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Artículos Breves. Mes de Mayo
2008
Indice:
- Científicos británicos crean embriones híbridos
- Algunas investigaciones de fármacos se hacen en países pobres
con menores medidas de seguridad
- Europa debate la relación entre biotecnológicas y 'big
pharma'
- El 'santo grial' del diagnóstico precoz de las enfermedades
neurodegenerativas
- Oncóloga partidaria de la eutanasia cambia de opinión al
enfermar
- Cataluña. Médicos de primaria y hospital piden ayuda para
comunicarse
- Los niños prematuros se salvan, pero hay secuelas
- La rebelión de los microorganismos
- Es hora de dejar que el paciente se implique más
- El Papa pide a las Naciones Unidas que garanticen los derechos humanos en
todo el mundo
- El enfermo mental no es más violento que el sano
- Natalia López Moratalla: La investigación con células
embrionarias ha fracasado
- El desencanto de los médicos, principal eco de la grave crisis del
primer nivel
- ¿Derecho a morir? El principio y la excepción
- Urge una regulación que concilie el CI con el derecho a no saber
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1.- Científicos británicos crean embriones híbridos.
Los embriones, formados con ADN humano procedente de células
cutáneas implantado en óvulos de vaca, fueron destruidos
después de tres días.
La Tercera, 02/04/2008.
Investigadores británicos anunciaron hoy que lograron crear embriones
híbridos con material genético humano y de animales, lo que ha
desatado un nuevo debate en el país sobre el polémico tema.
La creación de estos embriones es un paso importante para la
investigación con células madres señaló la
Universidad de Newcastle. Los embriones, formados con ADN humano procedente de
células cutáneas implantado en óvulos de vaca fueron
destruidos después de tres días, se señaló. La
Iglesia católica y la Sociedad para la Protección de Niños
No Nacidos exigieron la prohibición de ese tipo de experimentos.
Para realizar estas investigaciones, el equipo de Lyle Armstrong de la
Universidad de Newcastle pidió una autorización especial a la
oficina responsable de embriología HFA.
Los expertos quieren analizar si estas células madres híbridas
servirían para tratar enfermedades graves, teniendo en cuenta que los
óvulos animales -a diferencia de los humanos- se encuentran a
disposición de forma ilimitada, declaró John Burn, director del
Instituto de Genética Humana de la Universidad de Newcastle.
"Los óvulos humanos son muy valiosos y por tanto difíciles
de conseguir. Así que se nos ocurrió la idea de superar la
escasez con el uso de óvulos de vaca", señaló.
El experimento reanimó el debate en torno a la nueva Ley sobre
Fertilización Humana y Embriología que planea el gobierno
británico. Con la nueva ley, que será votada como muy pronto en
mayo, se busca entre otras cosas permitir en general la creación de
embriones híbridos y regularla.
En contra de estos planes protestó el cardenal de la Iglesia
católica escocesa Keith O'Brien, para quien se trata de "un ataque
monstruoso contra los derechos humanos, contra la dignidad humana y la vida
humana".
La Sociedad para la Protección de Niños No Nacidos de Gran
Bretaña habló a su vez de un "desastre". El legislador
laborista y presidente del grupo apartidista "Pro Life", Jom Dobbin,
afirmó: "Borrar de forma consciente las fronteras entre los humanos
y otras especies es un ataque contra el corazón de lo que nos hace
humanos".
Por el contrario, el profesor Burn subrayó que no se puede hablar de la
"creación de monstruos". Quien analice la problemática
se dará cuenta de inmediato que "no lanza ningún nuevo
problema ético", dijo. Armstrong había declarado antes de
iniciar el experimento que es "muy importante saber que hacemos esto
únicamente con objetivos de investigación".
Los híbridos celulares creados por los investigadores estuvieron
compuestos en su mayor parte por material humano y sólo en un 0,1 por
ciento de material genético animal. Según los permisos otorgados
por la HFA, los embriones tienen que ser destruidos a más tardar en 14
días, cuando no son más grandes que la cabeza de un alfiler.
Después de dejarlos vivir tres días, ahora los investigadores
quieren crear más y dejarlos vivir seis días. En caso de que el
experimento tenga éxito, intentarán conseguir embriones
híbridos de humanos con conejo, cabra y otros animales.
En el King's College de Londres los científicos tienen previsto realizar
ensayos similares y ya han recibido para ello una autorización.
Ya en 1998, científicos estadounidenses de la firma de
biotecnología ACT en Worcester y de la Universidad de Wisconsin
consiguieron células madre de un embrión creado con
células cutáneas humanas y óvulos de vaca.
Investigadores surcoreanos aseguraron haber repetido el experimento en 2002, y
expertos chinos publicaron en la revista "Cell Reseaech" en 2003 un
trabajo sobre la mezcla de ADN humano con el de conejos.
DPA
2.- Algunas investigaciones de fármacos se hacen en países
pobres con menores medidas de seguridad - Los países ricos crean
registros que evitan que un voluntario se exponga demasiado
El País, 6 abril 2008. TEREIXA CONSTENLA 06/04/2008
La salud se valora cuando se esfuma y los medicamentos cuando no se tienen.
Pero los fármacos no siempre estuvieron ahí, al alcance de los
enfermos. Antes de la penicilina (1928), la neumonía mataba en pocos
días. Hasta hace un siglo apenas había productos eficaces para
curar o aliviar patologías. La relación entre infección y
muerte fue estrecha hasta que la revolución de los medicamentos hizo el
milagro. Y detrás de los milagros casi siempre hay una
complejísima tramoya. Un laboratorio ha debido invertir millones en
investigar su eficacia y su seguridad antes de sacarlo al mercado, algo que en
España consume entre 10 y 12 años. Y muchas personas, enfermas o
sanas, han prestado su propio organismo para experimentar los efectos del
fármaco cuando aún es una incógnita y un riesgo. Sin
voluntarios que se expongan nadie se beneficiaría de la
revolución de las medicinas.
¿Por qué alguien presta algo tan único, como su cuerpo, para
un experimento? En la mayoría de las ocasiones por conciencia de
enfermo: el 86% de los participantes en ensayos en 2007 en España lo
eran. "Las razones son simples. Una vez que has asumido que tienes una
enfermedad sabes que alguien tiene que dar la cara por otra gente". Con
una hepatitis C diagnosticada desde hace dos años y medio, J. L. R., de
52 años, se ofrece para ensayar una vacuna que pueda evitar en el futuro
que otros contraigan la enfermedad desde la base de datos abierta en Internet
por la empresa Volterys, creada en Bélgica en 2006 para poner en
contacto investigadores y voluntarios. En España apenas ha arrancado,
pero Laurent Hermoye, su fundador, asegura que cuentan con 20.000 voluntarios
en Bélgica, Alemania y Francia y que una treintena de proyectos han
reclutado personas en su web.
La generosidad no es el único motor. "El principal motivo por el
que los sujetos sanos participan en los ensayos clínicos es la
compensación económica, aunque existen otros como el
interés científico, la curiosidad, la búsqueda de nuevas
experiencias, el altruismo o para ayudar al equipo investigador", sostiene
Francisco Abad, del servicio de Farmacología Clínica del hospital
universitario de la Princesa, en Madrid. Abad defiende una aportación
económica tasada con sutileza: suficiente para compensar las molestias
sin inducir al voluntario a participar en contra de su propio interés.
"En España son compensaciones apropiadas, conozco bastantes
personas que les gustaría participar en ensayos pero no lo hacen cuando
es necesario hacer varias extracciones de sangre. Si el pago fuese excesivo,
participarían incluso aquellos sujetos a los que no les gusta que les
pinchen".
¿Cuánto es apropiado sin ser excesivo? A los investigadores les
desagrada referirse al dinero, como si ensuciase de algún modo el
meritorio afán de la ciencia. Pero sirva como referente el dato aportado
por Juan Ramón Castillo, responsable de la unidad de ensayos
clínicos del hospital Virgen del Rocío, en Sevilla: una persona
sana que participe en una prueba que le obligue a ingresar dos días
puede percibir entre 300 y 400 euros. A partir de ahí, según las
molestias y la duración del proyecto, se incrementa la cantidad.
Algunos países europeos han tomado medidas para evitar la
profesionalización del voluntario, pero en España es un riesgo
mínimo en opinión de la directora de la Agencia Española
del Medicamento, Cristina Avendaño: "Nuestras unidades han surgido
al amparo de hospitales universitarios y facultades de medicina, eso hace que
los voluntarios acostumbren a ser estudiantes o de su entorno".
En España hay 19 unidades para realizar ensayos clínicos en fase
I, los únicos en los que participan personas sanas y que son la primera
prueba en humanos del fármaco. Casi todas están ligadas a
instituciones. Una singularidad. "Hace que primen otros aspectos sobre el
económico", precisa Juan Ramón Castillo, que dirige desde
2005 una de las unidades más jóvenes de la red española.
Captan a sus voluntarios con anuncios en las facultades con más perfil
científico (Medicina, Biología, Farmacia) para nutrir un banco de
candidatos al que recurrir cuando se necesita para alguna prueba.
Cataluña, que participa en cerca del 70% de los ensayos clínicos
autorizados en España (datos de 2006), ha puesto en marcha un registro
de voluntarios sanos para evitar que se sometan de forma reiterada a
experimentos, algo que puede dañar su propia salud y también la
investigación por la interacción entre distintos productos. Hasta
mediados de marzo se habían registrado 162. Gracias a este inventario se
han apeado de investigaciones tres personas que no habían respetado el
trimestre de descanso exigido entre un ensayo y otro.
Experimentar en personas sanas, como ocurre en la primera fase de los ensayos,
es imprescindible para demostrar la seguridad del compuesto y establecer la
dosis máxima que tolera un organismo humano. Las pruebas previas
obtenidas en animales son una referencia, pero no son extrapolables a los
humanos. En España, la reciente legislación de 2004 que se adapta
a una directiva de la Unión Europea, da garantías
"más que suficientes para proteger a los voluntarios tanto desde el
punto de vista ético como de seguridad", sostiene Cristina
Avendaño. "Nuestros requisitos para autorizar son de los más
elevados", agrega.
