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Artículos Breves. Mes de Febrero
2008
Indice:
- Los europeos suspenden los cuidados a los dependientes
- El médico debe afrontar el duelo de los pacientes
- Once mil menores de edad han abortado en España en los
últimos dos años
- El aborto y el regreso cultural. Alfonso López Quintás
- 24 fallecidos en Holanda al probar un nuevo fármaco
- Benedicto XVI: Por una ciencia con conciencia
- Extremadura. La denegación del trasplante exige alegar criterios
médicos
- Terapias para gestantes. La industria farmacéutica ignora a las
embarazadas
- Terapias para gestantes. Fármacos y embarazo: una cuestión
ética
- ¿A quién pertenece el paciente que se encuentra en urgencias?
- A eqüidade na seguridade social. José Geraldo de Freitas
Drumond
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1.- Los europeos suspenden los cuidados a los dependientes
El 45 por ciento de los europeos considera que las instituciones ofrecen una
insuficiente atención sanitaria a los pacientes dependientes,
según el último eurobarómetro de la Comisión
Europea.
Diario Médico. Redacción, 04/01/2008
La Comisión Europea ha publicado un eurobarómetro especial para
conocer la opinión ciudadana sobre la actual asistencia sanitaria en la
Unión, y en particular en la atención a dependientes. Pese a que
los casi 29.000 europeos encuestados consideran excelentes los cuidados
profesionales de las personas dependientes, el trabajo revela que casi la mitad
(45 por ciento) siente que las instituciones, como las residencias, ofrecen
insuficientes estándares asistenciales, lo que explicaría por
qué la mayoría de los encuestados (76 por ciento) creen que el
cuidado de los pacientes dependientes recae fundamentalmente en los parientes
más cercanos. Otra de las razones puede vincularse al elevado coste del
tratamiento profesional.
En este sentido, sólo el 31 por ciento de los europeos encuestados
afirma que los costes son fácilmente asumibles. Además, no es de
extrañar que alrededor del 70 por ciento estime necesario incluir estos
tratamientos dentro de un seguro médico. El estudio muestra,
además, que cerca del 50 por ciento de los europeos considera pobre,
insuficiente e incluso abusivo el tratamiento que los ancianos dependientes
reciben en su país. Asimismo, siete de cada diez opinan que estos
pacientes tienen mayor riesgo de sufrir abusos o de recibir inadecuados
tratamientos.
Estilos de vida
El eurobarómetro reserva un espacio al análisis de la calidad de
vida de los ciudadanos de la Unión de los 27. Las estadísticas
indican que tres de cada diez siguen las pautas para lograr un estilo de vida
saludable, un porcentaje muy inferior al que resulta de sumar los adictos al
tabaco (30 por ciento), los que sufren sobrepeso (20 por ciento) y los que
toman demasiado alcohol (7 por ciento). En cuanto a los servicios sanitarios,
siete de cada diez encuestados creen que la calidad hospitalaria, su
disponibilidad y acceso son bastante buenos (56 por ciento), aunque un 20 por
ciento suspende a los centros públicos de su país.
2.- El médico debe afrontar el duelo de los pacientes
Según revela un estudio de la Universidad de Granada, muchos
facultativos no están preparados para afrontar la muerte de un paciente.
Un curso forma en habilidades útiles para solventar esta carencia.
Diario Médico. Victoria Quesada Sacristán 04/01/2008
La situación de los pacientes en fase terminal no sólo genera
sufrimiento, ansiedad y miedo en las familias, sino también en los
profesionales sanitarios que les atienden. Ante esto "es necesario que los
especialistas reciban formación desde la universidad",
señala Francisco Cruz, coordinador del grupo de investigación
Aspectos psicosociales y transculturales de la salud y la enfermedad, de la
Universidad de Granada.
No todos los profesionales sanitarios estan preparados para atender
personalmente a los pacientes en fase terminal y afrontar el duelo,
según revela un estudio realizado por la Universidad de Granada con el
objetivo de conocer cuáles son las percepciones y emociones que afectan
al facultativo cuando se enfrenta a la muerte de un enfermo. "Muchos se
ven incapaces para resolver problemas prácticos: movilizar al enfermo en
la cama, hablar con la familia y encargarse de algunas cuestiones
burocráticas", indica Jacqueline Schmidt, coordinadora del trabajo.
El estudio, realizado con 916 estudiantes universitarios de Cuba y
España con una edad media de 23 años, revela que los
jóvenes cubanos están mejor preparados para afrontar la muerte
que los españoles porque la asumen como parte de un proceso vital.
"Piensan menos en el proceso por razones de superstición y porque
son menos religiosos y la asumen como una parte más del proceso
vital".
El 62 por ciento de los españoles procesaban alguna religión (de
ellos eran católicos el 96 por ciento) y sólo el 29 por ciento de
los cubanos eran religiosos.
"En España la enfermedad está mucho más medicalizada
que en Cuba, por lo que la muerte se asume de una forma más
traumática". Los cubanos evitan pensar y hablar de la muerte. Es
una especie de mecanismo de defensa: "Lo que no entra en los pensamientos
no existe". Así, llegado el momento, "son capaces de resolver
cuestiones prácticas de mejor manera que los españoles".
Los facultativos españoles, tanto en el ámbito universitario como
en el profesional, expresan mucho miedo al proceso del deterioro y a la muerte.
"Consideran que son menos capaces de resolver cuestiones fundamentales en
el momento del óbito, ya que están bloqueados".
Formación
Los resultados de la investigación destacan la necesidad de desarrollar
herramientas útiles en el cuidado de los pacientes terminales y en el
afrontamiento del duelo. Por ello, la Universidad de Granada ha puesto en
marcha el curso Cuidados paliativos: aspectos psicosociales y transculturales
para "dotar de competencias al médico en el trabajo diario",
explica Schmidt.
