutanasia en Bélgica. La noticia surgió tras la
revelación realizada por un médico de cabecera belga que
admitió expresamente haber ayudado a morir a la octogenaria.
El médico de cabecera de la mujer fallecida lo cuenta en la revista
médica Huisarts, en la que asegura que la mujer ya había pedido
en numerosas ocasiones en sus momentos lúcidos que le ayudara a morir en
su casa, y no en una residencia de ancianos.
La eutanasia está permitida en Bélgica bajo estrictas
condiciones, pero en ningún caso puede aplicarse a personas dementes. A
pesar de ello, el facultativo accedió a la demanda de la anciana porque
quería "respetar la voluntad de la señora",
según ha informado en su edición el diario flamenco De Standaard.
Lagunas legales
Al revelar su historia, el médico de cabecera quiso denunciar las
supuestas lagunas existentes en la actual legislación y ha desatado de
manera consciente un debate sobre la eutanasia en las personas con demencia.
El facultativo está indignado por el hecho de que la actual
legislación permite poner fin a la administración de alimentos,
líquidos o medicinas en casos de demencia, pero no prevé la
posibilidad de ayudar a morir "de manera digna" mediante la
eutanasia.
Eutanasia infantil
Bélgica, siguiendo el ejemplo de la vecina Holanda, despenalizó
el 23 de septiembre de 2002 la eutanasia para los adultos en ciertos casos. Sin
embargo, la infantil y la de personas con lesiones cerebrales o dementes no
están contempladas en la legislación, aunque existen excepciones,
como es el supuesto de las personas en coma.
El partido liberal flamenco (VLD), al que pertenece el primer ministro belga,
Guy Verhofstadt, presentó en septiembre de 2004 en el Senado una
proposición de ley para aprobar la eutanasia infantil y actualmente
prepara otra en referencia a los dementes, según ha informado el mismo
diario.
3.- La cortina de humo del "bebé medicamento"
La experiencia internacional indica que los resultados son poco alentadores
Aceprensa, 22-02-2006
Al informar sobre la aprobación en el Congreso de la nueva ley de
reproducción asistida en España, se ha destacado como principal
novedad que los padres podrán tener un hijo por fecundación
artificial, seleccionado genéticamente, con el fin de que sea donante
compatible para salvar mediante un trasplante a un hermano que sufre una
enfermedad incurable.
El recurso a este método ha dado lugar a un debate ético, por la
destrucción de embriones que lleva consigo y por la
instrumentalización del bebé como "medicamento" del
hermano, en vez de ser deseado por sí mismo. Pero, en cualquier caso, se
trata de una técnica compleja y sin seguridad de éxito,
practicada hasta ahora en media docena de centros en todo el mundo. Por eso
algunos expertos, como Maria Dolores Vila-Coro, del Comité Director de
Bioética del Consejo de Europa, han subrayado que se están
creando en padres angustiados falsas expectativas que difícilmente
podrán ser cumplidas en estos momentos (cfr. Aceprensa 57/05).
El procedimiento exige, en primer lugar, estimular la producción de
óvulos en la madre, para conseguir entre 10 y 20 óvulos que, una
vez fecundados, se someterán a una selección genética:
habrá que descartar los embriones que padezcan la misma enfermedad y los
sanos que no sean histocompatibles con el hermano enfermo, para evitar un
posible rechazo.
En uno de los reportajes sobre padres que han recurrido a estas
técnicas, se dice de pasada que hicieron fecundar 28 óvulos, de
los cuales solo 6 embriones resultaron compatibles con el otro hijo. Los otros
se destruyeron ("El Mundo", 21-11-2004). De los que superen esta
criba, algunos se implantarán en la madre. Y solo alguno de estos
dará lugar a un embarazo. Este conjunto de factores (fecundación,
selección genética, implantación, gestación) hace
que la probabilidad de éxito sea muy baja. En otro reportaje de estos
días se menciona a otra pareja que ha iniciado el tratamiento en un
hospital de Bruselas. "Tras cuatro ciclos no ha habido suerte"
("El País", 17-02-2006).