Los ensayos pasan exámenes éticos y técnicos antes de
recibir luz verde. La primera criba la realiza el propio comité
ético del hospital. La Agencia Española del Medicamento da la
autorización definitiva para que arranque la investigación.
"La piedra angular del marco legal sobre ensayos clínicos es que
los principios, la seguridad y el bienestar de los voluntarios deben prevalecer
sobre los intereses de la ciencia y la sociedad", esgrime un portavoz de
la Agencia Europea de Evaluación del Medicamento (EMEA). La
supervisión ética es ahora vital.
Lo es desde 1947, cuando surgió el Código de Nuremberg, el primer
protocolo que fijó normas éticas para investigar en personas en
respuesta a las aberraciones cometidas durante la II Guerra Mundial por los
científicos alemanes. Esta malla garantista se reforzó con la
Declaración de Helsinki (1964), que establece la creación de
organismos de control, y con el informe Belmont (1978), que fijó tres
principios básicos: el respeto a las personas, la beneficencia y no
maleficencia (no dañar a unos para beneficiar a otros) y la justicia
para que los avances de la investigación ayuden a todos los grupos
sociales.
De haberse ajustado a estas directrices jamás se habría cometido
algunos horrores en nombre del progreso: en los años cuarenta en Alabama
(Estados Unidos) fueron reclutados 600 enfermos de sífilis de raza negra
para estudiar la evolución de la enfermedad, se les controlaba de forma
regular sin suministrarles tratamiento alguno (ya se había descubierto
la penicilina) y, al fallecer, se les realizó la autopsia.
La Unión Europea parece blindada legalmente, aunque no exenta de
accidentes y fallos. En Holanda, fallecieron 24 enfermos de pancreatitis aguda
que participaban en un ensayo. En Londres, seis voluntarios sanos estuvieron
entre la vida y la muerte al probar un fármaco biológico en el
centro de ensayos de la compañía Parexel en 2006. Este
último caso avivó las críticas y motivó que la
Agencia Europea de Evaluación del Medicamento difundiese propuestas para
reforzar la seguridad cuando se ensayen productos biológicos.
Pero, ¿están igual de protegidos el bienestar, la seguridad y los
derechos de los voluntarios de países pobres? De ser ciertas las
acusaciones del Gobierno de Nigeria contra la multinacional Pzifer, se
diría que no. Las autoridades federales nigerianas reclaman a la
compañía 7.000 millones de dólares (4.486 millones de
euros) para indemnizar a las víctimas de un ensayo realizado en 1996
durante una epidemia de meningitis. Según el Gobierno, se
experimentó en 200 niños enfermos el antibiótico Trovan
(trovafloxacino) sin contar con el consentimiento informado de las familias.
Once menores murieron y muchos otros sufrieron malformaciones, parálisis
cerebral, sordera y ceguera. Pzifer siempre defendió que había
actuado con profesionalidad y ética, pero será la Corte Suprema
Federal de Nigeria la que dictaminará en junio sobre este caso.
El Centro de Investigaciones sobre Empresas Multinacionales, creado en Holanda
para investigar las consecuencias de la internacionalización empresarial
en países en vías de desarrollo desde 1973, asegura que los
ensayos no éticos se dan tanto en países desarrollados como
empobrecidos y son protagonizados tanto por empresas locales como grandes
corporaciones. "Esto sorprende dado que la mayoría de las
multinacionales tienen claros compromisos públicos con altos niveles
éticos en los ensayos clínicos", recoge un informe.
Públicamente es así. Tanto la industria como los organismos que
controlan la salida al mercado de medicamentos y muchos investigadores
defienden la ética como un principio asentado en las investigaciones.
"Maliciosamente a veces se acusa a la industria de que es más
barato hacer un ensayo en Kenia que en España, igual que es más
barato comprar zapatos en Kenia que en España o abrir una
fábrica. Y no sé qué de malo tiene si los niveles de buen
trato, calidad y buenas prácticas son iguales en Kenya que en
España", sostiene Julián Zabala, director de
Comunicación de Farmaindustria. "Creo que la industria no
está interesada en hacer estudios de investigación en los
países donde no se respetan las normas de buena práctica
clínica, porque entonces los resultados no van a ser válidos y no
le van a servir para nada", opina Francisco Abad.
Si una compañía ensaya en África un producto que desea
comercializar en Europa, el proceso será supervisado bajo la lupa
comunitaria como si se hubiera desarrollado en un país de la UE. Pero,
hoy en día, no existe un marco internacional que imponga una
ética en los ensayos en todo el mundo. Existen legislaciones nacionales
de laxitud variable y facilidades que abaratan costes. La industria
española, por ejemplo, está convirtiendo a Hungría y
Polonia en dos de sus laboratorios predilectos. "El pastel mundial de I+D
es el que es. Y los sitios en los que se puede investigar son muchos. Las
compañías van a ir donde se sientan mejor tratadas, tengan
calidad para investigar y costes más baratos", expone Zabala.
Investigar es caro y lento. Por cada molécula que llega a una farmacia
se han desechado 10.000. La selección ha durado unos 11 años,
cinco de ellos dedicados a estudiar los efectos en humanos. Poner un
fármaco a la venta cuesta de media unos 570 millones de euros,
"más costoso que poner el último Mercedes", compara
Zabala. De ahí que la industria busque dar en una diana que sea a la vez
terapéutica y comercial. Los laboratorios marcan la investigación
en medicamentos: promovieron el 85% de los ensayos realizados en 2007 en
España. A ello dedicaron el año pasado 792 millones de euros,
según Farmaindustria, que aglutina a 220 compañías y
laboratorios.
Sólo un raquítico 15% de los ensayos fue impulsado por sociedades
científicas e instituciones, aunque el Instituto de Salud Carlos III ha
abierto por vez primera una convocatoria para financiar investigación
independiente, vitales para encontrar tratamientos de poco interés
comercial porque afectan a un grupo reducido de población como son las
enfermedades raras.
Sin financiación externa, los investigadores independientes están
maniatados y reciben mucha farfolla. Luis Paz-Ares, jefe de Oncología
del hospital Virgen del Rocío, rechaza el 70% de las investigaciones que
le proponen: "El ensayo a veces no analiza novedades terapéuticas
sino analogías con más interés comercial".
3.- Europa debate la relación entre biotecnológicas y 'big
pharma'
DM, José A. Plaza 08/04/2008.
La industria europea le lleva a España varios años de ventaja. El
debate es diferente más allá de los Pirineos y, en los
últimos años, preocupa cómo repuntar la productividad y la
relación entre grandes farmacéuticas y pequeñas
biotecnológicas.
Todo es diferente en Europa, que ve cómo España trata de
acercarse a su liderazgo biotecnológico. Más que la
inversión, la falta de apoyo público o problemas de
gestión y formación, las empresas europeas están
preocupadas por la disminución de la productividad y la relación
presente y futura de grandes farmacéuticas y pequñas y medianas
bioempresas.
Greg Wiederrecht, de Merck, cree que controlar la productividad, que ha
disminuido en los últimos años, es complicado "por las
características inherentes de la ciencia. Nunca sabes cuándo
surge la novedad". Una productividad que no puede medirse sólo por
aprobaciones, según ha apuntado Maj-Britt Kaltoft, de Nycomed, para
quien los pactos de licencias y las estrategias conjuntas son el futuro.
Para alcanzar este tipo de acuerdos "se pide más seguridad que
antes y un compromiso mayor por ambas partes", ha señalado Denise
Pollard-Knight, de Nomura Phase4 Ventures. Por su parte, Reijo Salonen, de
Orion Pharma, confía en el futuro de las bioempresas y observa
"valor desaprovechado por falta de recursos". Según ha
explicado, las big pharma pueden ofrecer mucha ayuda. Jules Musing, de Johnson
& Johnson, ha resumido el sentir general: "La forma de aftuar de las
grandes farmacéuticas ha muerto
4.- El 'santo grial' del diagnóstico precoz de las enfermedades
neurodegenerativas
El Mundo, Actualizado martes 08/04/2008 18:05 (CET)
Alzheimer, Parkinson, Esclerosis Lateral Amiotrófica... Cuando un
paciente recibe un diagnóstico como éste su cuerpo manifiesta ya
los síntomas de estas patologías. Para entonces, se ha perdido un
precioso tiempo en el que se podría haber ralentizado su avance. La
comunidad científica se está volcando en la búsqueda de un
método que satisfaga la necesidad de detectar cuanto antes estas
enfermedades cada vez más frecuentes. Un camino lleno de sinsabores.
Unas han corrido más suerte que otras en cuanto al volumen de los
esfuerzos puestos en la investigación de una cura, de formas más
precisas de diagnóstico o de tratamientos para sus síntomas. En
general, el conocimiento que tenemos sobre las enfermedades neurodegenerativas
es pequeño, aunque en los últimos años han proliferado las
publicaciones en torno a algunas de ellas.
La presencia del mal de Alzheimer no se puede establecer con seguridad hasta
que se le practica la autopsia al paciente. En vida, algunos signos y
síntomas orientan el diagnóstico en esa dirección pero la
confirmación llega con los estudios histopatológicos del cerebro.
En el caso del Parkinson sucede algo parecido; los signos y síntomas son
múltiples y complejos y el enfermo debe cumplir muchos requisitos para
obtener un dictamen de 'probable'.
El enfoque bioquímico es en el que más esperanzas están
depositadas, aunque la lista de fracasos es larga. Primero fue la
apolipoproteína E, que durante algún tiempo se pensó que
aumentaba el riesgo de sufrir Alzheimer. Hoy en día, se emplea la
medición de los niveles de tau y beta-amiloide en el líquido
cefalorraquídeo, una técnica que en algunos países se
emplea de forma rutinaria pero que no ha mostrado ser más eficiente que
el diagnóstico clínico.
Los ensayos han sido casi tantos como los fracasos, pero "sería muy
importante [encontrar en método de diagnóstico precoz] porque no
hay ninguno", ha declarado a elmundo.es Félix Bermejo Pareja,
especialista en Alzheimer del Hospital 12 de Octubre.