El programa de formación facilita las habilidades e instrumentos
necesarios para desenvolverse con normalidad tanto en el cuidado del enfermo
terminal como en su posterior fallecimiento: la resolución de cuestiones
burocráticas, la comunicación de malas noticias y el
acompañamiento de la familia.
Según las escalas de afrontamiento ante la muerte, "los alumnos del
programa de formación están mejorando su actitud en el cuidado
del paciente y en el duelo", explica Schmidt.
También se imparte un módulo de formación continuada en el
Hospital Clínico San Cecilio de Granada. "Este programa formativo
debería impartirse para todos los alumnos del ámbito sanitario
pues aunque poco a poco hay algunos avances aún estamos a años
luz de implantar una medicina paliativa", destaca Cruz.
3.- Once mil menores de edad han abortado en España en los
últimos dos años
JUAN FERNÁNDEZ-CUESTA. MADRID. ABC, 5 enero 2008-01-05
Once mil menores de edad abortaron en España en los últimos dos
años, con un incremento del 4,2 por ciento en 2006 con respecto al
año anterior. De ellos, más de 700 eran chicas residentes en el
extranjero que accedieron a nuestro país para someterse a la
interrupción del embarazo. De hecho, de las 3.383 mujeres residentes en
el extranjero que abortaron en nuestro país el año pasado, 332
eran menores de edad, lo que supone prácticamente una de cada diez.
Entre los dos primeros grupos de edad (menores de 15 años y de 15 a 19
años), en España se contabilizaron casi catorce mil abortos. De
ellos, 13.293 fueron de residentes en España, y la interrupción
se produjo en su mayoría (87,7 por ciento) entre las primeras doce
semanas de gestación. Todo lo contrario que entre las residentes en el
extranjero, ya que más de la mitad de las 601 chicas que acudieron a
España para "acabar" con su embarazo se encontraban en un muy
avanzado estado de gestación, a partir de la semana 17.
Extremadura y Galicia
De las menores de 18 años, 11.244 se sometieron a una
interrupción voluntaria del embarazo en los últimos dos
años, y en 2006 el porcentaje sobre el total de abortos alcanzó
el 5,84 por ciento, con diferentes visiones según cada Comunidad
Autónoma. Cinco de las comunidades superan la media española, y
en este caso no a todas se les puede introducir el elemento de la
inmigración para comprender su situación. De hecho, el mayor
porcentaje de abortos entre menores de edad con respecto al total de casos se
dio el año pasado en Extremadura (un 9,27 por ciento), región que
no tiene una gran carga de inmigrantes, como tampoco Galicia (6,88%).
Andalucía, Canarias y Comunidad Valenciana son las otras
autonomías, y a éstas hay que añadir los casos de las
ciudades autónomas de Ceuta y Melilla, aunque con cifras en estos
últimos casos no significativas. Y, por supuesto, las menores residentes
en el extranjero, que en porcentaje suponen un 9,81 por ciento del total que
vienen a España por ese motivo.
En 2006 el número de abortos alcanzó los 101.592, que se deben
dividir en dos bloques: residentes en España y residentes en el
extranjero. Hemos realizado una comparativa entre ambos grupos porque ciertas
diferencias llaman la atención y pueden hacer comprender por qué
y quiénes se desplazan de su país de residencia al nuestro con
una misión: que alguien interrumpa su embarazo sin que se pueda
encontrar problema legal alguno.
A partir de la semana 17
Por ejemplo, el 0,46% de los abortos entre las residentes en nuestro
país corresponde a menores de 15 años, porcentaje que se eleva
hasta el 1,27 en el caso de las extranjeras. Similar situación se vive
entre las menores de 20 años. También son más las
extranjeras que interrumpen su embarazo por primera vez (un 74,93%) con
respecto al porcentaje de españolas: 68,66. Y un caso evidente se da en
el tiempo de gestación, pues una de cada tres extranjeras esperan hasta
haber superado la decimosexta semana, y entre las residentes en nuestro
país esa posibilidad se da en menos del 5 por ciento.
Casi un aborto cada cinco minutos (0,976), más de once a la hora, 278 al
día y 8.466 al mes. Esa también es la imagen de España,
que ha obtenido con los datos de 2006 encima de la mesa el mayor aumento
conocido en tasa de abortos, al subir más de un punto (9,60 a 10,62) con
respecto al año anterior.
Entre los números aportados se extraen muchas otras conclusiones. Por
ejemplo, los casos entre mujeres casadas descienden de forma constante y casi
en la misma proporción que crecen los de las solteras. También
bajan, año tras año, las interrupciones entre las estudiantes,
que han pasado de ser un 16,33 por ciento del total a un 10,75. Y, al
contrario, entre las mujeres sin pareja casi se ha triplicado el número
de abortos en los últimos diez años: de 4.501 a 12.890.
Una situación que llama la atención son las interrupciones del
embarazo entre mujeres que tienen un hijo. En la actualidad, ya uno de cada
cuatro abortos, con un incremento sin freno desde 1997 (del 18,64 por ciento al
24,72). Y en sentido contrario aquellas que aún no han dado a luz, que
son menos de la mitad cuando diez años atrás suponían el
54,81 por ciento.
Si hablamos de número de abortos anteriores, casi se ha duplicado el
porcentaje de mujeres que se someten al menos por tercera vez a la
interrupción de su embarazo en la última década y en
números absolutos ha pasado de 2.483 a 9.204. De hecho, en cinco
regiones uno de cada diez casos es de personas que acuden por tercera vez a
acabar con su gestación. Esa situación se ha producido en
Aragón, Canarias, Castilla-La Mancha, Madrid y Murcia.
Entre universitarias
Por último, puede sorprender un dato que se extrae de los abortos a
partir de la semana decimoséptima por nivel de estudios. El mayor
porcentaje de abortos con respecto al total de los producidos en este apartado
corresponde a las mujeres que tienen estudios universitarios (7,3 por ciento),
y el menor (3,7 por ciento), a las analfabetas. En medio quedan las personas
sin estudio, o las que han concluido el primer grado y el segundo grado.