Un estudio publicado el año pasado en JAMA (vol. 291, pág. 2079)
mostraba resultados poco alentadores: de 199 embriones de 13 parejas se
seleccionaron 45 y sólo nacieron 5 niños (cfr. Aceprensa
32/05).
Por otra parte, si la técnica se lleva a buen término y se
realiza el trasplante de células del cordón umbilical o de
médula ósea, las probabilidades de curación son
también muy variables según el tipo de enfermedad. Su
probabilidad de éxito para curar una enfermedad genética es del
75% al 90%, y del 30% al 50% para curar una leucemia, según explicaba el
año pasado el Hospital Universitario flamenco de Bruselas (VUB), que el
18 de mayo anunció el nacimiento de los dos primeros bebés
europeos seleccionados con técnicas de este tipo (cfr. Aceprensa
67/05).
En esa fecha, el VUB anunciaba que 61 parejas habían solicitado este
tratamiento, 14 lo habían iniciado, 4 mujeres habían quedado
encintas, una abortó y por fin se consiguió el nacimiento de dos
bebés. "Hasta ahora no hemos conseguido curar a ningún
niño de esta manera", reconocía un portavoz del VUB
("Le Monde", 19-05-2005).
Ante la incertidumbre de esta técnica y las objeciones éticas por
la destrucción de embriones que conlleva, se están buscando otras
soluciones. La "Technology Review" (marzo 2005) comunicaba que los
bancos de sangre de cordón umbilical en EE.UU. estaban alcanzando ya los
150.000 cordones, lo que se estima suficiente para satisfacer la compatibilidad
del 80-90% de una población de 300 millones.
Al poner el acento sobre una novedad "terapéutica" para la que
hay muy escasa demanda, se ha desviado la atención pública de los
cambios más sustanciales de la reforma de la ley de reproducción
asistida: generación de embriones con fines no reproductivos; vía
libre para fecundar cuantos óvulos se quiera, con el resultado de la
acumulación de embriones sobrantes; la posibilidad de investigar con los
embriones sobrantes o los creados por clonación para este fin.
4.- Holanda: "Bebés medicamento". una decisión
más emocional que racional
Elisa García González, Investigadora en el Departamento de
Filosofía y Ética Médica de la Vrije Universiteit de
Amsterdam
Aceprensa, 22-02-2006
Amsterdam. La posibilidad de la producción de "bebés
medicamento" se ha convertido en las últimas semanas en un tema de
candente debate en Holanda. El Consejo de Salud publicó el pasado 18 de
enero un informe para el gobierno que aconseja legalizar la producción
de embriones "in vitro" como fuente de células madres para
trasplantar a pacientes con enfermedades degenerativas. Hasta ahora la ley
holandesa limita la aplicación de técnicas de fecundación
artificial a fines reproductivos, aunque los embriones sobrantes pueden ser
usados para investigación con el permiso de los padres.
El principal argumento aportado como justificación para la
producción de embriones es el derecho de los padres a decidir
racionalmente qué elementos técnicos están dispuestos a
emplear para lograr la curación de un hijo enfermo. Partidarios del
informe aducen que en una sociedad multicultural como la actual cada individuo
debe determinar por sí mismo dónde están las fronteras de
lo éticamente permisible, con la condición de que su
decisión sea racional: bien meditada y basada en valores éticos
personales.
El Consejo de Salud parte del supuesto de que los padres que recurren a esta
opción como último recurso para intentar salvar la vida de uno de
sus hijos han considerado detenidamente todos los pros y los contras y las
consecuencias éticas de su decisión. En el caso de enfermedades
de origen genético es el único modo del que se dispone para
obtener un embrión sin el gen afectado que sea genéticamente
compatible con su hermano enfermo. De todos modos, para asegurar la
racionalidad de la decisión, los autores del informe recomiendan que los
padres recurran a un "consejero" que les proporcione la
información adecuada y les ayude a decidir de modo racional.
Aparte de que la valoración ética del obrar no depende del grado
de racionalidad o la cantidad de células grises puestas en
funcionamiento durante el proceso de decisión, el problema es que la
teoría sobre este tipo de decisiones no se cumple en la práctica.