Un nuevo test en el mercado
Aún está en pruebas pero, según informa la revista
'Chemistry & Industry', este verano podría lanzarse una nueva
técnica capaz de detectar algunas enfermedades neurodegenerativas en sus
periodos iniciales. El test, desarrollado por la compañía Power3
Medical Products, que ha anunciado su comercialización para este verano,
se basa en la búsqueda de varios biomarcadores.
La empresa habla de 59 proteínas cuyos niveles indicarían si una
persona padece Esclerosis Lateral Amiotrófica, Alzheimer o Parkinson,
incluso antes de que desarrolle síntomas importantes. La técnica,
según sus fabricantes, tiene una especificidad y sensibilidad por encima
del 90%, aunque sólo se ha probado en algo más de 180
pacientes.
No es la primera vez que resuena el término biomarcador. Hace unos meses
la revista 'Nature Medicine' hacía público un estudio en que se
identificaba 18 de estas moléculas con las que es posible determinar la
presencia del mal de Alzheimer. "En los últimos seis meses han
aparecido trabajos similares -explica Bermejo- pero eso no quiere decir que los
tests se vayan a utilizar rápidamente en la clínica porque es
preciso que compruebe su eficacia la literatura médica
mundial".
"Este tipo de resultados, desde el punto de vista básico, son muy
interesantes, pero para la clínica hay que ser más cautelosos,
hay que demostrar su utilidad y su superioridad frente a otros
métodos", señala María de Ceballos, investigadora
sobre Alzheimer del Instituto Cajal del CSIC.
Hallar herramientas que permitan hacer un diagnóstico lo más
temprano posible de este tipo de patologías permitiría
"intervenir antes y, tal vez, intentar frenar su progresión",
señala de Ceballos. Cosa que tendría una repercusión
"impresionante" en los ámbitos familiar y social y en el
sistema de salud.
5.- Oncóloga partidaria de la eutanasia cambia de opinión al
enfermar
Sylvie Menard piensa que cuando se está sano no se tiene ni idea de lo
que se pensaría como enfermo
Aceprensa, 9 Abril 2008
Sylvie Menard se dedicaba a curar el cáncer desde mucho antes de que le
fuera diagnosticado un cáncer de huesos. El compatibilizar su papel de
médica con el de paciente le ha llevado a cambiar algunas de sus
actitudes frente a la enfermedad. Antes era partidaria de la eutanasia. Ahora
se enfrenta a ella. Así lo hace en unas declaraciones a la revista
Huellas, publicada recientemente.
Antigua alumna del profesor Veronesi padre del testamento vital en
Italia afirma que siempre estuvo convencida de que cada uno debe decidir
su suerte, pero cuando me puse enferma, cambié radicalmente de
postura.
La aproximación personal a la enfermedad grave y la vecindad con la
muerte, cambió su opinión: Cuando enfermas, la muerte deja
de ser algo virtual y se convierte en algo que te acompaña en la vida
diaria. Y entonces te dices: voy a hacer todo lo posible para vivir el
mayor tiempo posible. Fue entonces cuando la doctora Menard dio un
giro a sus posturas y si antes se oponía a tratamientos que con
facilidad calificaba de encarnizamiento, ahora reconoce que hoy cualquier
cosa me vale si implica una nueva posibilidad de vida.
Menard está casada y tiene un hijo. En la actualidad es la directora del
Departamento de Oncología Experimental del Istituto dei Tumori de
Milán. Para ella, quienes dicen sí a la eutanasia, lo hacen por
dos motivos: no quieren sufrir ni perder la autosuficiencia
convirtiéndose en una carga para los demás. Sylvie Menard, como
enferma, reconoce que no quiere tener dolor y que el enfermo
tiene derecho a aliviarlo. Como médica, se da una respuesta
consoladora: la terapia del dolor ha avanzado ostensiblemente en los
últimos años. Con respecto a la añorada
autosuficiencia de quien por enfermedad la pierde, Menard piensa que
incluso si uno no está en plenitud de facultades y no puede
levantarse porque está tendido en una cama, pero sigue contando con el
afecto de sus familiares, en mi opinión, incluso en esas condiciones,
merece la pena vivir.
Menard sostiene que sobre las peticiones de eutanasia de los enfermos en fase
terminal hay bastantes mitos. Citando un estudio hecho en Canadá, basado
en encuestas a enfermos terminales, dice que allí se veía que en
la mayoría de los casos los que están a favor, lo
están para el de la cama de al lado, pero no para sí
mismos, y los que en la primera entrevista estaban a favor, ya no
lo estaban en la segunda, porque se cambia fácilmente de opinión,
dependiendo del estado de ánimo. En cuanto a otro tipo de
encuestas, afirma que los que estando sanos se pronuncian sobre la
eutanasia, en realidad no tienen ni idea de lo que pensarían si
estuvieran enfermos.
Actualmente la doctora Menard forma parte de un equipo que busca humanizar la
medicina. Con los años, la medicina se hace más
tecnológica y muchas veces se ve al paciente como en muchos
trozos. Lo que falta continúa la doctora es lo
que une todas las piezas. Al paciente, con sus preocupaciones y sus preguntas,
se le abandona.
Como enferma y como médica defiende con vigor los cuidados paliativos.
Dice que son cuidados para la persona, no para la enfermedad,
porque pueden eliminar el dolor; pero no solo eso, sino que
medicina paliativa es todo aquello que mejore la calidad de vida del
paciente en fase terminal. Y en su papel de doctora, confirma que a
la medicina no se le pide que cure la enfermedad, sino que cure al
paciente. Por eso, opina que si un paciente me pide la muerte,
significa que yo no he cumplido con mi deber como médica.
6.- Cataluña. Médicos de primaria y hospital piden ayuda para
comunicarse
DM, Carmen Fernández. Barcelona 10/04/2008
Una encuesta realizada en Cataluña a médicos de primaria y
hospital concluye que los dos colectivos consideran deficiente su
comunicación y piden ayuda a los gestores y la Administración
para lograr conectarse y compartir información en asistencia, docencia e
investigación.
Partiendo de la percepción de que hay una gran desconexión entre
la atención primaria y el hospital, el Consejo Catalán de
Especialidades en Ciencias de la Salud, adscrito al Instituto de Estudios de la
Salud de la Generalitat, ha realizado una encuesta a médicos de los dos
niveles (se envió el cuestionario a cien pero sólo contestaron 25
de primaria y 13 de hospitales) que demuestra que comparten la misma
opinión: la comunicación es "deficiente".
Sobre las soluciones a este problema, que afecta a la calidad asistencial,
proponen tres opciones: la primera, que hay que utilizar las últimas
tecnologías para conseguir una historia clínica informatizada con
datos comunes (incluidos los resultados de pruebas complementarias) que se
pueda consultar en los dos niveles, y hay que utilizar el correo
electrónico como medio de comunicación rápido para
informar sobre los ingresos, visitas en consultas externas y urgencias
hospitalarias a los médicos de primaria y para que estos, a su vez,
puedan hacer consultas a los especialistas.
La segunda, que los médicos de los dos colectivos se conozcan
personalmente y realicen sesiones conjuntas, y que se implante la figura del
médico de enlace (o de referencia) para que facilite la
comunicación y mejore los circuitos de derivación.
La tercera, que se impliquen los gestores y la Administración y haya una
planificación a largo plazo en la que la mejora de la
comunicación sea contemplada como un punto básico. En la
coordinación entre ambos niveles se debe tener en cuenta la actividad
asistencial pero también la docente e investigadora.
Circuito en cáncer
La encuesta, que se publica en Annals de Medicina, revista de la Academia de
Ciencias Médicas y de la Salud de Cataluña y Baleares,
también revela que ambos colectivos están de acuerdo en el buen
funcionamiento del circuito rápido ante sospecha de neoplasia de
pulmón, mama o colon, implantado por la Generalitat; "es un
circuito bien organizado y planificado, y en el que los pasos a seguir
están bien claros y aceptados por todos".
Al margen de la ley
La Ley General de Sanidad (1986) establece dos niveles de atención
(primaria y hospitalaria) y que "en todo caso se establecerán
medidas adecuadas para garantizar la interrelación entre los diferentes
modelos asistenciales"; un precepto que no se ha cumplido de forma
generalizada aún.
Los autores de la encuesta del Consejo Catalán de Especialidades en
Ciencias de la Salud aseguran que las pocas iniciativas que hay en
España son "aisladas, heterogéneas, descoordinadas y basadas
en el voluntarismo".
7.- Los niños prematuros se salvan, pero hay secuelas
Los avances médicos aseguran la supervivencia de miles de niños
nacidos antes de tiempo - Lo que aún no logran es que sus órganos
queden inmaduros - El reto es darles más calidad de vida
El País, MÓNICA L. FERRADO 15/04/2008
España ha duplicado en una década el número de
bebés que nacen antes de la semana 37 de gestación. El tiempo que
debería permanecer en el vientre de la madre para que todos sus
órganos, como el corazón, los pulmones, el intestino o el cerebro
alcancen la madurez necesaria. En 2006 nacieron más de 33.000
niños prematuros, mientras que en 1997 fueron 17.000, según datos
del Instituto Nacional de Estadística. Mirando aún más
atrás, si hace 20 años los prematuros apenas suponían un
5% de los nacimientos, ahora ya son un 10%. De éstos, se estima que
entre un 1% y un 2% son grandes prematuros, es decir, bebés nacidos
antes de la semana 29 de gestación.
Son criaturas muy frágiles, pero la medicina ha logrado salvar sus vidas
en situaciones límite. Tanto que ya sobrevive un 90% de los nacidos en
la semana 29, según la Sociedad Española de Neonatología.
Es tal el avance que cada vez se salva un mayor número de prematuros que
nacen con un peso inferior a los 500 gramos, los llamados bebés milagro.