4.- El aborto y el regreso cultural. Alfonso López
Quintás
ABC, 5 enero 2008-01-05
Este tema debe ser tratado con toda serenidad, hablando a la inteligencia desde
la inteligencia, sin enconos ni prejuicios, es decir, sin juicios previos
infundados, inspirados más por la pasión que por el
entendimiento; evitando términos ofensivos, aunque ciertas
prácticas lesionen nuestra sensibilidad.
Por otra parte, la gravedad del tema nos urge a usar un lenguaje claro,
preciso, que llame a las cosas por su nombre, sin afán de emboscar la
realidad, por dura que sea. No es adecuado decir, por ejemplo, que se
"interrumpe un embarazo". El término "interrumpir"
sugiere una acción pasajera, como cuando se interrumpe una
conversación para reanudarla después. En el caso del aborto, se
anula para siempre un proceso biológico cuyo fruto iba a ser muy pronto,
en cuestión de meses o semanas, un nuevo ciudadano, un ser dotado de
plenos derechos y deberes.
Al tratarse de una cuestión muy seria -en la que se juega a diario la
vida de multitud de seres humanos-, es ineludible y urgente llegar a
convicciones firmes. Para ello, nuestro razonamiento ha de partir de hechos
innegables, que todos los ciudadanos debamos aceptar, con independencia de
nuestra filiación política y nuestras creencias religiosas.
Sólo así tendremos un punto de partida común, sobre el
cual edificar nuestro discurso. La discusión sobre el aborto se
oscurece, a menudo, por apoyarse en vocablos muy ambiguos, que ningún
área de conocimiento ha logrado clarificar de modo irrebatible. Se
indica, a veces, que hasta el momento de la anidación no puede
considerarse el feto como una persona. Pero no se alude siquiera al hecho de
que el concepto de persona es dificilísimo de definir, debido a su
interna riqueza. Mucho más lo es precisar en qué momento del
proceso de gestación presenta el feto las características de un
ser personal. No es razonable querer decidir la licitud o ilicitud del aborto
en virtud de afirmaciones que hoy por hoy no podemos fundamentar debidamente.
Hemos de basarnos en hechos ciertos, reconocibles por todos. Entre tales hechos
figuran los siguientes.
1. Tras muchos vaivenes, la humanidad ha conseguido a lo largo de siglos
incrementar el respeto a la vida, hasta el punto de que muchos países
han renunciado a aplicar la pena capital incluso a los delincuentes más
peligrosos. Esta actitud es considerada, generalmente, como un signo de
verdadero progreso en humanidad, un avance en cuanto a madurez pues supone un
ascenso de nivel. En el nivel 1 (el del control y el dominio), el procedimiento
lógico para resolver los problemas de convivencia es alejar
definitivamente de la vida social a quienes la lesionan de forma violenta. En
el nivel 2 -el de la creatividad y el encuentro- se piensa que la vida humana
es un don maravilloso, enigmático, del que la humanidad se siente
depositaria pero no dueña. Disponer de una vida humana nos parece hoy
una desmesura tal a multitud de personas que preferimos respetar la existencia
de quienes parecen empeñarse en privarla de todo sentido. Nos mueve a
ello, entre otras razones, la convicción de que el ser humano posee una
capacidad de iniciativa suficiente para hacer posible una recuperación,
por inverosímil que sea en ciertos casos.
2. Cuando acontece la concepción, se inicia un proceso asombroso que, de
no ser alterado violentamente desde fuera, llega casi siempre a término
y da como fruto un nuevo ser personal. Se trata de un proceso unitario -no
dividido en fases cualitativamente distintas, como se pensaba en la Edad Media-
que aboca al nacimiento de un ser humano, merecedor -por derecho propio- de
llevar un nombre -Juan, María...- y formar parte de nuestra sociedad con
plenitud de derechos y deberes.
3. Echar a andar el proceso de gestación de un nuevo ser humano -con
cuanto implica- es un acto que exige mucha responsabilidad. Ser responsable
significa, en este caso, responder a la llamada que nos hace un valor. Los
valores no sólo existen; se hacen valer. Una vida humana -aunque se
halle en estado de formación- implica un valor, porque es una
"fuente de posibilidades de diverso orden". Cuando uno responde
positivamente a ese valor, se hace responsable de las consecuencias de tal
respuesta; responsable, por tanto, de la nueva vida que vendrá pronto a
incrementar nuestra comunidad de personas. Todo lo relativo a las fuentes de la
vida merece un inmenso respeto, pues, al entrar en contacto con ellas, tocamos
fondo en la realidad que nos sostiene a todos.
4. En ciertos casos, el feto presenta malformaciones que permiten presagiar en
el futuro anormalidades graves. Aceptar a un hijo marcado con una tara que
hará difícil o imposible una mínima calidad de vida supone
un sacrificio notable por parte de los padres.
5. Los padres se hallan a veces en condiciones poco propicias para tener un
hijo y atenderlo debidamente. a) son muy jóvenes y necesitan seguir
formándose; b) aun siendo ya adultos, carecen de recursos
económicos; c) cuentan con medios, pero quieren disponer de libertad
para vivir la vida sin trabas; d) por diversas circunstancias no quieren
reconocer en sociedad su condición de padres.
Frente a estos hechos, ¿qué actitud nos recomienda adoptar nuestra
razón, con su capacidad de razonar, discernir y decidir libremente, con
libertad creativa, inmensamente superior a la mera libertad de elegir
arbitrariamente? La primera recomendación es no buscar razones para
legitimar el aborto en contra de los derechos de seres indefensos y a favor de
la "capacidad de maniobra" de los mayores. El respeto a la vida
humana debe ser incondicional y absoluto. Razones para anular la vida no es
difícil encontrarlas, porque el afán de dominio nos ciega para
los valores y consideramos como válidas unas razones que están
lejos de serlo. Una vez abierta esta vía del dominio y el manejo
arbitrario de la vida de otros seres, pueden encontrarse razones para eliminar
no sólo a quienes todavía carecen de voz y no pueden reclamar sus
derechos, sino a quienes no se acomoden al modelo de "vida útil y
justificable" que impongan los grupos más poderosos. Todo el que
conozca la historia de la llamada "gran catástrofe humana" del
siglo XX no podrá sino alarmarse ante el panorama que se abre ante
nosotros cuando renunciamos a un logro de la Humanidad que debiera ser
definitivo y, por tanto, intocable: el respeto incondicional a la vida humana
en toda situación (punto 1).