El juicio de los padres ni es movido por la racionalidad, ni se identifica con
ella.
Un análisis racional de las posibilidades de éxito de la
técnica llevaría a un rechazo de la misma. La probabilidad de que
un embrión "in vitro" posea un genoma sin alteraciones
genéticas es del 1/16. Si se desean implantar al menos tres embriones en
la madre hay que utilizar como mínimo 48 óvulos, lo que supone
que la madre deba someterse a un tratamiento hormonal bastante fuerte. La
probabilidad de que al menos uno de los embriones se implante con éxito
y siga desarrollándose es del 20%. Además, en el caso de que el
proceso tenga éxito, es posible que el enfermo no se restablezca
completamente después del transplante, debido a la cantidad limitada de
células madres en el cordón umbilical, y haya que recurrir a un
trasplante de médula con riesgos para el recién nacido.
Aunque el deseo de los padres es legítimo y puede estar bien
fundamentado, la decisión tiene más de emocional que de racional.
Estudios realizados en la Universidad Libre de Amsterdam sobre el modo en que
los padres deciden la conveniencia de hacer un test prenatal -que en Holanda no
está todavía incluido en el control normal del embarazo-
demuestran que los padres se mueven sobre todo por motivos emocionales, como
las repercusiones afectivas que un hijo minusválido podría tener
en su vida y en la de otros miembros de la familia. El proceso de
racionalización se pone en marcha una vez tomada la decisión para
justificar lo que se ha decidido.
El deseo de utilizar todos los medios disponibles para aliviar el sufrimiento y
evitar la muerte de un hijo es comprensible. Pero es necesario trascender las
emociones de cada caso particular y tener en cuenta que las soluciones
adoptadas repercuten en la imagen y el valor del hombre dentro de una
sociedad.
5.- ¿Qué tienen de malo los bancos privados de sangre del
cordón umbilical? En España se empieza a recurrir a ellos, y el
Ministerio de Sanidad se opone.
Rafael Serrano
Aceprensa, 22-02-2006
La sangre del cordón umbilical (SCU) es rica en células madre
válidas para tratar distintas clases de cáncer como linfomas o
leucemias. Cada vez se les descubren más aplicaciones en medicina
regenerativa, como sucede con otras células madre, con la ventaja de que
estas son de las más fáciles de obtener. Ya en 2004 se hicieron
en Japón más trasplantes con ellas que con las de médula
ósea.
Como las células madre de SCU duran congeladas quince años o
quizá más, se pueden usar para tratar al mismo niño del
que se obtuvieron si después desarrolla una enfermedad, como un
cáncer infantil, a no ser que el mal sea hereditario (p.ej., la anemia
de Falconi), pues en tal caso las células madre tendrían el mismo
defecto genético. Y si las células valen pero el mismo
niño no las necesita, pueden servir para otra persona
genéticamente compatible, que puede ser incluso alguien sin
relación de parentesco, aunque eso es mucho menos probable.
Se comprende, pues, que cada vez más padres quieran conservar la SCU
para su mismo hijo o un familiar, aunque depositarla en un banco privado cuesta
1.500 euros o más. Podrían donarla a un banco público,
pero entonces no la tendrían reservada para uso propio. Ciertamente, la
probabilidad de que lleguen a necesitarla es muy pequeña; pero lo mismo
ocurre con otras muchas eventualidades para las que la gente contrata
pólizas de seguro: muerte en accidente, incendio... Además, el
sistema público español no cubre el transporte si en el lugar del
parto no hay banco, mientras que los privados se encargan de todo. En el caso
de clientes españoles, tienen que trasladar la SCU al extranjero, porque
en España solo están autorizados los bancos públicos. Uno
privado que empezó -dicen sus responsables- con todos los permisos fue
cerrado por la autoridad en cuanto se divulgó el caso.