En España nacieron 36 niños con esas características en
2006, de los que se logró que sobreviviesen seis. Una cifra
también diminuta pero impensable hace dos décadas, cuando los
bebés por debajo del kilo morían. Y es que la vigilancia y
cuidados antes del parto, y las atenciones en las unidades de neonatos son cada
vez más exquisitos. La supervivencia es un gran logro de la medicina,
pero ¿qué hay sobre la calidad de vida que les espera en un futuro
a estos bebés?
Con dichos avances el objetivo ya no es la supervivencia de estos niños,
sino asegurarles el menor número de secuelas posible. Sin embargo,
según diferentes estudios publicados este año, un porcentaje
considerable de grandes prematuros no escapa a las consecuencias de haber
abandonado el vientre materno mucho antes de tiempo. El más reciente,
liderado por el centro de investigación francés INSERM y
publicado en marzo en la revista médica The Lancet, indica que el 40% de
los grandes prematuros presentan problemas cognitivos en diferentes grados a la
edad de 5 años. En el estudio han participado 2.901 bebés nacidos
entre las semanas 22 y 32 de embarazo durante el año 1997 en diferentes
regiones de Francia, y otro grupo de control de 667 bebés de la misma
zona nacidos a término del embarazo. Existe una fuerte relación
entre la edad gestacional y la importancia de las deficiencias. Cuanto
más prematuros, más problemas.
Comparados con los bebés nacidos en su plazo, de los que sólo un
16% presenta alguna alteración cognitiva a los 5 años, un 42% de
los nacidos entre las semanas 24 y 28 requieren a esta edad cuidados
especiales. También los requiere un 31% de los nacidos entre las semanas
29 y 32.
La parálisis cerebral afecta a un 9% de los grandes prematuros. Son los
casos más extremos, apreciables prácticamente desde el principio
de la vida del bebé. Pero los datos también revelan que los
retrasos cognitivos menores afectan a una cuarta parte de los grandes
prematuros. Son problemas que pueden pasar desapercibidos hasta que van a la
escuela, y que afectan al aprendizaje, a la memoria a corto plazo y a aspectos
sociales. Puede ser que al niño le cueste más aprender,
concentrarse o atender. Son cada vez más los estudios que relacionan los
trastornos de déficit de atención (TDA) y de hiperactividad (TDH)
a la prematuridad.
"Son problemas que si no los buscas activamente no los ves hasta que el
niño tiene alrededor de 5 años, cuando empieza la escuela, con lo
que se pierde la oportunidad de aprovechar la plasticidad del cerebro del
bebé para corregirlos", explica Eduard Gratacós, jefe de
medicina maternofetal del hospital Clínic de Barcelona. El estudio del
INSERM muestra que un 45% de los grandes prematuros presenta un cociente de
desarrollo inferior a 85 (cuando la media es 100), frente a los nacidos a
término, que presentan resultados inferiores tan sólo en un 15
%.
El origen de estos problemas se encuentra en la inmadurez de sus
órganos, que al nacer todavía no se han desarrollado del todo.
Tendrán que madurar fuera del útero de la madre. La
mayoría requiere respiración asistida, alimentación
vía parenteral y toda una serie de intervenciones, hasta que su
organismo pueda funcionar por sí solo. Aún así, la
maduración extrauterina provoca, en mayor o en menor medida,
restricciones nutricionales y de aportación de oxígeno. El
recién nacido puede sufrir también hemorragias cerebrales.
Si además hubo restricción del crecimiento durante el embarazo,
algo que ocurre con el 20% de los prematuros, es decir, que hubo
anomalías relacionadas con la placenta que hicieron que el feto
recibiese menos nutrientes y oxígeno, puede haberse alterado el
desarrollo de funciones básicas. "Si el cerebro detecta que hay una
restricción, redistribuye su sangre, priorizando el riego de las
áreas que controlan los automatismos fisiológicos, como la
respiración, y restringe los aportes a otras áreas superiores
relacionadas con tareas cognitivas y emociones", explica Gratacós.
Esta situación repercute en la configuración del cerebro del
bebé. "No hay una verdadera lesión, pero sí una
reprogramación que influye en las áreas relacionadas con las
funciones cognitivas. Si se detecta entre los 6 meses de gestación y los
2 años, como el cerebro del bebé es extraordinariamente
plástico, se puede estimular y corregir. Pero muchas veces se detecta a
partir de los 5 años, cuando el niño ya va al colegio",
concluye.
La estimulación cognitiva desde edades tempranas tiene un importante
papel para evitar retrasos posteriores. En las unidades de neonatos ya se
están aplicando medidas, como asegurar el contacto con los progenitores.
"La estancia hospitalaria es un estrés para el prematuro y
también para la familia. Nuestra misión es intentar reducirlo con
la humanización en los cuidados, reduciendo la estimulación
lumínica excesiva, la manipulación innecesaria y estimulando la
relación de los padres con su bebé y su implicación en los
cuidados" afirma Félix Castillo, Jefe de Sección de
Neonatología del Hospital Vall d'Hebrón.
La clave está en la detección precoz. Los pediatras siguen al
gran prematuro en ocasiones hasta los 2 o 5 años. Si detectan alguna
anomalía pueden derivarlo a un Centro de Desarrollo Infantil y
Atención Precoz (CDIAP). Tanto el médico como los padres han de
estar atentos. "Los signos de alarma de posibles alteraciones no son una
patología en sí, pero pueden llegar a comprometer el desarrollo
del niño. Una atención terapeútica precoz, con la
participación activa de la familia, puede mejorar el
pronóstico", dice Gloria Ruiz, psicóloga del CDIAP Parc
Taulí, en Sabadell.
Los padres suelen comenzar a preocuparse cuando observan que su hijo aprende a
caminar o hablar con retraso. Pero un retraso no es sinónimo de
problema, porque cada niño es un mundo. "Es importante tener en
cuenta la variabilidad dentro de la normalidad para detectar cualquier signo de
alarma", explica Ruiz. Ese intervalo de normalidad en que los bebés
adquieren algunas conductas es amplio. "Hay niños que a los 11
meses ya dicen sus primeras palabras. Otros lo hacen a los dos. Algunos dan sus
primeros pasos a los 9 meses y otros a los 17", dice Ruiz. La
valoración del desarrollo del prematuro, hasta los 2 años,
siempre debe basarse en su edad corregida, descontando de su edad
cronológica el tiempo que faltaba para su nacimiento a
término.
Pero antes de que empiecen a hablar o caminar, hay problemas relacionados con
la cognición que ya se pueden observar. Como las alteraciones en la
comprensión del lenguaje o el déficit de atención. El
bebé ya puede entender alguna cosa, pero no escucha, lo que puede
traducirse en un TDA que en un futuro interfiera en su vida escolar y social.
"Estas alteraciones pueden ser transitorias, y si se tratan mejoran",
afirma Ruiz. Para estimularlos, los profesionales utilizan herramientas que les
permiten introducirse en el mundo del bebé, como el juego o actividades
de la vida diaria, en las que la participación activa de los padres es
fundamental.
Los grandes prematuros también pueden ser adultos con un corazón
frágil, sobre todo aquellos que durante el embarazo han sufrido
además insuficiencia placentaria. "Tienen un riesgo entre cuatro y
cinco veces superior a sufrir problemas cardiovasculares en la edad
adulta", afirma Gratacós. "Si hay una restricción de
oxígeno y glucosa también se altera el mecanismo de
contracción de las células cardiacas. Si éstas trabajan
con estrés y el ritmo del latido no es suficientemente relajado,
instauran un patrón de funcionamiento que predispone a sufrir
insuficiencia cardiaca o hipertensión", explica.
El número de prematuros seguramente aumentará, por lo que los
neonatólogos creen que es importante actuar. "La
investigación va por detrás de la realidad social", afirma
Elena Carreras, jefa de obstetricia del Vall d'Hebrón. Esta tendencia va
íntimamente ligada a fenómenos tan contemporáneos como el
incremento de la maternidad por encima de los 35 años, que en la
última década se ha doblado y supone ya una quinta parte de los
nacimientos; también los embarazos de menores y el impacto de la
reproducción asistida que ha aumentado el número de embarazos
múltiples, aunque ya se han empezado a tomar medidas para
reducirlos.
La clave está en evitar la prematuridad. Carreras reconoce que
aún queda mucho por saber sobre las causas y cómo evitarla.
"En la mujer que se queda embarazada con mayor edad la probabilidad de
prematuridad es mayor, ya que son más frecuentes los problemas
asociados, como la diabetes o la hipertensión del embarazo",
explica José Figueras, director del informe SEN 1500 de la Sociedad
Española de Neonatología. Un tercio de los casos de prematuridad
se debe a una rotura prematura de membranas, un 20% a insuficiencia
placentaria, un 10% a gestaciones múltiples y otro 5% a una
combinación de causas. Queda otro tercio de origen idiopático, lo
que significa, explica Carreras "que no se sabe realmente por qué
ocurre".
8.- La rebelión de los microorganismos
En cinco años se han producido 1.100 brotes infecciosos de gravedad en
el mundo
El País, RAFAEL P. YBARRA - Madrid - 15/04/2008
La agresión permanente al ecosistema está provocando una especie
de revolución bacteriana. Esta "rebelión de los
microorganismos" está provocando que los agentes infecciosos creen
resistencias a los antibióticos y fármacos disponibles en
patologías tan prevalentes como la tuberculosis o la malaria, y otras
tan graves como la meningitis o las infecciones que se adquieren en los
hospitales. Cada vez resulta más difícil combatirlas, y en el
caso de la tuberculosis XDR, ni siquiera es posible curarla: la mortalidad roza
el 100% de los casos causados por estas cepas ultraresistentes.
El cambio climático, el calentamiento del planeta, las migraciones, la
globalización y la destrucción de las reservas naturales
contribuyen a la aparición de nuevas enfermedades bacterianas o
víricas y a que otras ya conocidas sean mucho más virulentas.
Según la Organización Mundial de la Salud (OMS) existen ahora 40
enfermedades infecciosas nuevas. En los últimos cinco años se han
producido 1.100 brotes infecciosos en el mundo, tanto de nuevas enfermedades
como de otras que han resurgido con virulencia.