Si adoptamos esta actitud respetuosa -lo que supone un avance en madurez-, no
dudamos en movilizar la imaginación creadora para buscar soluciones
viables y dignas a los problemas señalados en los puntos 4 y 5. La
humanidad actual tiene en su mano multitud de medios para dar una salida digna
a situaciones problemáticas. Lo saben bien quienes trabajan en
asociaciones de ayuda a jóvenes desamparadas.
Considerar como signo de progreso la legalización del aborto y, en
nombre del "progresismo", defender a ultranza la práctica
más amplia posible del mismo denota una confusión mental
sumamente peligrosa, pues nos hace regresar a épocas de un primitivismo
cultural y moral que hoy nos abochorna. No olvidemos que la cultura consiste,
radicalmente, en crear formas de unidad valiosas con el entorno, sobre todo con
el humano. Lo verdaderamente culto es respetar incondicionalmente la vida
humana. A este alto grado de cultura habíamos llegado. Con la
práctica del aborto perdemos incomprensiblemente este bien de la
Humanidad, más valioso todavía que los edificios, ciudades y
parques naturales que consideramos como un "patrimonio universal" y
cuidamos con sumo esmero.
5.- 24 fallecidos en Holanda al probar un nuevo fármaco
El Mundo. ISABEL FERRER - La Haya - 24/01/2008
Un ensayo clínico coordinado por el hospital Universitario de Utrecht y
en el que se administraron probióticos (una mezcla de bacterias
beneficiosas para el organismo) a 198 pacientes de un total de 296 aquejados de
pancreatitis aguda, se ha saldado con la muerte de 24. Entre los que no tomaron
el compuesto, murieron 9.
Los resultados, hechos públicos ayer, han sorprendido a los
especialistas cuyo portavoz, Hein Gooszen, aseguró sentirse
"destrozado y asombrado ante unas cifras excepcionalmente negativas"
que están investigando. Todos los pacientes habían firmado su
consentimiento para recibir el tratamiento experimental, al que se sumaron 15
centros médicos nacionales entre 2004 y 2007. Los fallecidos
tenían la salud muy deteriorada antes de sumarse a la prueba.
La pancreatitis es una inflamación del páncreas que puede ser
aguda, aguda severa o crónica y en la cual las enzimas
pancreáticas destruyen su propio tejido. Un páncreas sano,
fabrica y segrega enzimas digestivas además de las hormonas insulina y
glucanón. En el caso de la prueba holandesa, los enfermos
recibían las "bacterias amigas" de la solución
probiótica por medio de una sonda gástrica.
Microorganismos similares a los utilizados se producen de forma natural en el
yogur y otros derivados lácteos. Hasta la fecha, los ensayos de
laboratorio se habían efectuado con ratones. Existen también en
la literatura médica otros dos experimentos europeos parecidos con
personas, aunque en menor escala (entre 40 y 60 pacientes), que arrojaron
resultados esperanzadores. "En ningún caso hubo efectos
adversos", aseguró Gooszen.
6.- Benedicto XVI: Por una ciencia con conciencia
Discurso a un congreso organizado, entre otros, por la Academia de las Ciencias
de París
CIUDAD DEL VATICANO, lunes, 28 enero 2008 (ZENIT.org)
Señores cancilleres,excelencias, queridos amigos académicos,
Señoras y señores: Con mucho gusto os doy la bienvenida al final
de vuestro coloquio que se ha concluido aquí, en Roma, después de
haberse desarrollado en el Instituto de Francia, en París, consagrado al
tema "La identidad cambiante del individuo".
Doy las gracias ante todo al príncipe Gabriel de Broglie por las
palabras de saludo con las que ha querido introducir este encuentro. Quisiera
saludar al mismo tiempo a los miembros de todas las instituciones que organizan
este encuentro: la Academia Pontificia de las Ciencias y la Academia Pontificia
de las Ciencias Sociales, la Academia de las Ciencias Morales y
Políticas de Francia, la Academia de las Ciencias de Francia, el
Instituto Católico de París. Me alegra el que por vez primera se
haya podido instaurar una colaboración interacadémica de esta
naturaleza, abriendo el camino a amplias investigaciones interdisciplinares
cada vez más fecundas.
En el momento en el que las ciencias exactas, naturales y humanas han alcanzado
prodigiosos avances en el conocimiento del ser humano y de su universo, la
tentación consiste en querer circunscribir totalmente la identidad del
ser humano y de encerrarle en el saber que podemos tener. Para evitar este
peligro, es necesario dejar espacio a la investigación
antropológica, a la filosofía y a la teología, que
permiten mostrar y mantener el misterio propio del hombre, pues una ciencia no
puede decir quién es el hombre, de dónde viene o adónde
va. La ciencia del hombre se convierte, por tanto, en la más necesaria
de todas las ciencias. Es lo que decía Juan Pablo II en la
encíclica "Fides et ratio": "Un gran reto que tenemos es
el de saber realizar el paso, tan necesario como urgente, del fenómeno
al fundamento. No es posible detenerse en la sola experiencia; incluso cuando
ésta expresa y pone de manifiesto la interioridad del hombre y su
espiritualidad, es necesario que la reflexión especulativa llegue hasta
su naturaleza espiritual y el fundamento en que se apoya" (n. 83).