Y es que a la Administración española le parece muy mal que la
gente contrate esos servicios. El Ministerio de Sanidad se apresuró a
asegurar que la Ley de Trasplantes no los permite, y por si hubiera dudas se ha
puesto a preparar un decreto para prohibirlos expresamente. El Sistema Nacional
de Trasplantes, dependiente del Ministerio, se opone porque contradicen los
principios básicos de la donación, consignados en la Ley de
Trasplantes: altruismo y que no haya ánimo de lucro.
Guardar la SCU del hijo no es una pura manifestación de altruismo,
aunque no lo excluye: quien guarda células a sus expensas también
podría donarlas si valieran para otro. Con 20.000 muestras de SCU en el
sistema público español, los bancos privados -con unas decenas de
clientes en el país, hasta ahora- no son "competencia", y si
se permitieran en España, podrían sumarse al conjunto. Cuantas
más muestras haya en bancos, público o privados, mayor es la
probabilidad de encontrar células válidas para quien las
necesite.
Donde sí hay ánimo de lucro
En todo caso, no se puede prohibir a nadie que conserve la SCU donde quiera, ni
se ve cómo puede eso ser ilegal. La Ley de Trasplantes impone la
gratuidad para impedir el tráfico de órganos; pero el
depósito de SCU en un banco privado, aunque tenga precio, no es venta de
células. Si al Ministerio le preocupa el posible tráfico de
material biológico, haría mejor en mirar a otro sector, donde el
riesgo es real y el ánimo de lucro evidente. Las clínicas de
reproducción asistida recurren a la donación de gametos, que por
ley ha de ser gratuita; pero se permite una compensación por las
molestias, por donde se puede colar el tráfico.
En el caso de la donación de óvulos, las molestias de la
estimulación ovárica son importantes. Entre el 0,3% y el 5% o
más de las mujeres sometidas a ese procedimiento sufren complicaciones
como dolor severo, fallo renal o riesgo de quedar infértiles, explica la
Prof. Natalia López Moratalla en una entrevista para el semanario
"Alba" (27 enero-2 febrero 2006). Por eso, añade la profesora,
"las mismas molestias de la multiovulación para la mujer que quiere
ser madre se consideran lo suficientemente fuertes para que las clínicas
de fecundación "in vitro" congelen los embriones en vez de
repetir el tratamiento y la punción". En el caso de una donante,
hará falta una poderosa motivación o una satisfactoria
compensación por las molestias.
El peligro de tráfico encubierto no sería para preocupar si la
donación de óvulos fuera rara. Pero resulta que España es
el país europeo donde más se practica, con gran diferencia: en
casi el 11% de los ciclos de reproducción asistida, según
muestran los datos recopilados por la ESHRE (Sociedad Europea de
Reproducción Humana y Embriología; cfr. "Assisted
reproductive technology in Europe, 2000", en "Human
Reproduction" 19 [2004]: 490-503). En España, que registra el 5% de
los ciclos que se realizan en Europa, los ciclos con óvulos donados
(cerca de 1.600 en 2000) son el 24% del total del continente.
El actual equipo del Ministerio de Sanidad ha redactado la última
reforma de la ley de reproducción asistida, que da vía aún
más libre a las clínicas del ramo. Permite la criba
eugenésica de embriones para hallar "bebés
medicamento", generar embriones sin finalidad de reproducción, la
clonación "terapéutica", crear híbridos de
humano y animal y casi cualquier uso de los embriones. Son prácticas por
las que se cobra o que pueden reportar beneficio económico. Resulta
paradójico que los mismos promotores de este "laissez-faire"
se erijan en campeones del altruismo cuando algunos pagan para conservar sus
células.
6.- Promotores y comités éticos reclaman un dictamen
único en ensayos con medicamentos
Cristina G. Real
Diario Médico, 27/01/2006
El real decreto que regula la realización de ensayos clínicos con
medicamentos probablemente podría mejorarse, pero la
transposición de la normativa europea que lo inspira en otros
países permite unos plazos mucho más competitivos para el
comienzo de los ensayos.