La alteración de los ecosistemas incide especialmente en las
enfermedades infecciosas, catalogadas como patologías
"ecológicas, altamente dependientes de los cambios
ambientales", asegura César Nombela, de la Universidad Complutense
de Madrid. Los ejemplos de dicha dependencia son múltiples:
legionelosis, el virus del Nilo occidental (West Nile Virus) o el de la gripe
aviar son algunas de las enfermedades infecciosas que han surgido, o resurgido,
en los últimos años. Los sistemas microbianos aseguran el
mantenimiento de la vida en el planeta, según Fernando Baquero, del
hospital Universitario Ramón y Cajal de Madrid, por lo que pueden
convertirse en un excelente sensor para detectar las alteraciones
ecológicas. Sin las bacterias, afirma, la vida humana no sería
posible, ya que son los sistemas microbianos "los que aseguran los ciclos
de nitrógeno, oxígeno o carbono".
Los seres humanos han destruido ecosistemas y han liberado microorganismos,
virus y bacterias de áreas desconocidas. "Somos los únicos
responsables", sostiene Julian Davies, de la Universidad de British
Columbia, en Vancouver (Canadá). Por ejemplo, en los últimos 50
años la industria farmacéutica ha producido millones de toneladas
de antibióticos, biocidas o bactericidas. "Se ha liberado esa
cantidad ingente de compuestos al medioambiente, pero no tenemos ni la
más remota idea de lo que provocan todos estos elementos sobre la
población bacteriana. Es posible que estemos perturbando a los
microbios. Es algo inquietante; la naturaleza tiene su equilibrio, y lo estamos
alterando".
La introducción de sustancias tóxicas para combatir los
microbios, señala el profesor Nombela, han forzado su evolución
hacia formas resistentes a los fármacos disponibles. "Y no
sólo estamos hablando de los antibióticos, sino de otros muchos
agentes presentes en la polución química del ambiente, que son
tóxicos para cualquier organismo vivo y, por tanto, también para
los microorganismos, que se ven forzados a ese proceso evolutivo".
Los especialistas en enfermedades infecciosas están preocupados.
"Estamos viendo unos patrones de resistencias a antibióticos que
dan miedo. Hay bacterias resistentes a 15 antibióticos. Si se adquiere
una infección por estos agentes resistentes ¿qué
hacer?", se pregunta Sara Soto, del hospital Clínic de
Barcelona.
En su Informe sobre la Salud en el Mundo 2007, la OMS advierte de que "la
propagación de la resistencia a los antibióticos amenaza
gravemente los avances logrados en muchas áreas de la lucha contra las
enfermedades infecciosas; en concreto, suscita gran preocupación la
tuberculosis extremadamente farmacorresistente (tuberculosis XDR). La
resistencia a fármacos es también manifiesta en el caso de las
enfermedades diarréicas, las infecciones nosocomiales, las infecciones
de transmisión sexual, las infecciones de las vías respiratorias,
la malaria, la meningitis, y se está observando ya también en la
infección por VIH".
No cabe duda de que los cambios en las enfermedades infecciosas constituyen una
señal clara de la alteración de los ecosistemas y que esta tiene
implicaciones directas sobre la salud humana y animal. Katia Koelle, de la
Universidad de Duke, en Durham (EE UU), ha aportado a la comunidad
científica datos concretos sobre cómo influyen los cambios
climáticos en algunas infecciones. Koella explica, mediante un modelo
matemático, de qué forma las variaciones climatológicas
asociadas a la corriente de El Niño influyen en la virulencia de los
brotes epidémicos de cólera que afectan a Bangladesh. Pero
además, estos modelos pueden servir para determinar el "nivel de
inmunidad de la población".
Por todo ello, Fernando Baquero cree que es necesario aplicar una mentalidad
médica para analizar la situación del planeta: "Se trata de
poder diagnosticar precozmente los daños que pueden estar ocurriendo en
los órganos que son críticos para el mantenimiento de la vida
superior; sin duda, la mayor parte del equilibrio biológico del que
todos dependemos está supeditado al correcto funcionamiento de los
sistemas microbianos en la Tierra".
Davies recuerda que, "como la mayoría de los científicos
sabe, los microorganismos siempre ganan". Los seres humanos llevan en la
Tierra pocos años, apenas unos millones. Estamos, dice,
"recién aterrizados en un planeta poblado por microbios. Ellos
llegaron primero y van a permanecer". Y cree que cuando los seres humanos
lleguen al término de su existencia, los microorganismos
seguirán. "Tenemos que aprender a vivir con las bacterias y
comprender que algunas causan enfermedades, pero que la gran mayoría no
sólo no las provocan, sino que son muy importantes para la existencia de
la vida en la Tierra". Por eso apuesta por aprender a usar mejor a los
microbios. "Podemos hacerlo. El mundo microbiano es un mundo asombroso,
que seguimos sin entenderlo bien, especialmente el de las miles bacterias que
están presentes en nuestro organismo".
Cómo frenar la tuberculosis mortal
La profesora Gail Casell, del Lilly Corporate Center, en Indianápolis
(EE UU) cree que la relación ecológica entre las resistencias y
el cambio climático es "incuestionable". Pero a ello hay que
añadir "el problema de las migraciones humanas, que
desempeñan un papel muy importante en la transmisión de
organismos resistentes de un continente a otro". Casell recuerda que hay
casos documentados de personas que han adquirido una tuberculosis resistente a
múltiples fármacos en un vuelo de avión.
En un simposio organizado por la Fundación Lilly en Madrid, la
especialista advirtió: "Hemos podido documentar la
transmisión de las nuevas cepas de tuberculosis mutirresistentes XDR de
unas personas a otras. Antes se creía que la resistencia se desarrollaba
en el propio enfermo, que era consecuencia de un tratamiento inadecuado, del
uso de dosis subactivas o de un incumplimiento terapéutico, pero que no
eran aptas para ser contagiadas. Ahora sabemos que sí se transmiten y,
por tanto, son un enorme riesgo de salud pública".
La creencia de que no se contagiaban provocó que los controles no fueran
lo estrictos que hubiera sido necesario. La OMS acaba de establecer nuevas
directrices, pero el problema está en la identificación de los
portadores. Hasta ahora el tratamiento se basaba en los resultados de las
pruebas de susceptibilidad a los antibióticos. Ahora se necesitan nuevas
estrategias para poder detectar, no sólo la infección, sino el
tipo de resistencia, teniendo en cuenta además que un 4% de las cepas
resistentes no responden a ninguno de los antibióticos conocidos.
9.- Es hora de dejar que el paciente se implique más
DM, Rosalía Sierra 18/04/2008
Se habla mucho de que el paciente es el eje del sistema, pero aún se le
mantiene alejado de la gestión de su propia salud. "La sanidad debe
acercarse a las personas, y para ello es necesario dejar que se acerquen".
Esta frase, enunciada ayer por Ana García Vallejo, jefe del Área
de Programas Especiales del Centro de Servicios Tecnológicos de la
Consejería de Sanidad de Galicia, resume en gran medida lo expuesto en
dos mesas redondas que el XI Congreso Nacional de Informática de la
Salud (Inforsalud), organizado en Madrid por la Sociedad Española de
Informática de la Salud (SEIS), ha dedicado a la participación
ciudadana en salud.
Esta implicación puede estructurarse de diferentes formas. En Galicia y
Andalucía han optado por crear espacios de comunicación
multicanal con los usuarios. En el caso gallego, se trata de Espacio de Salud,
que ofrece servicios a ciudadanos, profesionales y proveedores a través
de teléfono, internet, SMS, correo electrónico y atención
presencial. En Andalucía el proyecto se denomina Informar.esSalud, que
busca "crear un marco integral de relaciones con los ciudadanos",
según explicó Purificación Gálvez, directora
general de Innovación Sanitaria, Sistemas y Tecnologías de la
región.
Por su parte, Gregorio Gómez, director asistencial de la Agencia
Valenciana de Salud, ha descrito la utilidad de un sistema de
comunicación con los profesionales que, a través de un cuadro de
mando integral, permite "controlar la carrera profesional y el
cumplimiento de los objetivos anuales, lo que desvela las áreas de
mejora y establece una dinámica de competitividad entre departamentos
que redunda en una mejora de la calidad". El sistema lleva funcionando
desde 2005 y los resultados ya son notables: "Se ha producido un efecto de
alineamiento entre los resultados de los departamentos, lo que implica
más equidad".
Lo que ha pretendido el Departamento de Sanidad del Gobierno Vasco es hacer
más fácil la vida a sus usuarios, y para ello ha creado un
Documento de Identidad Sanitaria (ONA, en sus siglas en euskera) "que
integra una tarjeta sanitaria y una tarjeta ciudadana, ya que permite realizar
trámites administrativos y está equipada con un chip con
certificado digital y firma electrónica y una antena de proximidad en su
interior que puede tener muchas utilidades, como el control de llegada a las
consultas", afirmó Josu Garay, director de Financiación y
Contratación Sanitaria de la región.
Responsabilidad real
Todas estas iniciativas no hacen sino abrir camino a algo que acabará
por llegar: el acceso del ciudadano a su historia clínica
electrónica (HCE): "Nadie le ha preguntado si quiere manejar
él mismo su información y sus riesgos, y hasta ahora hay
demasiado paternalismo. Debe poder acceder a sus datos porque si tira por la
calle del medio y acabará recurriendo a internet, a páginas que
permiten introducir y almacenar datos clínicos pero que no tienen la
seguridad que nosotros podemos garantizar", explica José Antonio
Rodríguez Maniega, director de Proyecto de los Nuevos Hospitales de la
Comunidad de Madrid de Siemens.
"No es algo nuevo. WebMD (página que permite el autocontrol de
pacientes crónicos) surgió hace muchos años y sigue
funcionando, y cada vez hay más iniciativas de ese tipo, como
GoogleHealth o Revolutionhealth", dice Antonio García Linares,
director de I+D+i de Isoft. El problema es que "no sabemos si el usuario
tiene suficiente nivel de educación sanitaria para manejar los datos ni
si la información introducida por él es clínicamente
fiable. Probablemente no". La solución es que la información
que se maneje sea la introducida por los profesionales sanitarios, pero lo
considera difícil "si aún no somos capaces de integrar
primaria con especializada ni acabar con el problema de la interoperabilidad
entre comunidades autónomas".