El hombre constituye algo que va más allá de lo que se puede ver
o de lo que se puede percibir por la experiencia. Descuidar la cuestión
sobre el ser humano lleva inevitablemente a negar la búsqueda de la
verdad objetiva sobre el ser en su integridad y, de este modo, a la incapacidad
para reconocer el fundamento sobre el que se apoya la dignidad del hombre, de
todo hombre, desde su fase embrionaria hasta su muerte natural.
A lo largo de vuestro coloquio, habéis experimentado que las ciencias,
la filosofía y la teología pueden ayudarse a percibir la
identidad del hombre, que está en constante devenir. A partir de la
cuestión sobre el nuevo ser surgido de la fusión celular, que
lleva en sí un patrimonio genético nuevo y específico,
habéis presentado elementos esenciales del misterio del hombre,
caracterizado por la alteridad: ser creado por Dios, ser a imagen de Dios, ser
amado hecho para amar. En cuanto ser humano, nunca está encerrado en
sí mismo; siempre conlleva una alteridad y se encuentra desde su origen
en interacción con otros seres humanos, como nos lo revelan cada vez
más las ciencias humanas. No es posible dejar de evocar la maravillosa
meditación del salmista sobre el ser humano, formado en lo secreto del
seno de su madre y al mismo tiempo conocido en su identidad y misterio
únicamente por Dios, que le ama y protege (Cf. Salmo 138 [139], 1-16).
El hombre no es fruto del azar, ni de un conjunto de circunstancias, ni de
determinismos, ni de interacciones fisicoquímicas; es un ser que goza de
una libertad que, teniendo en cuenta su naturaleza, la trasciende y es el signo
del misterio de alteridad que lo habita. Desde esta perspectiva el gran
pensador Pascal decía que "el hombre sobrepasa infinitamente al
hombre". Esta libertad, propia del ser humano, hace que pueda orientar su
vida hacia un fin, que por sus actos puede orientarse hacia la felicidad a la
que está llamado para la eternidad. Esta libertad pone de manifiesto que
la existencia del hombre tiene un sentido. En el ejercicio de su
auténtica libertad, la persona realiza su vocación; se cumple; da
forma a su identidad profunda. En el ejercicio de su libertad ejerce
también su responsabilidad sobre sus actos. En este sentido, la dignidad
particular del ser humano es al mismo tiempo un don de Dios y la promesa de un
porvenir.
El hombre tiene una capacidad específica: discernir lo bueno y el bien.
Impresa en él como un sello, la sindéresis le lleva a hacer el
bien. Movido por ella, el hombre está llamado a desarrollar su
conciencia por la formación y por el ejercicio para orientarse
libremente en su existencia, fundándose en las leyes esenciales que son
la ley natural y la ley moral. En nuestra época, cuando el desarrollo de
las ciencias atrae y seduce por las posibilidades ofrecidas, es más
importante que nunca educar las conciencias de nuestros contemporáneos
para que la ciencia no se transforme en el criterio del bien, y el hombre sea
respetado como centro de la creación y no se convierta en objeto de
manipulaciones ideológicas, de decisiones arbitrarias, ni tampoco de
abuso de los más fuertes sobre los más débiles. Se trata
de peligros cuyas manifestaciones hemos podido conocer a lo largo de la
historia humana, y en particular en el siglo XX.
Todo progreso científico debe ser también un progreso de amor,
llamado a ponerse al servicio del hombre y de la humanidad y de ofrecer su
contribución a la edificación de la identidad de las personas. En
efecto, como subrayaba en la encíclica "Deus caritas est",
"El amor engloba la existencia entera y en todas sus dimensiones, incluido
también el tiempo... El amor es "éxtasis", pero no en
el sentido de arrebato momentáneo, sino como camino permanente, como un
salir del yo cerrado en sí mismo hacia su liberación en la
entrega de sí y, precisamente de este modo, hacia el reencuentro consigo
mismo" (n. 6).
El amor permite salir de sí mismo para descubrir y reconocer al otro; al
abrirse a la alteridad, afirma también la identidad del sujeto, pues el
otro me revela a mí mismo. Es la experiencia que han hecho numerosos
creyentes a lo largo de la Biblia, a partir de Abraham. El modelo por
excelencia del amor es Cristo. En el acto de entrega de su vida por los
hermanos, al darse totalmente, se manifiesta su identidad profunda y la clave
de lectura del misterio insondable de su ser y de su misión.
Encomendando vuestra investigación a la intercesión de santo
Tomás de Aquino, a quien la Iglesia honra en este día, quien
sigue siendo un "auténtico modelo para quienes buscan la
verdad" ("Fides et ratio", n. 78), os aseguro mi oración
por vosotros, por vuestras familias, por vuestros colaboradores y os imparto
con afecto la bendición apostólica.
7.- Extremadura. La denegación del trasplante exige alegar criterios
médicos
Denegar la inclusión en la lista de espera para un trasplante debe
basarse en criterios médicos, dice el Tribunal Superior de Justicia de
Extremadura. El fallo aprecia discriminación en el informe médico
que rechazó la petición de un menor con un retraso
psicomotor.
Diario Médico.Marta Esteban 29/01/2008
La no inclusión de un paciente en una lista de espera para un
trasplantes debe estar motivada por causas médicas concretas. Así
se desprende de una sentencia del Tribunal Superior de Justicia de Extremadura
que ha declarado nulo por discriminatorio el informe de un servicio de
Nefrología infantil de un hospital público que denegaba a un
enfermo la posibilidad de acceder a un trasplante de riñón.
El tribunal autonómico ha confirmado la sentencia del juzgado de primera
instancia que dio la razón a los padres de un menor y rechazó las
alegaciones de la Administración pública.
Según se declara probado en la resolución judicial, el paciente,
menor de edad, que padecía una encefalopatía con retraso
psicomotor, hipoacusia y amaurosis congénita, fue diagnosticado de
síndrome nefrítico, por lo que se le derivó al servicio de
Nefrología de un hospital de Madrid. Tras ser incluido en el programa de
diálisis peritoneal por una insuficiencia renal terminal se le
derivó a otro centro para que valorasen la posibilidad de entrar en
lista de espera para un trasplante de riñón.