Representantes de comités éticos de investigación
clínica (CEIC) y promotores de ensayos (industria farmacéutica)
coinciden en la necesidad de trabajar de acuerdo e implantar el dictamen
único del comité de referencia como medio para agilizar y
simplificar un proceso que parece haberse complicado desde la entrada en vigor
del real decreto que regula la realización de ensayos clínicos
desde hace año y medio. Así lo manifestaron ayer unos y otros
durante una jornada organizada para plantear Soluciones al Proceso de
Evaluación de los Ensayos Clínicos por la Fundación para
la Investigación en Salud en el Hospital Clínico de Madrid.
La falta de confianza de los distintos comités éticos
participantes en un ensayo con respecto al dictamen del comité de
referencia se apuntó como la razón principal por la que se impone
el dictamen por reconocimiento mutuo, que retrasa todo el proceso e impide la
puesta en marcha de los ensayos en el plazo que marca la directiva europea.
Como denunciaron también representantes de los dos colectivos en una
reunión similar celebrada hace unos días, en definitiva estos
retrasos se traducen en una importante pérdida de competitividad de
España con respecto a otros países (ver DM del 24-I-2006).
Tiempo es futuro
Para Gonzalo Hernández, director médico de Pfizer, con el tiempo
se pierde valor, porque "el tiempo es futuro en investigación
clínica, en competitividad, en inversión en I+D y, sobre todo, es
futuro para los pacientes".
"Si solucionamos el problema del reconocimiento mutuo y logramos unificar
variables como los contratos, arreglaremos el problema del tiemp0, y ahora
estaríamos discutiendo un segundo paso dirigido a conseguir un verdadero
tejido institucional en investigación clínica traslacional",
añadió Hernández.
Entre las propuestas de mejora, Xavier Carné, del CEIC del Hospital
Clínico de Barcelona, apuntó que los CEIC implicados en un ensayo
deben focalizar su evaluación en diferentes aspectos, dejando al de
referencia la tarea de "evaluar los aspectos metodológicos,
éticos y legales en nombre de todos, así como la
comunicación de modificaciones relevantes. El CEIC de referencia debe,
asimismo, recibir las notificaciones de reacciones adversas posiblemente
relacionadas de toda España".
"Estamos todavía en disposición de ser competitivos, pero no
tenemos mucho tiempo; hay que alcanzar un consenso", concluyó
Carné.
Miguel Ángel Salcedo, director de MSD Pharma Services, comparó la
situación de España con la de Bélgica, "un
país de nuestro entorno, pequeño, con tres regiones diferentes y
distintas lenguas. Tras la implantación de la directiva europea, en
Bélgica se pueden dar autorizaciones para iniciar una fase I en 15
días y la fase II en 28, frente a los 140 días de media en
España, de acuerdo con la encuesta realizada por la Asociación de
Médicos de la Industria Farmacéutica Española".
En definitiva, todos insistieron en la necesidad de contar con una figura
coordinadora que sustituya a la labor que desempeñaba el propio promotor
antes del real decreto.
El decreto está bien; su aplicación, no
"La interpretación y aplicación del Real Decreto 223/2004
-la regulación vigente para los ensayos clínicos con
medicamentos- admite, sin modificarlo, cambios relevantes en el modelo actual
de funcionamiento", aseguró Cristina Avendaño, presidenta
del CEIC del Hospital Puerta de Hierro, de Madrid, durante su
intervención ayer en la jornada de Fuinsa, en la que también
subrayó la necesidad de avanzar hacia la interpretación
única de los aspectos relativos a los ensayos por parte de todos los
comités y comunidades autónomas.
José Luis Bravo, director médico de Schwarz Pharma,
explicó que "estamos ante un nuevo entorno legislativo en el que
cada implicado juega un papel. Es clave para el éxito del conjunto de la
investigación clínica evitar malentendidos y protagonismos que
llevan a un aumento de plazos y a la dramática consecuencia de la
pérdida de competitividad de España a pasos agigantados". En
cualquier caso, opinó que no es necesario modificar el decreto, sino
"entender correctamente lo que dice, que se ha mostrado válido en
otros países del entorno".