10.- El Papa pide a las Naciones Unidas que garanticen los derechos humanos
en todo el mundo
Según Benedicto XVI, el mundo aún está sujeto a las
"decisiones de unos pocos" y llama al multilateralismo
El País, AGENCIAS - Nueva York - 18/04/2008
El papa Benedicto XVI ha volcado hoy la atención de su visita a Estados
Unidos a la situación mundial, y ha llamado a la Organización de
Naciones Unidas a que se erija como la protectora de la población en las
crisis humanitarias y las violaciones de derechos humanos, cuando los Estados
no puedan hacerlo. Después de tres días de una visita a
Washington, ensombrecida por el escándalo de los abusos sexuales por
parte de sacerdotes, el pontífice ha dirigido un discurso
histórico ante la Asamblea de la ONU, en donde ha hecho un llamamiento a
la acción colectiva para resolver los problemas que asolan el mundo.
Benedicto XVI ha afirmado que el mundo aún está sujeto a las
"decisiones de unos pocos", sin citar algún país en
particular.
Benedicto XVI, el tercer Papa que realiza un discurso ante la Asamblea de la
ONU, ha advertido de que los países que actúan unilateralmente en
el escenario mundial, socavan la autoridad de las Naciones Unidas y debilitan
el consenso amplio, necesario para afrontar los problemas mundiales. Esto puede
interpretarse como una crítica velada a Estados Unidos y su
campañá bélica en Irak.
La noción de un consenso multilateral "está en crisis porque
aún está subordinado a las decisiones de unos pocos, en tanto que
los problemas del mundo piden intervenciones en la forma de acciones colectivas
por parte de la comunidad internacional", ha dicho el pontífice de
81 años en su discurso.
Benedicto XVI ha pedido "una búsqueda más profunda de
vías para manejar los conflictos, explorando cada avenida
diplomática posible, y dando atención y alentando incluso la
señal más remota de diálogo o deseo de
reconciliación".
Velar por los derechos humanos
En su discurso, el pontífice ha recordado que "el deber
primario" de todo Estado es el "de proteger a la propia
población" de cualquier tipo de violaciones de derechos humanos o
crisis humanitarias. "Si los Estados no son capaces de garantizar esta
protección", la comunidad internacional "debe intervenir con
los medios jurídicos previstos por la Carta de las Naciones Unidas y
otros instrumentos internacionales".
Benedicto XVI ha calificado a los derechos humanos, especialmente la libertad
religiosa, como "el lenguaje común y la base ética de las
relaciones internacionales", tras agregar que el promover los derechos
humanos es la mejor manera de eliminar las desigualdades.
"Las víctimas de la desesperación y las privaciones, cuya
dignidad humana es violada con impunidad, se convierten en presas
fáciles de la violencia, y ellos pueden convertirse después en
violadores de la paz", ha dicho el papa, en una aparente referencia a las
causas sociales del terrorismo.
Benedicto XVI ha pedido que la libertad religiosa sea protegida contra las
visiones laicas y de las religiones mayoritarias que hacen a un lado otros
tipos de fe, en una referencia a los países musulmanes, donde las
minorías cristianas se quejan de discriminación.
11.- El enfermo mental no es más violento que el sano
El horrible crimen de un esquizofrénico reabre el debate:
¿debía estar encerrado? - Los expertos prefieren al enfermo libre y
bajo tratamiento, pero faltan psiquiatras
El País, MÓNICA SALOMONE 19/04/2008
Un hombre en tratamiento psiquiátrico decapita a su madre y se pasea con
la cabeza envuelta en un trapo bajo el brazo, como ha ocurrido esta semana en
Murcia. Una médica que sufre esquizofrenia ataca a ocho personas y mata
a tres, como pasó en la Clínica de la Concepción, en
Madrid, en 2003.
La reacción es inmediata: ¿cómo puede haber ocurrido?,
¿estas personas no deberían estar controladas?, ¿está
el sistema preparado para atenderlas y evitar estos sucesos? Podría
decirse que cada vez que se da un caso así, se reabre el debate en torno
a la atención a enfermos mentales graves. Pero no sería del todo
correcto. Porque entre los especialistas no hay debate alguno: los psiquiatras
responden a las preguntas de antes con unanimidad total, y mensajes como los
siguientes. El principal es que no son más peligrosos que la
población sana; más bien al contrario. Dos: atendidos de forma
adecuada y en términos generales, donde mejor están es en sus
casas. Tres, y aquí viene un importante pero: como reconoce la propia
Estrategia Nacional en Salud Mental, faltan recursos para proporcionar esa
atención. Lo que sigue son los matices (hay unos cuantos).
Un caso no hace estadística, y nadie dirá que el de Murcia es
atribuible a los pocos medios. Es más, Carlos Giribert, subdirector
general de Salud Mental de Murcia, asegura que, aunque "todo es
mejorable", disponen de "recursos suficientes". Faltan
psiquiatras, pero "como en el resto de las comunidades". Angelo
Carotenuto, el enfermo parricida, "había usado muchos de nuestros
recursos asistenciales en los últimos años. Estaba siendo
seguido, seguía su tratamiento. El sistema tenía una respuesta
para su situación". ¿Qué pasó entonces? Sin
entrar en detalles, en parte por motivos deontológicos, Giribert apunta:
"Además de enfermo mental, Carotenuto es toxicómano, y eso
hace que su comportamiento sea mucho más impredecible". Lo que
remite a una de las preguntas iniciales: si se sabe que las personas con
esquizofrenia y adicción a drogas son impredecibles, ¿deben estar
en la calle?
A esta pregunta, los psiquiatras responden por partes. En la primera recuerdan
que los enfermos mentales graves suelen ser más "víctimas
que agresores", dice Francisco Pulido, psiquiatra responsable del Plan
Insular de Rehabilitación Psicosocial de Tenerife. Como explica Alberto
Fernández Liria, presidente de la Asociación Española de
Neuropsiquiatría, los enfermos mentales graves representan un 3% de la
población, pero cometen "mucho menos del 3%" de los delitos
violentos. Para los psiquiatras es algo lógico, dado que un enfermo
mental es de por sí más vulnerable, en vez de lo contrario, y
tiende a evitar el contacto social. Pero hay una circunstancia que daña
mucho su imagen: sus crímenes, cuando se producen, suelen ser muy
llamativos. Dan titulares. "Si alguien de Madrid asesina a alguien, el
titular no es 'Un madrileño...'. Eso lo entiende todo el mundo.
¿Por qué no pasa lo mismo con un esquizofrénico?", se
pregunta Fernández Liria. La estadística le da la razón.
Pero tal vez sea lógico preguntarse si, en el caso de un enfermo mental
grave, ese crimen podía haberse evitado.
De eso trata la segunda parte de la respuesta de los psiquiatras.
Efectivamente, con un seguimiento adecuado, los riesgos para la seguridad del
paciente y de quienes le rodean baja mucho, "prácticamente
desaparece", señala Pulido. La razón es que, cuando el
paciente sigue su tratamiento, puede llevar una vida normal durante largos
periodos, y las crisis se producen tras síntomas que tanto los expertos
como los familiares suelen reconocer. "Eso pasa de forma
excepcional", dice Pulido, y entonces, si es necesario, se puede ingresar
involuntariamente al enfermo, siempre con autorización judicial.
Por supuesto, las cosas no pasan siempre según prevén los
manuales. "Hay un componente de impredecibilidad en la enfermedad que es
del todo inevitable", afirma Pulido. "Pero es muy bajo".
Coincide con él Juan José Martínez Jambrina, coordinador
del Servicio de Salud Mental de Avilés (Asturias): "Nunca voy a
poder estar cien por cien seguro de que no va a haber un cambio
repentino". Pero el mensaje es contundente: lo inevitable se reduce mucho
con un buen seguimiento. "Es como con los accidentes de
tráfico", dice Martínez Jambrina. "Se hace mucho
esfuerzo por evitarlos, pero los hay todas las semanas. No por eso vamos a
suprimir los coches". Para Giribert, en Murcia, el caso de Carotenuto
podría ser de los impredecibles.
Ahora bien, todo lo anterior se basa en que los enfermos estén bien
tratados y seguidos. ¿Lo están? Ya en los años ochenta,
psiquiatras estadounidenses demostraron que los enfermos mentales se tratan
mejor en su entorno, en vez de aislados en un centro. La filosofía se
extendió por el Reino Unido y otros países, y en 2005 se
promulgó, bajo el auspicio de la Organización Mundial de la
Salud, la Declaración de Helsinki en Salud Mental, que propugna el mismo
principio y que fue suscrita por España en 2005. En esta
declaración se basa la actual Estrategia Nacional de Salud Mental
española (2007). En ella se afirma: "Numerosos estudios muestran
que, a igualdad de gasto, el modelo comunitario es más eficaz, mejora
más la calidad de vida y produce una mayor satisfacción en los y
las pacientes y sus familiares que la asistencia en el hospital
psiquiátrico monográfico [los antiguos
psiquiátricos]".
Es un camino sin vuelta atrás, y a los psiquiatras les cansa que sea
puesto en cuestión cada vez que un enfermo mental se ve implicado en una
tragedia. "En el caso de Mari Luz, la justicia no ha funcionado bien, pero
nadie defiende volver a los linchamientos. Los antiguos psiquiátricos no
eran muy distintos de un linchamiento", dice Fernández Liria.
Pero no se trata sólo de sacar a los enfermos del manicomio. Hay que
ofrecerles un seguimiento continuado. Y es aquí donde aparece un
escollo. Porque en el nuevo modelo, el enfermo está en casa, con
familias que ni suelen tener mucho dinero, ni mucha información..., ni
apoyo. Éste es uno de los "puntos críticos" del modelo
que identifica la estrategia, diseñada por representantes de las
comunidades y de asociaciones de expertos y de familiares, además del
Ministerio de Sanidad.