La solicitud fue rechazada por "no estar médicamente
indicado". Según el informe de los facultativos, el trasplante
"no mejoraría la rehabilitación, socialización y
calidad de vida del paciente".
Además, la intervención supondría "riesgos
importantes a corto y largo plazo, imnunosupresión y recidiva de
síndrome nefrítico con una situación hemodinánica y
clínica de difícil manejo".
Contra la denegación, los padres del menor interpusieron demanda ante
los tribunales alegando que el informe de exclusión del paciente era
discriminatorio y contrario al artículo 14 de la Constitución
Española.
Patología congénita
La demanda fue estimada por el juzgado social en primera instancia al entender
que el dictamen médico impugnado deniega la petición "con
sustento no en criterios estrictamente médicos, sino en otras
consideraciones ajenas a dicha ciencia, tales como lo que en reiterados
informes se califica como patología multisistemática o de base,
que no es otra cosa que el amplio elenco de enfermedades y padecimientos no
renales que han impedido al paciente tener un desarrollo físico e
intelectual propios de un niño de su edad biológica".
Las razones alegadas para rechazar la inclusión en la lista de espera
conducen al juez a declarar la existencia de un "trato discriminatorio por
razón de nacimiento, inadmisible como causa de denegación de la
prestación sanitaria".
El Tribunal Superior de Extremadura confirma la sentencia y desestima el
recurso del Servicio Madrileño de Salud al considerar que la
Administración sanitaria "no ha probado que la decisión
médica adoptada fuera razonable, proporcionada y ajena a todo
propósito atentatorio de derechos fundamentales".
El fallo, que publica El Derecho, aclara que la intervención con
éxito no solucionaría sus padecimientos congénitos, pero
"sí mejoraría su calidad de vida, pues además de
solventar esta patología específica le evitaría los
continuos desplazamientos para someterse a diálisis", por lo que
condena a la Administración a realizar una nueva valoración
médica del enfermo.
Valor judicial
Las sentencias que han analizado reclamaciones por rechazo de solicitudes para
trasplantes son tan escasas que su doctrina adquiere mayor valor. Un juzgado de
Sevilla condenó a la Administración a indemnizar a los familiares
de un paciente que falleció, censurando que no diera prioridad al
enfermo para someterse a un trasplante. Por su parte, el Tribunal Superior de
Galicia declaró que denegar el trasplante por un riesgo elevado no es
mala praxis (ver información).
8.- Terapias para gestantes. La industria farmacéutica ignora a las
embarazadas
Un trabajo denuncia en 'PLoS Medicine' "un vacío en los
fármacos para las mujeres"
* La ELA, una enfermedad rara, tiene el doble de compuestos en desarrollo
El Mundo.Actualizado martes 29/01/2008 09:17 (CET)CRISTINA DE MARTOS
En las últimas dos décadas sólo se ha registrado un
fármaco indicado específicamente para el embarazo y apenas 17
están en desarrollo, un número ridículo si se compara con
el de otros sectores de la industria, incluidas algunas enfermedades raras.
Cada año, más de medio millón de mujeres y siete millones
de niños mueren por causas relacionadas con el embarazo y el parto.
Coste versus beneficio. Esta es la relación última que analiza
una empresa. Las grandes inversiones en investigación y desarrollo de
las farmacéuticas tienen una razón de ser: la expectativa de
grandes ingresos por las ventas de sus productos. En un mercado que crece en
torno al 6% cada año y que genera entre 20 y 25 medicamentos nuevos
anualmente, el embarazo se ha convertido en un área de libre
albedrío farmacológico con pocas garantías y menos
opciones terapéuticas.
Esta es la instantánea que dibuja un trabajo publicado en la revista
'PLoS Medicine'. Dos datos: el 75% de las embarazadas toma al menos un
fármaco cuya seguridad no está probada para este periodo, algo
que no es de extrañar ya que sólo existen 10 compuestos aprobados
con indicaciones para la gestación.
El tándem de autores, formado por Nicholas Fisk, profesor de medicina
fetal de la Facultad de Medicina del Colegio Imperial de Londres, y Rifat Atun,
profesor de medicina internacional en el mismo centro británico,
realizó una búsqueda de 25 términos relacionados con la
gestación en bases de datos de fármacos y ensayos clínicos
con el objetivo de identificar cualquier producto destinado al tratamiento o
prevención de complicaciones como la preeclampsia o la
restricción del crecimiento fetal.
El resultado fue desalentador. 67 medicamentos cumplían estos requisitos
y 40 carecían de uso, habían sido suspendidos o estaban inactivos
a finales de 2007. De los 17 que se encontraban en fase de desarrollo,
sólo nueve eran fórmulas nuevas. Esta escasez refleja "un
vacío en los fármacos para las mujeres", como recalcan Fisk
y Atun.
Este 'abandono' queda patente en su trabajo. Mientras que la industria
está desarrollando 17 medicamentos para el embarazo, 660 con
indicaciones cardiovasculares están en proceso y 34, el doble, para el
tratamiento de la esclerosis lateral amiotrófica, una enfermedad rara
que afecta a unas "20.000 personas en los siete principales mercados del
mundo".
'Matando moscas a cañonazos'
El problema, más que la escasez de fármacos, es el
desconocimiento de cómo y por qué aparecen determinados
problemas. Esa es, al menos, la postura defendida por Eduard Gratacós,
jefe de Medicina Materno-Fetal del Hospital Clinic de Barcelona. Esta falta de
información se traduce en terapias que solucionan los signos o
síntomas de una patología, como la hipertensión
típica de la preeclampsia, pero no la raíz del problema. Cada
año se producen unos nueve millones de nacimientos en Estados Unidos y
la Unión Europea. Un 2% será parto prematuro y un 20% provocado,
el 3%-5% de las mujeres sufrirá preeclampsia (alteración
hipertensiva) y un 0,5% hemorragia masiva tras dar a luz y alrededor del 3% de
los fetos tendrá restricción del crecimiento. Pero el embarazo
tiene una duración limitada y sus complicaciones desaparecen con
él.