7.- Más de 200 facultativos españoles se adhieren al
'Compromiso del Médico de Familia' de la Camfic
Diario Médico, Daniel Arbós. Barcelona, 27/01/2006
El documento Compromiso del Médico de Familia, elaborado por la Sociedad
Catalana de Medicina Familiar y Comunitaria (Camfic), ha recibido la
adhesión de más de 200 facultativos de toda España en los
tres meses que lleva colgado en internet (www.camfic.org), según ha
informado la organización.
El texto fue elaborado por el Grupo de Ética de la sociedad, "tras
un proceso de gran participación y reflexión", y se
aprobó en el XIX congreso de la Camfic que se celebró en junio en
la Seo de Urgel.
El trabajo recoge en siete puntos los valores que acepta el médico de
primaria como esenciales en su relación con los pacientes: la
dedicación, "haciendo de la atención a la salud de los
usuarios el centro de mi interés profesional"; el respeto "a
su dignidad, a su derecho a decidir y a su intimidad, guardando siempre secreto
de la información"; proximidad, "tratándole con
calidez, estimación, cortesía y respeto"; lealtad,
"dándole información clara y sincera de sus problemas de
salud, las opciones, riesgos y beneficios, y mi consejo, atendiendo sus
necesidades y teniendo en cuenta cuáles son sus creencias".
El resto de los puntos inciden en la prudencia, "no actuando sin
información adecuada, ni recomendando acciones poco probadas, de
utilidad o seguridad dudosas o que aporten más riesgo que
beneficio"; la equidad, "tratando a todos los pacientes con el mismo
interés y haciendo buen uso de los recursos que tengo", y la
honradez, "manteniendo mis conocimientos al día, consultando,
cuando sea necesario, a otro médico y evitando que mis intereses alteren
ese compromiso".
Los impulsores de la declaración, la primera de este tipo que elabora
una sociedad médica en España, confían en seguir sumando
adhesiones de todos aquellos médicos de familia españoles que
"se reconozcan en el espíritu del documento".
8.- El suicidio asistido de la médico británica reaviva el
debate sobre la eutanasia
Diario Medico, 27/01/2006 Redacción
La decisión de una mujer británica, todavía en uso de sus
facultades físicas y mentales, de poner fin a su vida en una
clínica suiza especializada en suicidios asistidos ha reavivado el
debate en el Reino Unido sobre la eutanasia voluntaria.
La médico Anne Turner, de casi 67 años, consciente de sufrir una
parálisis paranuclear progresiva, acudió con sus hijos a la
polémica clínica Dignitas, de Zúrich.
Según Europa Press, el suceso ha reavivado el debate en el Reino Unido
en torno a la eutanasia. Mientras que la médico, entrevistada por
televisión antes de poner fin a su vida tras ingerir una sustancia
letal, se lamentó de que las leyes británicas impidiesen a
personas como ella morir en casa "en lugar de en un país
extranjero", el obispo de Oxford aseguró que no siempre es justo
acceder a los deseos de las personas y que la vida humana "no tiene
precio"."No diríamos que sí a la petición de un
adolescente si pidiera ayuda para suicidarse", declaró.
La doctora explicó lúcidamente que había decidido acabar
con su vida en ese momento porque aún se encontraba en condiciones de
tomar un avión y no quería ver empeorar su estado hasta el punto
de que en algún momento no pudiese siquiera tragar los
barbitúricos con que poner fin a sus sufrimientos.
Cuando se le diagnosticó la enfermedad en 2004 estaba aún en una
fase precoz, y Turner podía caminar, comer y comunicarse todavía
sin ayuda ajena, aunque con problemas.
La emisora BBC, a la que la propia Turner había pedido que la
acompañase en sus últimos momentos, mostró cómo la
afectada llegaba a la clínica por su propio pie, para luego desaparecer
tras una puerta y, lejos ya de la cámara, ingerir los
barbitúricos que iban a provocar su muerte en media hora.
Anne Turner, cuyo marido, también médico, murió en 2002
como consecuencia de una enfermedad degenerativa, había intentado
suicidarse ya el pasado mes de octubre ingiriendo somníferos y
antidepresivos, y al no conseguirlo optó por ponerse en contacto con la
clínica Dignitas.
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