Hay otros. Como que los pacientes llegan al centro de salud cuando la
enfermedad está ya avanzada, algo que empeora mucho el
pronóstico, o que "tanto los equipos de atención primaria
como los de salud mental están atendiendo un número creciente de
problemas de salud mental, que desborda en muchos casos la capacidad de los
mismos", señala la estrategia. "La intensidad de
atención ambulatoria dispensada a los trastornos mentales graves es
insuficiente al número insuficiente de especialistas en salud
mental".
Las familias no pueden estar más de acuerdo con la crítica.
"Acogemos muy bien a nuestro familiar, nuestro hijo, nuestro hermano, pero
no somos médicos", dice José María Sánchez
Monge, presidente de la Confederación Española de Agrupaciones de
Familiares y Personas con Enfermedad Mental (FEAFES). Piden formación,
más apoyo e igualdad de acceso a tratamientos integrales:
farmacológicos, psicológicos, de rehabilitación.
También piden que se quite "el estigma" a los enfermos
mentales: "Esta enfermedad es crónica, pero recuperable con el
tratamiento adecuado".
La buena noticia es que seguir a un paciente en su casa sin sobrecargar a la
familia y sin que se produzca lo que los psiquiatras llaman "la puerta
giratoria" -reingresos breves en las unidades hospitalarias de
psiquiatría cada pocas semanas- es posible. Lo demuestra el trabajo de
equipos como el de Martínez Jambrina en Avilés, que en 1999 fue
el primero en seguir a los enfermos más graves en sus casas y no
sólo en los centros. El equipo ha visto en estos años un centenar
de pacientes, visitándolos con una frecuencia variable según sus
necesidades, y una muestra del éxito, para Martínez Jambrina, es
que han tenido "sólo tres ingresos involuntarios", una tasa
mucho más baja de lo habitual. Puede que estos equipos salgan caros en
cuanto a recursos humanos, pero son muy rentables si se cuentan el sufrimiento
y los ingresos.
Sin embargo, la cantidad y el tipo de recursos en atención en salud
mental varía mucho de unas autonomías a otras. Hay ahora unos
siete equipos similares al de Avilés en toda España y, poco a
poco, el modelo se extiende, pero está lejos de ser universal.
12.- Natalia López Moratalla: La investigación con
células embrionarias ha fracasado
Declaraciones de Natalia López Moratalla, presidenta de la
Asociación Española de Bioética y Ética
Médica
GRANADA, miércoles, 23 abril 2008 (ZENIT.org)
Las células madre embrionarias han fracasado; la esperanza para
los enfermos está en las células adultas, es la tesis que
expuso este martes en Granada la doctora Natalia López Moratalla,
catedrática de Biología Molecular y Presidenta de la
Asociación Española de Bioética y Ética
Médica.
Durante la conferencia, que organizaba la Asociación Nacional para la
Defensa del Derecho a la Objeción de Conciencia (ANDOC) en la Academia
de Medicina de Granada, la investigadora afirmó que hoy la
investigación «ha derivado decididamente hacia el empleo de las
células madre o troncales «adultas», «que se extraen del
propio organismo y que están ya dando resultados en la curación
de enfermos».
Según López Moratalla, «hay ya cerca de 600 protocolos que
utilizan células madre adultas, y no se ha presentado ninguno con
células de origen embrionario». Las células adultas
«poseen el mismo potencial de crecimiento y diferenciación de las
células troncales embrionarias y sustituyen con creces a las
posibilidades biotecnológicas soñadas para aquellas».
«Los últimos hallazgos sobre las posibilidades terapéuticas
de las células madre adultas, ponen en entredicho abiertamente las dos
grandes «promesas» propiciadas por la nueva ley española de
biomedicina: el uso y creación de embriones para investigación y
la llamada clonación terapéutica. A los graves reparos
éticos ya conocidos (la destrucción indiscriminada de miles de
embriones humanos), se unen evidencias científicas que cuestionan cada
vez más su utilidad terapéutica», afirmó la
investigadora.
«Las células madre embrionarias han fracasado. Ha caído, por
el peso de su propia irracionalidad, el uso terapéutico de
células provenientes de embriones generados por fecundación, o
células humanas provenientes de la transferencia nuclear a óvulos
(lo que se conoce por clonación terapéutica)»,
reiteró.
En este sentido, Natalia López Moratalla afirmó que «es una
exigencia ética de la investigación dar una información
veraz a la so ciedad y que pueda decidir con conocimiento los aspectos de la
política científica que le atañen; entre otros que pueda
incentivar o frenar la dedicación de recursos a un campo prometedor, al
tiempo que se evite crear expectativas irreales ante determinadas enfermedades,
al menos a corto plazo».
»La expectación con que se recibieron las células troncales,
y el hecho de que desde el inicio las células de adulto tuvieran que
competir con las embrionarias, como alternativas a la gran promesa de
curación de graves enfermedades, ocasionó que la
divulgación de los avances se viera presionada por una cierta prisa en
que mostraran su eficacia. Es preciso el esfuerzo por rodear a esta
investigación de la serenidad que toda investigación
requiere».
Inmaculada Álvarez
13.- El desencanto de los médicos, principal eco de la grave crisis
del primer nivel
DM, Redacción 24/04/2008
DM ha preguntado a los médicos de familia de varias autonomías
sobre la crisis que vive el primer nivel asistencial. La mayoría afirma
categóricamente que la primaria urge inversión financiera y una
buena política de recursos humanos. Piden también una
reorganización integral del trabajo, que se reduzcan sus listas de
espera y más tiempo por paciente.
¿Creen los médicos de familia que la atención primaria
está en crisis, como denuncian las sociedades de Familia, la
comisión nacional de la especialidad y los sindicatos? Diario
Médico ha preguntado a médicos de familia de distintas
comunidades autónomas sobre la situación laboral de la primaria
española y todos coinciden en lo mismo: la falta de planificación
y de organización en el primer nivel asistencial ha desvirtuado su
ámbito de trabajo hasta el punto de que al futuro residente le atrae
cada vez menos la Medicina de Familia y el médico veterano ve
cómo sus expectativas laborales se van reduciendo paulatinamente.
Salvador Pertusa, médico de familia del Centro de Salud Cabo de Huertas,
en Alicante, dice vivir con estupor y pena la situación de precariedad
laboral del primer nivel: "Asistimos a un deterioro progresivo de la
primaria. Los médicos jóvenes rechazan trabajar en este
ámbito porque se dan cuenta de que no hay expectativas laborales y los
más veteranos vemos que las protestas y las promesas de los
políticos y los gestores por cambiar nuestra realidad no sirven de
mucho".
Según él, las voces de alarma no terminan de calar entre el
sector político porque no hay voluntad real de cambio. "Mientras
saquemos las castañas del fuego y cubramos expediente, la crisis en
primaria no existe. Las alternativas que nos ofrecen son de juzgado de guardia.
El último decreto laboral que se ha sacado de la manga el consejero de
sanidad de Valencia nos obliga a doblar turno en caso de escasez de personal.
Con medidas tan abusivas como ésta y unos cupos que pueden alcanzar en
algunos casos las 2.000 cartillas es lógico que el médico
reniegue de la profesión".
El colapso de los servicios de urgencias de atención primaria y
hospitalaria es otro de los efectos colaterales que tienen las listas de espera
en primaria. Ignacio Cantero, es médico del Servicio de Urgencias de
Atención Primaria (SUAP) Sardinero, en Santander. Según
él, "todo el flujo de pacientes que no puede asumir el
médico de familia se redirecciona de forma espontánea bien a los
SUAP, bien a las urgencias hospitalarias. La mayoría son casos no
urgentes que buscan una respuesta inmediata y que optan por la vía
rápida".
Carlos León, médico de familia del Centro de Salud de Altamira,
en Puente San Miguel (Cantabria), dice tajante que "el modelo de primaria
es obsoleto y no se ha adaptado a las nuevas demandas de los pacientes. Hay que
ofrecer respuestas integrales a los problemas de salud, y para eso hacen falta
más médicos con menores cupos. Sólo así daremos
respuesta a una cartera de servicios más amplia".
Según Casto Fernández Cuadrillero, del Centro de Salud Casa del
Barco, en Valladolid, el ámbito hospitalario absorbe la mayoría
de la financiación sanitaria, "y primaria sigue siendo la hermana
pobre del sistema. Hacen faltan cambios organizativos en la gestión y no
parece que la Administración esté por la labor".
Víctor Manuel González Rodríguez, médico de
área del Centro de Salud de La Alberca (Salamanca), observa, sin
embargo, mucho escepticismo y catastrofismo entre el colectivo médico.
"Y no hay que ser tan negativo. Los países con una atención
primaria potente obtienen mejores resultados en materia de salud. El problema
es si la coyuntura se aprovecha para mejorar o para empeorar".
Juan Ruiz Moruno, director de la Unidad Clínica del Centro de Salud La
Fuensanta en Córdoba, tampoco cree que haya una crisis real en primaria
"lo que pasa es que estamos sometidos a muchos cambios. Pero hay que tener
en cuenta que hay problemas por la escasez de sustitutos, porque salen pocos
médicos de las facultades, pero eso es un problema general".
Fernando Hernández Menárguez, médico de familia del Centro
de Salud La Flota, en Murcia, considera que primaria ya no tiene alicientes.
"La investigación tiene excesivas trabas burocráticas, el
reciclaje no existe y, si se hace, es según le parece a la empresa sin
tener en cuenta al médico". Considera que el periodo de
formación es excesivamente largo -pasó de 3 a 4 años en
2005-, "seis meses de formación especializada son suficientes para
un médico de familia", apunta.
Su colega Bienvenida Gutiérrez Palazón, pediatra en el Centro de
Salud Alcantarilla- Sangonera (Murcia), destaca que ha habido momentos peores.
"Ahora, en mi centro de salud se han creado dos plazas más de
Pediatría y otras tres de médico de familia, con lo que hemos
notado una mejora importante".