A pesar de que hay un volumen considerable de investigaciones en marcha sobre
las complicaciones del embarazo, de la mayor parte de ellos se sabe bastante
poco. "Al no conocer la fisiopatología de estas enfermedades no
podemos saber qué necesitamos exactamente [para tratarlas]",
señala Gratacós a elmundo.es. "Usamos terapias muy
primitivas, pero en algunos casos estamos bastante cerca de la
solución", añade.
Pero, cuando la ciencia llegue al origen de estos trastornos, ¿se
podrán investigar los fármacos en las gestantes o
existirán las mismas barreras?
9.- Terapias para gestantes. Fármacos y embarazo: una cuestión
ética
Lo ocurrido con la talidomida sacó a relucir los peligros de algunos
fármacos para el feto
El Mundo, Actualizado martes 29/01/2008 09:17 (CET)CRISTINA DE MARTOS
En la segunda mitad de los 50 muchas mujeres respiraron aliviadas porque por
fin la ciencia había encontrado un remedio para las incómodas
náuseas de las primeras semanas de embarazo: la talidomida. Nada se
sabía de sus efectos teratógenos o, lo que es lo mismo, de su
capacidad de provocar malformaciones en los fetos. A medida que fueron
apareciendo casos, miles en todo el mundo, aumentó la psicosis.
Como resultado, la sociedad y las autoridades tomaron conciencia de la
necesidad de 'probar' los medicamentos antes de que entrasen en el mercado e
impulsó leyes en materia farmacológica. Paradójicamente,
en el caso concreto de las embarazadas, estas medidas preventivas, junto con el
temor a que suceda lo mismo que con la talidomida, han contribuido a que, por
un lado, la investigación con este grupo sea casi inexistente y, por
otro, a que aumente el consumo de productos no específicos (cuya
seguridad y eficacia no está probada).
La solución, dados los peligros que conlleva testar un fármaco
durante el embarazo, es garantizar que un compuesto X no tiene riesgos a
través de la vigilancia posventa, es decir, a partir de su lanzamiento
al mercado. Pero este método tarda años en alcanzar una
conclusión lo que, apuntan Fisk y Atun, autores de un trabajo
crítico con esta situación, "genera costes adicionales y
cada vez más prohibitivos".
En manos de los comités de bioética
Esta es la mejor solución a la cuestión para Arturo López
Gil, director de investigación clínica de Merck Sharp & Dohme
España, los seguimientos que se hacen de los fármacos una vez se
han puesto en el mercado. "La especial dimensión ética de la
cuestión nos libra [a las farmacéuticas] de tener que probar
medicamentos en embarazadas", señala a elmundo.es.
Pero esta vigilancia, cuyos resultados son registrados por las
compañías, incluido el uso accidental o no de sus productos en
mujeres gestantes, no supone cambios reales en sus fichas técnicas. Este
paso último, la revisión del prospecto, depende de las
autoridades reguladoras de los medicamentos como la EMEA en Europa o la FDA en
EEUU, que poseen criterios muy estrictos, tal y como explica López Gil.
"La situación está enquistada y la única forma de que
cambie es generar debate. Pero son los comités éticos los que
deben hablar, no las farmacéuticas que no tienen mayor o menor
interés en llevar a cabo estos ensayos clínicos", recalca.
En su opinión, la falta de investigación en este campo se debe a
estas cuestiones y no a un tema de beneficios.
10.- ¿A quién pertenece el paciente que se encuentra en
urgencias?
Se suele decir que el problema de las urgencias es que se hace un mal uso de
ellas, por excesivo, pero no se puede dejar de lado el conflicto organizativo
que se desarrolla en el hospital entre los distintos servicios por saber
quién es el responsable de los pacientes de urgencias.
Diario Médico.David Rodríguez Carenas 30/01/2008
Muchos problemas y un objetivo fundamental: evitar el aislamiento operativo del
servicio de urgencias hospitalario en su propio centro, un obstáculo que
Mariano Alcaraz, actual director médico del Hospital Universitario
Puerta de Hierro, en Madrid, ya ha vivido en sus carnes, como
señaló ayer en el III Encuentro de Gestión del Área
de urgencias, organizada por Expansión Conferencias con la
colaboración de Diario Médico y el patrocinio de BlackBerry.
Lejos de lo que pueda pensarse, "el problema no surge en la gerencia
hospitalaria sino en las direcciones del resto de servicios del hospital, que
piensan que se trata de un problema exclusivo de Urgencias. Si este servicio
tiene quince pacientes que ingresar, lo tiene que hacer en las camas de otras
áreas".
Víctor Manuel Pons y Francisco Socorro, del Complejo Hospitalario
Materno Insular, de Las Palmas de Gran Canaria, han planteado una alternativa:
no ingresar a los pacientes en el pasillo de urgencias sino en el de las
áreas a las que van a derivarse, ya que "hasta que cada servicio no
tiene allí a sus enfermos no se preocupa de ellos", según
Pons.
Ante esta alternativa, Alcaraz ha señalado que eso ya se intentó
en su hospital y no funcionó: "Prefiero ejercer presión de
otra forma". Esa forma es el foro de gestión de camas, que se
está poniendo en marcha en más centros y que consiste en una
comunicación diaria entre los responsables de servicios clínicos,
admisión, urgencias y atención al paciente/trabajo social, para
conocer los problemas y la situación de cada uno. "Es fundamental
el liderazgo del equipo directivo", para que haya un compromiso diario por
parte de todos.
Una sensación
La situación de las urgencias es el ejemplo claro de que la necesidad
agudiza el ingenio. Todas estas alternativas surgen en un servicio cuyo uso
triplica la media europa -en palabras de Alcaraz- y donde "existe una
sensación de masificación que en realidad está provocada
porque la salida de pacientes es un cuello de botella por la falta de camas
hospitalarias, que es un recurso caro, y una insuficiente derivación
hacia atención primaria y a domicilio". Alcaraz ha señalado
que ya se ha trabajado en tres posibles soluciones.
Una de ellas es intervenir sobre la demanda, donde la presunción de la
gravedad es muy importante. Sin embargo, José Luis Casado, coordinador
para la Implantación del Manual de Urgencias de la Consejería de
Salud y Consumo del Gobierno de Aragón, ha establecido ciertas
precauciones: "No se puede saber si una dolencia es banal hasta que la ve
un experto. Un dolor de espalda puede estar causado por una mala postura en la
cama, pero también por un aneurisma".
Esta solución está en manos de la Administración, que a
veces "utiliza el dato de que las urgencias están sobreutilizadas
para aportar menos recursos".
La segunda alternativa es la intervención sobre la accesibilidad de la
atención primaria, cuyo futuro es "compartir profesionales con
urgencias", ha explicado Alcaraz. El problema es que "AP no tiene
filtros ni recursos para hacer una adecuadad derivación a Urgencias; es
necesaria otra revolución dentro de este nivel asistencial".
Por último, ha hablado de las intervenciones administrativas, como el
tiquet moderador y la zonificación, pero "ninguna de estas opciones
son viables en nuestro país".
Solución en el hospital
Alcaraz ha lamentado que ninguna de las tres posibles soluciones hayan logrado
el objetivo previsto, por lo que no queda otra que "centrarse en las
intervenciones organizativas en los servicios de urgencias hospitalarios".
Entre las medidas que se están tomando en este sentido, además
del foro de gestión de camas, está el seguimiento de buenos
indicadores de calidad y "contar con una unidad de observación que
no se considere como un área de hospitalización intermedia ni de
espera de hospitalización de pacientes con ingreso decidido".
Lo que está claro es que al paciente le da igual quién le asista,
mientras se haga bien, y actualmente "la asistencia es precaria",
según Alcaraz. Casado lo explica a su manera: "Los enfermos no son
de urgencias sino de la Administración".
11.- A eqüidade na seguridade social
José Geraldo de Freitas Drumond
Presidente da Fundação de Amparo à Pesquisa do Estado de
Minas Gerais (Fapemig).
Hoje em Dia. Brasil, 08 de Janeiro de 2008
O desenvolvimento tecnológico, associado às demandas da
seguridade social, tem elevado enormemente o custo financeiro de sua
manutenção, a despeito do que a arrecadação de
impostos possa contrapor, gerando déficits orçamentários e
desequilíbrios econômicos insuportáveis até mesmo
para os países ricos.
Para a imensa maioria dos países, no entanto, é impossível
adaptar o modelo de economia de mercado ao setor da Previdência Social
porque seus povos ainda não alcançaram um nível de renda e
qualidade de vida suficientes para propiciar a compra de benefícios de
uma previdência privada.
Dentre as justificativas para que o setor público se comprometa
diretamente com a prestação de serviços na área de
saúde, uma é a falta de conhecimento do consumidor - no caso o
paciente -, sobre o que vem a ser promoção da saúde: a
maioria dos pacientes possui, em geral, uma mínima noção
da importância de um tratamento continuado, adequado para um determinado
número de enfermidades, impondo-se, então, ao Estado, a defesa do
cidadão por meio da divulgação das
informações necessárias para se evitar o mal. Outro fato
é a insegurança acerca das várias
intervenções para a promoção da saúde, em
que é exigida a participação dos próprios membros
da sociedade. Além disso, a presença de fatores que concorrem
para a ampliação de determinadas enfermidades determina a
necessidade de intervenções dirigidas para determinado paciente
ou grupo de pacientes, que resultam em benefícios para o restante da
sociedade, como tratamento adequado e efetivo das enfermidades
transmissíveis ou casos em que se deve obrigar o cumprimento de
determinadas regras, como acontece com as legislações de
saúde ocupacional e vigilância sanitária.
Uma população submetida a um livre mercado de
prestação de serviços de saúde e seguridade social
poderá ter conseqüências danosas. É o caso dos
pacientes idosos, com risco elevado de enfermidades crônicas, que podem
ser abandonados pelo sistema já que nenhuma seguradora gostaria de
associá-los. Por outro lado, as companhias de seguro que têm foco
no ajuste por quantidade e na seleção de risco terminariam sendo
as mais rentáveis, enquanto aquelas com maior preocupação
social receberiam maior quantidade de consumidores de recursos, podendo sofrer
grandes perdas e até quebrar financeiramente.
Nesta economia de mercado da saúde e previdência haveria
importantes perdas sociais, já que os usuários que não se
enquadrassem no interesse dessas companhias, ou que não obtivessem uma
cobertura total, teriam como destino obrigatório um hospital
público, consumindo recursos destinados a todos, especialmente aos mais
pobres, que não possuem outra alternativa ao sistema público.
Em outras palavras, o setor público acabará por subvencionar as
seguradoras privadas. Por estas e outras razões, o modelo da chamada
economia de mercado não atende, efetivamente, às teorias da
justiça sanitária, no que se refere à equidade social. O
grande desafio brasileiro será sempre o de oferecer ações
de promoção e assistência à saúde que atendam
minimamente às exigências da população, que possam
ser materializados pela tríade da eficiência:
maximização dos recursos públicos disponíveis,
universalidade ou acessibilidade e qualidade dos serviços prestados.
As recentes alterações na legislação nacional
determinando a obrigatoriedade de destinar um percentual dos orçamentos
públicos para a saúde poderão significar uma
mudança considerável, quiçá a
viabilização definitiva do sistema público de
saúde, de modo a atender eficientemente toda a população
carente, seja pela melhoria dos equipamentos oficiais colocados à
disposição da população (hospitais públicos,
incluindo os universitários), seja pela promoção da
saúde preventiva, seja pela melhoria da formação e
remuneração dos profissionais de saúde.
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