"Hay una crisis desde hace tiempo. Ahora, en Galicia no estamos, en mi
opinión, en el peor momento", señala Nuria Izquierdo,
médico en el Centro de Salud de Pintor Colmeiro (Vigo). Izquierdo
destaca la "enorme oferta de servicios de la sanidad pública sin
que haya una correspondencia con el necesario aumento de recursos, tanto
materiales como humanos".
Los protocolos de actividad tampoco encajan con la realidad, y el ahorro
económico impuesto por los partidos políticos ha derivado en la
sobrecarga de las consultas. Ésta es la opinión de Ignacio
Herrero de Padura, jefe de servicio del Centro de Salud de San José, en
La Coruña, que no pasa por alto la falta de prevención de los
organismos oficiales: "Se venían venir de lejos muchos problemas,
como la escasez de médicos". Ambos médicos gallegos aluden a
la burocracia como uno de los motivos que más lastra su trabajo.
Emilio Ramos Delgado, médico del Centro de Salud de La Alamedilla
(Salamanca), cree que hay crisis. "Se puede entender de dos maneras, algo
que está cambiando o algo que no va bien del todo. En ambos sentidos hay
crisis en atención primaria". "Puede ser que no esté
dando respuesta a las necesidades de la población, porque en la sociedad
actual lo queremos todo, ya, ahora y con la máxima tecnología, y
en atención primaria el todo llega al 90%, el ahora sólo es
posible a veces y la máxima tecnología se queda en lo que es
posible utilizar. La población puede estar exigiendo soluciones que no
están en el sistema y parece que la atención primaria no es capaz
de dar respuesta", añade. Un segundo aspecto importante en
España, a su juicio, "es que la clase media está
saliéndose de las prestaciones del sistema público, a
través de Muface, por ejemplo, y son atendidos en paralelo.
Paradójicamente el sistema público no se los sabe ganar, pero
cuando se jubilan vuelven a él y así la empresa se va a la
quiebra". "Lo que sí está haciendo muy bien la
atención primaria es la prestación del servicio a las clases
menos favorecidas, que encuentran en este nivel continuidad y un médico
con conocimientos capaz de valorar lo que le pasa".
Para cambiar las cosas "son prioritarios los recursos. No sólo
dinero, sino publicitar al sistema público de salud, dar a conocer todo
lo que se puede obtener yendo al sistema público. Por otro lado,
están: los tiempos de consulta; acabar con la burocracia mediante la
receta electrónica o la unificación de documentos y contratar a
los mejores profesionales. Esto es, una buena política de recursos
humanos, porque cuando los profesionales están contentos, la empresa va
mejor". "Creo que la Administración no trata bien a sus
profesionales", concluye.
Francisco Javier López Jiménez. Médico de cabecera de
Moriles (Córdoba), cree que "el sistema no está en crisis
pero hay algunos problemas estructurales muy importantes, como pueden ser los
cupos sobredimensionados en municipios como éstos. Se podría
mejorar la atención si hubiera en los centros de salud más
profesionales".
Guillermo Pombo, médico de familia del Centro de Salud Dávila, en
Santander, cree que la crisis se debe a que "los problemas que existen no
se abordan y cada año van a peor. Si la mitad de la primaria está
en armas por algo séra".
Para llegar a otra situación "hay que empezar por cambiar los
planes de estudio de Medicina, porque los licenciados salen de la facultad sin
saber qué es la primaria y por eso no eligen Medicina de Familia en el
MIR". Aparte de eso "no hace falta una revolución, pero
sí cambios en las condiciones laborales y ampliar nuestras competencias
para que seamos más resolutivos, por ejemplo dándonos acceso a
pruebas diagnósticas".
14.- ¿Derecho a morir? El principio y la excepción
Aceprensa, Fuente: Le Monde. 28 Marzo 2008
Sigue en Francia el debate sobre la eutanasia, a raíz del caso de
Chantal Sébire, que apareció muerta por causas no naturales tras
pedir que se le provocara la muerte. Bernard Beignier, profesor de Derecho en
la Universidad de Toulouse, escribe en Le Monde que, ante situaciones
dramáticas como esta, más vale aceptar excepciones a un principio
general establecido por la ley, que crear un principio para las
excepciones.
Beignier recuerda que instancias jurisdiccionales como el Tribunal Europeo de
Derechos Humanos y el Tribunal Supremo de EE.UU. han negado que exista un
derecho a morir. Según el derecho francés, el
suicidio no es un derecho subjetivo, sino una libertad civil, que atañe
a la conciencia. Según la reciente jurisprudencia del Consejo de
Estado, es una libertad personal. En esta materia, el derecho se
abstiene.
Si el suicidio fuera un derecho, dice el jurista, el Código Penal
no incriminaría la provocación al suicidio, y los
bomberos y médicos que logran salvar la vida de los que han intentado
matarse deberían ser perseguidos por atentar contra la libertad
personal.
Beignier se refiere también a las experiencias de otros países.
En Suiza una desafortunada redacción de dos artículos del
Código Penal ha dado lugar a un turismo letal, que preocupa
a las autoridades: de una excepción algunos han querido sacar un
sombrío principio. En Holanda, el recurso a un cuestionario
meticuloso confirma que es imposible prever de antemano las excepciones. (...)
El Tribunal Supremo tuvo que decidir que la ley no legitimaba la demanda de un
depresivo, al que sin embargo ya se le había aplicado la
eutanasia.
Beignier piensa que es posible encontrar en el derecho francés
soluciones justas y humanas a situaciones que se salen de las normas. El
ministerio fiscal tiene la prerrogativa de no perseguir determinadas conductas,
si lo estima preferible por consideraciones de orden público.
Se dirá entonces que la ley es hipócrita.
¿Pero dónde está la hipocresía? se
pregunta Beignier. ¿En la extrema prudencia del derecho, que estima
que la ley no puede justificar un acto de muerte, pero que considera
también que ciertos actos escapan a la sanción ordinaria de la
ley prevista para castigar a los verdaderos criminales? ¿O en la
reivindicación de un derecho a matar que podrá, bajo apariencias
de conmiseración, disimular otros sentimientos, otras pulsiones
inconfesadas?
No se legisla para los casos particulares, sino para el caso general. No
se condena el acto que en esencia no es criminal. La justicia está en
este equilibrio: decir dónde está lo esencial, comprender el acto
circunstancial.
15.- Urge una regulación que concilie el CI con el derecho a no
saber
DM, Nuria Siles 28/04/2008
La catedrática de Derecho Constitucional de la UNED y miembro del
Comité de Bioética de España, Yolanda Gómez
Sánchez, considera que urge una regulación que concilie el
consentimiento informado y el derecho a no saber del paciente. Ahora el
médico tiene un conflicto.
El consentimiento informado (CI) está regulado en distintas normas en
España. En todas ellas se obliga al facultativo o al operador
biomédico a informar al paciente o a la persona que se somete a la
investigación para que pueda dar su CI. Al mismo tiempo se reconoce el
derecho del paciente a no saber. Si se da esta circunstancia, ¿qué
debe hacer el médico?
Yolanda Gómez Sánchez, catedrática de Derecho
Constitucional de la Universidad Nacional de Educación a Distancia
(UNED) y miembro del Comité de Bioética de España
considera urgente hacer una regulación que concilie el consentimiento
informado con el derecho a no saber. Así lo ha declarado la
catedrática en la IV Jornada de Bioética y Sanidad organizada por
la Escuela Nacional de Sanidad-Instituto de Salud Carlos III, Servicio de Salud
de Castilla-La Mancha y la Fundación de Investigación Sanitaria
de Castilla-La Mancha.
Gómez sostiene que "hay que volver a estudiar la regulación
del consentimiento informado que existe en las distintas normas y establecer
que en determinados casos -en los que opera el derecho a no saber del paciente-
el médico quede exonerado de la obligación de dar la
información. Ahora mismo la regulación obliga al operador
biomédico a dar información al paciente, sin la cual no hay
consentimiento informado".
La también miembro del Comité de Bioética de la Unesco
señala que "la aplicación del consentimiento se ha
perturbado como consecuencia de la medicina defensiva y ya no cumple su
función".
La finalidad con la que nació era la de proteger la facultad de
decisión del sujeto, garantizar la libertad de la persona. Sin embargo,
ahora "se ha desvirtuado el CI hasta tal punto que no soy capaz de decir
si está funcionando como una garantía del paciente. Mucho me temo
que ha terminado siendo más una garantía del operador
médico o del facultativo que del sujeto".
Nuevos derechos
En el ordenamiento jurídico "han nacido derechos nuevos, de
Biomedicina y Biotecnología", a los que Gómez denomina
derechos de cuarta generación. Un ejemplo de ellos son el derecho a la
autodeterminación física y autodeterminación informativa y
el derecho a la identidad genética.
La catedrática explica que la libertad personal recogida en el
artículo 17 de la Constitución Española da cobijo a las
decisiones personales de los sujetos, y por lo tanto, no hace falta una
modificación de la carta magna. A su juicio, la interpretación
conjunta del derecho a la integridad física recogido en el
artículo 15 de la Constitución Española y de la libertad
personal contemplado en el artículo 17 permite entender que existe
claramente un derecho a la autodeterminación física, que aunque
no se recoja expresamente, existe.
Análisis de la ley de investigación biomédica
"La Ley de Investigación Biomédica es muy amplia y completa.
Ha sido un gran avance, pero tiene aspectos opinables o controvertidos",
según Yolanda Gómez. Así, "en ninguno de sus
artículos se hace mención al derecho a la libertad o a la
igualdad", por lo que Gómez les llama principios ausentes.
Además, hay ciertos aspectos que debían haberse tratado como ley
orgánica, y no ordinaria, por ejemplo, los relativos a datos
genéticos, respecto de los cuales la norma debería además
haber fijado categorías en función de sus aplicaciones. Tampoco
está del todo de acuerdo con el principio de gratuidad que se establece
en relación a las muestras: "No veo claro que los posibles
beneficios económicos que puedan obtenerse de la muestra de un sujeto
tengan que ser ajenos a él".
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